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Nevaco Global
1 de noviembre de 2026

La UE pone precio a la avalancha de paquetes de China con una nueva tasa de dos euros

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La facilidad para comprar ropa, accesorios, dispositivos electrónicos y otros productos a precios reducidos en plataformas como Temu, Shein y AliExpress tiene una consecuencia cada vez más difícil de ignorar: millones de paquetes atraviesan las fronteras europeas sin que las autoridades aduaneras dispongan de capacidad suficiente para controlar su contenido. Ante esta situación, la Unión Europea introduce desde el 1 de noviembre una nueva tasa de dos euros por cada categoría de artículo incluida en los envíos procedentes de países extracomunitarios.

La medida se incorpora a la estrategia de Bruselas para hacer frente al crecimiento acelerado de las compras online internacionales. Las cifras explican la dimensión del problema: durante 2025 llegaron a las aduanas comunitarias 5.900 millones de paquetes de pequeño tamaño, frente a los 4.600 millones registrados en 2024. Además, según las estimaciones europeas, alrededor del 91% de estos envíos proceden de China.

El volumen de mercancías ha convertido el control fronterizo en uno de los principales desafíos del comercio electrónico. Por ello, la nueva tasa pretende proporcionar recursos adicionales para financiar las inspecciones, la vigilancia y el seguimiento de los productos que entran en el mercado comunitario.

La nueva tasa, denominada oficialmente tasa de tramitación, no se calcula necesariamente por paquete, sino por cada categoría de producto identificada mediante su correspondiente subpartida arancelaria.

Esto significa que un mismo envío puede generar varios recargos si contiene artículos pertenecientes a distintas clasificaciones aduaneras. Por ejemplo, un pedido que incluya prendas de algodón, ropa de seda, un cargador electrónico y un juguete puede acumular cuatro tasas de dos euros, lo que elevaría el coste adicional a ocho euros.

En cambio, si el paquete contiene varias unidades de un mismo producto pertenecientes a una única categoría arancelaria, el importe será de dos euros. La cantidad de artículos no determina por sí sola el recargo: lo relevante es su clasificación aduanera.

La diferencia es importante para quienes acostumbran a realizar pedidos grandes en plataformas de bajo coste. Un carrito con numerosos productos de distintas categorías puede soportar un recargo superior al de varios artículos similares adquiridos conjuntamente.

El cambio no llega solo. Desde el 1 de julio de 2026, la UE aplica un derecho de aduana de tres euros a cada categoría de artículos incluida en los paquetes de hasta 150 euros procedentes de terceros países.

La nueva tasa de tramitación tiene un alcance diferente: se aplica con independencia del valor del envío. Por tanto, los dos recargos pueden coincidir en una misma compra cuando el paquete cumple las condiciones para quedar sujeto a ambos.

Un pedido de 100 euros que incluya cuatro pantalones, una radio y una vela, por ejemplo, puede generar nueve euros correspondientes al primer arancel y otros seis euros por la tasa de tramitación. El sobrecoste total alcanzaría los 15 euros.

Este sistema modifica la estructura de costes de las compras internacionales de pequeño importe. Aunque dos o tres euros puedan parecer cantidades reducidas, su acumulación puede alterar el atractivo económico de determinados pedidos, especialmente cuando se trata de productos de escaso valor.

Una de las principales preocupaciones de las organizaciones de consumidores está relacionada con quién terminará soportando el nuevo gasto. La Federación de Consumidores y Usuarios (CECU) ha advertido de que las plataformas de comercio electrónico podrían intentar trasladar el importe a sus clientes durante las últimas fases del proceso de compra.

Sin embargo, la organización recuerda que la normativa europea exige informar del precio total desde el inicio de la operación. Por tanto, no debería aparecer un recargo inesperado cuando el consumidor está a punto de finalizar el pago.

Emily Riesco, portavoz de Comercio de CECU, ha defendido que las personas consumidoras no deberían asumir esta nueva tasa, puesto que la responsabilidad del pago corresponde a las plataformas importadoras.

El cumplimiento de estas obligaciones será determinante para evitar que el nuevo sistema termine convirtiéndose en un incremento poco transparente de los precios. La normativa contempla sanciones que pueden alcanzar el 6% del valor anual de las importaciones de la empresa durante el ejercicio anterior, además de otras restricciones y la posible pérdida de determinados privilegios aduaneros.

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