La discusión sobre el rumbo económico y el escenario electoral comenzó a anticiparse en los mercados financieros, en un contexto marcado por las dificultades para reactivar la actividad y sostener la desaceleración de los precios. El economista y director de C-P Consultora, Pablo Moldovan, vinculó esas señales con los problemas del programa económico del Gobierno y advirtió sobre sus efectos en el funcionamiento de la economía interna.
En Ronda de Economistas, por +Perfil, Moldovan señaló que el deterioro de distintos indicadores coincide con un freno en el proceso de desinflación. Según planteó, el ajuste fiscal, el esquema cambiario, la apertura de las importaciones y las condiciones monetarias están generando costos que afectan la actividad, el empleo y la rentabilidad empresarial.
Para Moldovan, el adelantamiento de las expectativas electorales no puede analizarse únicamente desde la dinámica de los bonos y las acciones. También es necesario observar los indicadores que muestran la evolución de la economía real, entre ellos el EMAE, el empleo, la creación de empresas, las cantidades importadas y la recaudación del IVA.
El economista sostuvo que esas variables vienen mostrando resultados desfavorables desde hace tiempo. En ese marco, consideró que el desempeño de la actividad económica refleja dificultades vinculadas con el funcionamiento del propio programa oficial.
Uno de los factores que destacó fue el freno en la desaceleración de los precios. Según señaló, el Gobierno decidió priorizar la reducción de la inflación, pero en los últimos cuatro meses encontró dificultades para profundizar esa tendencia.
"Se empiezan a materializar cada vez más claramente los costos del programa", advirtió Moldovan. A su juicio, los problemas de la economía interna no pueden separarse de algunas de las decisiones centrales de la política económica.
Entre los pilares del programa, Moldovan identificó el objetivo fiscal como uno de los factores que inciden sobre la demanda interna. En particular, mencionó el ajuste del gasto en jubilaciones, salarios públicos e inversión pública, rubros que forman parte de la política de reducción del gasto estatal.
También puso el foco en el ancla cambiaria y la apertura económica. Según explicó, la combinación de ambas condiciones comienza a generar dificultades para la rentabilidad de las empresas, un fenómeno que relacionó con el desempeño de la actividad.
El economista planteó que la evolución de estos factores permite entender por qué la economía enfrenta problemas incluso sin un shock externo desfavorable. Su diagnóstico apunta a las consecuencias internas de las herramientas utilizadas para estabilizar los precios y ordenar las cuentas públicas.
Otro de los aspectos señalados por Moldovan fue la evolución de los salarios. El economista describió la existencia de un ancla salarial que, según su análisis, tuvo efectos sobre los ingresos durante el período en que la inflación volvió a acelerarse y las negociaciones paritarias enfrentaron límites.
Aunque reconoció que hubo una recuperación salarial en el período más reciente, advirtió que no alcanza para compensar lo perdido anteriormente. De esta manera, el repunte de los ingresos no elimina el deterioro acumulado durante los meses previos.
La dinámica salarial se suma así a los problemas de actividad, empleo y rentabilidad empresarial que el economista identificó como señales de tensión dentro del programa económico.
Moldovan también señaló el papel de la política monetaria y su relación con el mercado cambiario. Según describió, existe una expectativa de que el Gobierno responda a eventuales tensiones sobre el dólar con un endurecimiento de las condiciones monetarias.
Ese posible ajuste tiene consecuencias sobre las tasas de interés y genera incertidumbre para el sistema financiero. En ese escenario, los bancos pueden mostrarse menos dispuestos a ampliar rápidamente sus préstamos y optar por invertir en otros activos.
Para el economista, la volatilidad esperada de las tasas constituye otro obstáculo para el financiamiento de la actividad económica. La evolución del crédito se incorpora así al conjunto de variables que condicionan el desempeño de las empresas y la economía interna.