En Estados Unidos, 25 estados de la Unión Americana demandaron a la administración de Donald Trump por haber impuesto aranceles a productos de 60 países, al considerar que la medida es ilegal.
La demanda fue presentada en el Tribunal de Comercio Internacional de Nueva York por las fiscalías de Arizona, California, Colorado, Connecticut, Delaware, Hawái, Illinois, Kentucky, Maine, Maryland, Massachusetts, Michigan, Minnesota, Nevada, Nueva Jersey, Nuevo México, Carolina del Norte, Nueva York, Oregón, Pensilvania, Rhode Island, Vermont, Virginia, Washington y Wisconsin, todos ellos estados gobernados por demócratas.
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos justificó la medida con base en la Ley de Comercio de 1974, sobre presunto uso de mano de trabajo forzada por otros países.