Vamos Adelante / México y Perú reanudaron relaciones diplomáticas
Columnistas diseccionan la seguridad, el turismo y la política que definen la agenda de Morelos.
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El paso internacional funcionó de manera excepcional y con prioridad para el transporte de cargas. Algunos camioneros llevan hasta 25 días esperando llegar a destino, mientras Las Lajas recibe a los vehículos que permanecían varados en Zapala.
Redactor en Mejor Informado. Productor de Entretiempo por AM550 y Canal 24/7.
El Paso Internacional Pino Hachado tuvo este martes una jornada de movimiento después de varios días de complicaciones provocadas por el temporal. La habilitación se produjo fuera del horario habitual y permitió liberar aproximadamente 130 camiones que aguardaban para continuar su recorrido.
El operativo avanzó con extrema precaución por la presencia de hielo y nieve en la ruta. Desde Las Lajas explicaron que los vehículos que lograron cruzar provenían de Chile y buscaban continuar su tránsito hacia distintos puntos de la Argentina.
“Hubo un movimiento de aproximadamente 120 o 130 camiones que se pudieron liberar”, explicó Daniel Vergara, director de Defensa Civil del municipio local a Entretiempo por AM550. También destacó que, pese a las dificultades, hasta el momento la jornada se desarrollaba “sin novedades”.
La apertura no significó una normalización del tránsito. El paso mantuvo un esquema especial para ordenar el ingreso de los vehículos pesados y evitar que un camión quedara atravesado sobre la calzada congelada.
Mientras algunos camiones lograban avanzar hacia la frontera, otros permanecían en espera en Zapala. El operativo busca trasladarlos de manera progresiva hacia Las Lajas para acercarlos al corredor internacional y evitar una concentración mayor de vehículos en otros puntos de la provincia.
“Estamos trabajando para poder traer lo que más se pueda”, explicó Vergara. La intención es disponer de un espacio cercano a la localidad con baños químicos y servicios básicos para que los transportistas puedan esperar en mejores condiciones.
La cantidad de camiones que puede avanzar tampoco depende solamente de la apertura de la ruta. Aduana establece un número determinado de vehículos y ese límite debe respetarse para ordenar el funcionamiento del paso fronterizo.
Por eso, el movimiento se realiza por tandas. “La idea es que ningún camión se atraviese o le pase algo porque nos cortaría todo el operativo”, señalaron desde el lugar.
Las dos manos de la ruta estuvieron habilitadas, pero el tránsito no funcionó con la dinámica habitual. Los camiones que ascendieron hacia Pino Hachado debían llegar primero al sector fronterizo y recién después se habilitó el avance de los vehículos que esperaban del lado argentino.
El esquema también alcanza a los automóviles particulares. Pudieron cruzar, aunque los camiones tenían prioridad debido a la cantidad de días que llevan detenidos y a la necesidad de descongestionar el corredor internacional.
El cierre diario del paso se mantiene a las 18. Desde Las Lajas señalaron que los últimos camiones fueron liberados con el tiempo suficiente para completar el recorrido hasta Pino Hachado, que demanda aproximadamente una hora.
La magnitud del operativo refleja también la extensión del temporal y las dificultades que provocó sobre el transporte internacional. Algunos camioneros permanecen varados desde hace semanas.
“Hay camioneros que hace 25 días que no llegan a destino”, explicó Vergara. La espera acumuló vehículos en distintos puntos del corredor y obligó a organizar espacios de permanencia y asistencia mientras las condiciones climáticas impedían una circulación normal.
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Columnistas diseccionan la seguridad, el turismo y la política que definen la agenda de Morelos.
