Melon Fashion Group, Limé y las marcas de Daher han disparado sus ingresos con crecimientos de hasta el 66% en los últimos dos años. El mercado ruso de la moda ha reconfigurado su mapa en ausencia de Zara, H&M y otras firmas occidentales.
La salida de Inditex de Rusia en marzo de 2022 dejó un vacío de 502 tiendas que tres años después ha sido ocupado por marcas locales con ambición global. Desde entonces, firmas como Melon Fashion Group, Limé o las herederas del grupo Daher han triplicado ventas y se han convertido en los nuevos líderes de la moda rusa, un mercado que mueve miles de millones de euros y cuya transformación acaba de documentar a fondo el informe Russian State of Fashion 2021-2026 de la consultora Very Good Retail.
En febrero de 2022 más de 70 marcas occidentales suspendieron sus operaciones en Rusia simultáneamente. Inditex, que operaba Zara y otras seis marcas en 502 tiendas, cesó su actividad al mes siguiente, seguido de H&M, Adidas, Nike y Uniqlo. Según el informe, a mediados de ese año el 16,5 % del espacio comercial mejor ubicado de los centros comerciales rusos permanecía vacío. No fue un colapso, sino una reconfiguración más rápida de lo anticipado.
El estudio, elaborado por Pau Almar —experto en estrategia retail que ha trabajado para Zara y Mango—, utiliza datos de Rosstat, RosBusinessConsulting, Statista y Euromonitor. Destaca que la salida de las multinacionales disparó las ventas de las firmas locales que supieron aprovechar el espacio y el músculo logístico abandonado.
El grupo Melon Fashion Group, que opera marcas como Zarina, Befree, Love Republic, Sela e Idol, cerró 2025 con unos ingresos de 99.800 millones de rublos (unos 1.191 millones de euros) y un beneficio neto de 11.100 millones de rublos (más de 132 millones de euros). Un año antes del shock, en 2022, facturaba algo más de 46.000 millones de rublos (549 millones de euros). En dos ejercicios (2023-2024) logró crecer un 33% anual de forma sostenida, algo que el informe califica como «la señal operativa más significativa del mercado nacional».
Idol, su marca creada para cubrir el hueco de Massimo Dutti y Coss, empezó 2026 con 37 tiendas, por debajo de las 70 proyectadas. El desafío, según el análisis, es que sus precios máximos —49.900 rublos (unos 600 euros) para prendas de abrigo— se solapan ya con los de las importaciones paralelas de Massimo Dutti, que llegan a través de Cos Market por entre 30.000 y 50.000 rublos.
La salida de Inditex no hundió la moda en Rusia: la aceleró hacia actores locales que en dos años han aprendido a rotar colecciones como lo hacía Zara.
Limé, propiedad de Style Trade LLC, es la gran revelación. Nació en 2022 como una firma regional de moda femenina de gama media y tres años después se ha convertido en «la marca de moda rusa de mayor éxito del comercio minorista». Sus ingresos pasaron de 10.200 millones de rublos en 2022 (casi 122 millones de euros) a 34.400 millones en 2024 (más de 410 millones), un crecimiento del 66%. Para 2025 la previsión supera los 43.000 millones de rublos (513 millones de euros).
El informe atribuye esta explosión a cuatro apuestas agresivas simultáneas: la apertura de una tienda insignia de 4.800 m² en Aviapark en 2023, el lanzamiento de línea masculina e infantil y el formato Family Store, una rotación semanal de productos que igualó el ritmo que solo Zara había logrado en Rusia, y una fuerte inversión en marca con sesiones fotográficas globales. A principios de 2026, Limé operaba 107 tiendas en seis mercados, incluyendo cinco en Emiratos Árabes Unidos.
Un año después del cese, Inditex traspasó los activos de 245 tiendas al grupo emiratí Daher, controlado por la familia que ya opera franquicias de Inditex en Oriente Medio. Así nacieron MAAG (heredera de Zara), DUB (Pull&Bear), Ecru (Bershka) y Vilet (Stradivarius). La operación, valorada en 213 millones de euros como activo intangible, incluyó una cláusula que obliga a Daher a devolver los activos si Inditex decidiera volver.
La sociedad que gestiona esas marcas, JSC Novaya Moda, registró en 2025 su primer beneficio neto de 1.700 millones de rublos (unos 20 millones de euros), tras unas pérdidas de 5.400 millones en 2023. Los ingresos subieron de 28.710 millones de rublos en 2024 a 31.160 millones en 2025 (casi 372 millones de euros). El propio grupo atribuye la mejora a un ajuste en la estrategia de compras y a una adaptación de las colecciones al gusto del consumidor ruso.
El vacío que dejó Inditex ha acelerado la profesionalización de las marcas nacionales, que han aprendido a competir en rotación, imagen y experiencia de compra. Sin embargo, el proceso no está exento de riesgos. Idol ya nota la presión de la importación paralela de Massimo Dutti, y la extracción de dividendos de Melon Fashion Group (2,5 veces el beneficio neto en 2024) plantea dudas sobre su capacidad para mantener inversiones a largo plazo. Mientras tanto, la red Daher conserva una conexión operativa con Arteixo que, de cambiar el contexto geopolítico, podría reactivar la presencia directa de Inditex en el mercado ruso.