La crecida de los ríos Paraná y Uruguay comenzó a impactar sobre la actividad ganadera del Litoral argentino y obliga a los productores a trasladar hacienda desde islas y campos bajos hacia terrenos más elevados. La preocupación no se limita al avance actual del agua: las previsiones de mayores precipitaciones asociadas al fenómeno de El Niño abren la posibilidad de que las complicaciones se extiendan durante los próximos meses, con consecuencias sobre los costos y la producción.
En Entre Ríos, donde se puso en marcha un operativo preventivo para retirar animales de las islas, las autoridades estiman que todavía permanecerían menos de 200.000 cabezas de ganado en zonas potencialmente inundables. La provincia había comenzado la campaña con alrededor de 480.000 animales en campos bajos e islas, según los registros citados por la Dirección de Ganadería provincial.
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En Corrientes también comenzaron los movimientos de hacienda. Una de las zonas afectadas es Carrizal Norte, en el departamento de Bella Vista, donde familias rurales trabajan para llevar sus animales hacia sectores más altos ante el incremento del nivel del Paraná.
La situación genera preocupación entre los productores por las dificultades para retirar la hacienda, especialmente los terneros, y por los costos adicionales que puede ocasionar una crecida prolongada.
Desde Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) informaron que mantienen contacto permanente con la Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes (ASRC) y las autoridades para evaluar la evolución del escenario y coordinar posibles medidas preventivas.
Los datos del Instituto Nacional del Agua (INA) no son alentadores porque las lluvias parece que seguirán. Las proyecciones indican que "las previsiones numéricas de precipitación para los próximos siete días indican el probable desarrollo de eventos precipitantes, concentrados principalmente sobre el sector noreste de la Cuenca del Plata, mayoritariamente con acumulados moderados".
Al referirse a la cuenca alta del río Paraná señalan que "se prevén precipitaciones moderadas. Por su parte, sobre la cuenca del río Iguazú se esperan precipitaciones moderadas. En cuanto a la cuenca del río Paraguay, se pronostican lluvias leves sobre la cuenca alta (en el sector del Pantanal). En tanto, sobre el tramo medio se prevén precipitaciones leves con núcleos moderados, cuyos mayores montos estarían asociados a los aportes provenientes por margen izquierda (en particular, en la cuenca del río Miran). Por otro lado, sobre la cuenca propia de Yacyretá, la cuenca alta y baja del río Uruguay, y la cuenca baja del río Salado Bonaerense se proyectan precipitaciones leves. Finalmente, en el resto de la Cuenca del Plata se espera la persistencia de condiciones de precipitación poco significativas o deficitarias", expresan.
Uno de los principales focos de atención está puesto en las islas entrerrianas, donde la actividad ganadera depende directamente del comportamiento del río.
El director de Ganadería de Entre Ríos, Martín Sieber, explicó que al inicio de la campaña había aproximadamente 480.000 cabezas en campos bajos e islas de la provincia. De acuerdo con los registros del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) mencionados por el funcionario, actualmente quedan menos de 200.000 animales en las islas.
La reducción responde al retiro progresivo de hacienda, aunque no todos los movimientos corresponden necesariamente a evacuaciones: parte de los animales sale normalmente del sistema productivo para su comercialización.
El objetivo de las autoridades es acelerar los traslados mientras las condiciones del río lo permitan y evitar que nuevos rodeos ingresen a zonas expuestas.
Las previsiones que manejan los funcionarios provinciales contemplan la posibilidad de que la creciente se intensifique hacia diciembre y que sus efectos se prolonguen hasta marzo o abril, aunque la magnitud y la duración dependerán del comportamiento de las lluvias.
En ese escenario, uno de los principales desafíos es la logística. La disponibilidad de embarcaciones, camiones y lugares adecuados para desembarcar animales puede limitar la velocidad de los operativos.
Por ese motivo, el Gobierno entrerriano trabaja junto con Prefectura Naval Argentina, la Policía, Senasa y la Fundación de Lucha Contra la Fiebre Aftosa (Fucofa) para organizar los movimientos.
Para los establecimientos ganaderos que utilizan campos bajos e islas, la crecida representa un problema que va más allá del traslado preventivo de animales.