La tendencia actual en el manejo de las relaciones internacionales es diversificarlas para ampliar el espectro de los compradores de las exportaciones y los suplidores de los artículos que necesitamos, de tal manera que podamos obtener cooperación sin condiciones impositivas y mejor calidad y precios consecuentes con la economía ciudadana. Cuando un país establece relaciones diplomáticas con otro es porque, tras los análisis rigurosos, ha concluido que tal relación conviene a los intereses políticos, económicos y de seguridad de ambas naciones. En la actual realidad mundial, sabemos que hay países que actúan como superpotencias por su gran desarrollo económico, industrial, militar y cultural y que, para poder conservar su estatus, necesitan someter a sus designios a otros Estados. Otros tienen niveles aceptables de vida para sus ciudadanos y otros son los países pobres, dependientes, sometidos a presiones externas, no siempre con capacidad de enfrentarlas y que les impiden decidir su camino hacia el desarrollo. Honduras es un país pobre. Por eso son importantes sus relaciones diplomáticas enfocadas en los intereses nacionales para buscar las opciones conducentes a superar las dificultades, sin presiones externas ni intervenciones indebidas. Por eso nos asombran las visitas sin resultados de Asfura: al presidente Donald Trump, quien no lo recibió en la Casa Blanca, sino en Mar-a-Lago; luego Trump le advirtió que no lo atendía como mandatario y no hubo respuesta positiva a las peticiones de no devolver a los migrantes hondureños y de enviar inversionistas a Honduras. En lo que coincidieron es en ponerse de acuerdo en la revisión de las leyes hondureñas. Las misiones que han llegado son militares, no de funcionarios que vienen a ver en qué nos auxilian. Luego visitó a Netanyahu. El primer ministro está en dificultades por la guerra contra Irán, está acusado de genocidio por la Corte Internacional Penal y le han emitido orden de captura, tiene una fuerte oposición a la continuación de la guerra y siguen ocurriendo los desalojos violentos de los palestinos en Cisjordania y en Gaza. Después acude a Zelensky, quien igualmente está en dificultades por la guerra con Rusia, que está perdiendo. Hace redadas para reclutar por la fuerza a los ucranianos, tiene también una fuerte oposición interna, los Estados Unidos presionan para que llegue a un acuerdo de paz, enfrenta serios aprietos económicos con su ejército diezmado y con una cantidad enorme de bajas en los combates, busca reclutar mercenarios (podría ser ese su interés por Honduras) y carece de legitimidad por no convocar a elecciones. Esta visita contradice el deseo de Trump de lograr la paz para presentar un logro en las elecciones. Estas visitas no ayudan. No estoy abogando porque nos enfrentemos a los Estados Unidos, pero creo que es el momento de diversificar nuestras relaciones diplomáticas para encontrar nuevas ofertas de seguridad y cooperación y de negociar con mejores ventajas. No podemos aceptar que nos impongan con quién ser amigos. Cuba, por ejemplo, está asediada al máximo con un bloqueo que viene desde los inicios de la revolución cubana. Cuba no representa una amenaza para los Estados Unidos ni para Honduras, pero los Estados Unidos no perdonan cambios en sus narices y mantienen esa hostilidad con acciones de destrucción y muerte sin recibir las sanciones de los organismos internacionales de la ONU. Cuba no ha hecho ningún daño a Honduras, ni es nuestro enemigo como para presentarle una actitud hostil. Fueron los primeros en acudir en auxilio nuestro cuando el Fifí y también cuando el Mitch y los huracanes gemelos. Nos han apoyado con médicos especialistas con una gran labor con los hondureños. Defender la independencia, la soberanía y la autodeterminación de Cuba es defender los principios básicos de la relación entre las naciones. Es defender nuestra propia soberanía nacional para dirigirnos hacia el progreso abarcador de todos los hondureños. Es verdad que las drogas son el principal flagelo de estos países pobres, pero también no deja de ser el sustituto del pretexto para la intervención que antes representaba el comunismo. No necesitamos una relación de sumisión, sino de tú a tú, de verdaderos amigos, una relación mutuamente ventajosa en la que se nos respete como nación libre, soberana e independiente. Eso solo es posible si elegimos libremente a los amigos en defensa de nuestros intereses y no los de otros.