El presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, afirmó este viernes que no desplegará a sus fuerzas militares a Oriente Medio para involucrarse en la guerra, en medio de las presiones de Estados Unidos al respecto, aunque señaló que estudia reforzar las actividades destinadas a proteger sus buques y rutas de suministro energético.
Lee señaló que Corea del Sur ya tiene desplegada en el golfo de Adén a la unidad naval Cheonghae, que realiza operaciones antipiratería, y reconoció que el Gobierno estudia reforzar esa labor.
No obstante, el presidente surcoreano mantuvo la incógnita con respecto a un posible despliegue en el estrecho de Ormuz al subrayar que por ahora su Gobierno sigue «estudiando» ese refuerzo, sin precisar su alcance ni su zona de actuación.
Por otra parte, la semana pasada el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, advirtió a Seúl que si participa en operaciones militares en el estrecho de Ormuz hará frente a «graves consecuencias».
Corea del Sur depende de Oriente Medio para alrededor del 70 % de sus importaciones de crudo, del cual cerca del 95 % atraviesa por el estrecho de Ormuz.