Este negocio ilegal supera en facturación a muchas de las mayores empresas de Colombia
Un estudio alerta que este fenómeno podría repetirse con los llamados minerales de transición, en los que Colombia tiene gran potencial.
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Los trabajadores de Almussafes siguen la explicación de Alex Nan, CEO de Geely, sobre la llegada de la empresa a Almussafes.. / Germán Caballero
Geely ha desembarcado en Valencia para saltarse el arancel del 28,8 % que paga por los eléctricos puros que vende en la Unión Europea. Bruselas impuso en otoño de 2024 el arancel específicamente a los coches eléctricos chinos para proteger la industria del continente. La empresa china llega a Almussafes con dos coches SUV 100 % a pilas "con alta demanda" frente a los multienergía de Ford.
En octubre de 2024 entraron en vigor los aranceles de hasta el 35,3 % a la importación a la UE de vehículos eléctricos procedentes de China, aprobados por la Comisión Europea. El Ejecutivo comunitario aplica tarifas del 35,3 % al fabricante chino SAIC (MG y Maxus, entre otras marcas), del 18,8 % a Geely y del 17 % a BYD, durante un máximo de cinco años. A esos aranceles específicos se suma otro 10 % de la tarifa general, por lo que Geely paga ahora un 28,8 % por los eléctricos que produce en China y vende en Europa.
Los fabricantes chinos (líderes de la producción de eléctricos) han acelerado su instalación en Europa para esquivar esos aranceles y para reducir los costes logísticos. Consideran que España ofrece una ventaja competitiva frente a otros países del este de Europa por el precio contenido de la energía gracias a las renovables, la experiencia en la producción de automóviles (España es el segundo productor europeo), los costes laborales, la cadena de producción y las ayudas que está dispuesta a conceder la Administración para atraer a la industria de la automoción.
El embajador de la República Popular China en España, Yao Jing, ya reveló hace unos meses el interés de dos fabricantes de vehículos eléctricos por Valencia y destacó como puntos clave el puerto y el acceso a mano de obra cualificada. Además, los fabricantes valoran la industria auxiliar. Los directivos de Geely aseguraron en la presentación del acuerdo para compartir con Ford la factoría de Almussafes que tienen en cuenta la cadena valenciana de proveedores.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, conversa con el vicepresidente ejecutivo de Geely, Víctor Young. / Germán Caballero
La factoría de Ford en Almussafes se había convertido en objeto de deseo de los grandes grupos de automoción chinos que buscan producir sus vehículos en Europa. Tres fabricantes del gigante asiático habían mostrado en los últimos meses su interés por ensamblar sus vehículos en la factoría de Ford.
El grupo automovilístico Changan también ha estado interesado en la factoría de Almussafes. Changan y Ford mantienen una alianza estratégica desde 2001 en China. Su vínculo principal es la empresa conjunta (joint venture) Changan Ford Automobile Co. donde ambas compañías poseen el 50 % de la propiedad.
El grupo chino analiza invertir 2.000 millones hasta 2030 para producir sus vehículos en Europa. La empresa barajaba hasta ahora tres opciones: hacer una fábrica de cero, comprar marcas y aprovechar la joint venture que tiene con Ford como finalmente ha hecho Geely.
La tercera empresa que puso sus ojos en Valencia es MG, marca del grupo chino SAIC Motors. Una delegación de la marca estuvo varias veces entre julio y septiembre de 2024 en los suelos disponibles junto a la gigafactoría de Volkswagen en Sagunt y en los terrenos que interesaban a Tesla en Cheste para comprobar su potencial.
El grupo SAIC también habría contactado con Ford para intentar producir vehículos de MG en algunas de sus plantas en Europa, entre ellas la de Almussafes. Ford descartó esta opción y MG ha acabado en Galicia. La marca china invertirá cerca de doscientos millones de euros en unas instalaciones que generarán dos mil empleos y estarán operativas en 2028 y tendrá una capacidad máxima de ensamblaje de hasta 120.000 vehículos anuales.
A nivel nacional, Chery fue el primer fabricante chino que materializó el interés por producir en España. El fabricante, propietario de las marcas Omoda y Jaecoo, entró el año pasado de la mano de su socio local Ebro EV Motors en la antigua planta de Nissan en Barcelona para ensamblar sus automóviles.
La automovilística china Geely Holding ha desembolsado 221 millones de euros por el 34 % de la empresa conjunta que constituirá con Ford para gestionar la planta de Almussafes, una operación que valora la nueva sociedad en 650 millones de euros Según ha comunicó ayer el grupo chino al regulador bursátil de Hong Kong, Geely detalla que su inversión asciende a 221 millones de euros, importe correspondiente a su participación del 34 % en la nueva compañía, mientras que Ford mantendrá el 66 % restante.
La operación, anunciada el jueves por ambas partes en Almussafes en un acto en el que participó el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, implica una valoración de 650 millones de euros para la sociedad conjunta, que asumirá la gestión de la factoría valenciana cuando quede formalmente constituida en 2027. Esta alianza permitirá aprovechar la capacidad industrial de Almussafes para fabricar vehículos de ambas marcas, mejorar la eficiencia operativa y reforzar su presencia en el mercado europeo, según explica Geely en el comunicado remitido al regulador.
Según lo avanzado por ambas compañías, la nueva sociedad integrará a los 4.142 trabajadores de la factoría cuando se constituya en 2027. Las empresas sostienen que la alianza busca maximizar la utilización de las instalaciones de Almussafes y mejorar su competitividad frente al nuevo escenario del sector del automóvil y aseguran que requerirá un aumento de la plantilla, aunque todavía no han concretado el número de contrataciones previstas.
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Un estudio alerta que este fenómeno podría repetirse con los llamados minerales de transición, en los que Colombia tiene gran potencial.
La guerra entre Estados Unidos e Irán reabre un viejo frente en uno de los lugares más vulnerables de la economía mundial: las rutas por las que circula buena parte de la energía que consumen las principales potencias. El recrudecimiento de los ataques ha colocado bajo presión simultáneamente el estrecho de Ormuz, a la salida del golfo Pérsico, y el de Bab el-Mandeb, que conecta el mar Rojo con el océano Índico. El riesgo dejó de ser una amenaza teórica después de que los hutíes de Yemen anunciaran ataques contra dos petroleros saudíes en el mar Rojo. La ofensiva amplió una guerra hasta ahora concentrada alrededor de Irán y del golfo Pérsico hacia una segunda arteria fundamental para el transporte de crudo. La respuesta de Donald Trump fue prometer nuevos castigos contra Teherán y sus aliados, mientras el Ejército estadounidense completaba su decimotercera noche consecutiva de bombardeos sobre territorio iraní. Los mercados reaccionaron de inmediato. El barril de Brent, referencia en Europa, cerró el jueves en 100,69 dólares después de subir un 7% en una sola sesión. Se trata de su precio de cierre más elevado desde mayo y supone un incremento cercano al 40% desde el comienzo de la guerra a finales de febrero. El temor no se limita a que desaparezcan barriles del mercado, sino que también incluye el aumento de los seguros, los fletes y el tiempo necesario para trasladar cada cargamento. Del golfo al mar Rojo La nueva escalada altera el mapa energético de Oriente Próximo. Durante los últimos meses, el foco había estado situado sobre Ormuz, por donde salían las exportaciones de Arabia Saudí, Irak, Kuwait, Catar, Emiratos Árabes Unidos e Irán. Las restricciones a la navegación obligaron a algunos productores a reducir su actividad y a buscar vías alternativas para colocar su petróleo en los mercados internacionales. Arabia Saudí consiguió amortiguar parte del golpe utilizando su oleoducto Este-Oeste, que transporta crudo desde los campos próximos al golfo Pérsico hasta el puerto de Yanbu, en el mar Rojo. La infraestructura tiene una capacidad cercana a los siete millones de barriles diarios, aunque solo alrededor de cinco millones estarían disponibles para exportaciones. Emiratos cuenta, por su parte, con una conducción hacia Fuyaira, situada fuera de Ormuz. Son las principales alternativas terrestres de la región, pero no pueden sustituir todo el volumen que normalmente navega por el estrecho. El problema es que el crudo enviado a Yanbu todavía necesita atravesar Bab el-Mandeb para llegar por la ruta más corta a los grandes compradores asiáticos. Los ataques hutíes amenazan ahora precisamente esa salida. La vía utilizada para esquivar el bloqueo iraní puede convertirse así en el segundo punto de estrangulamiento del conflicto. Los hutíes aseguran haber atacado con misiles y drones los petroleros saudíes Encelia y Layla. Al menos uno de ellos emitió una señal de socorro cerca del puerto de Jizán después de sufrir un incendio en la proa. Aunque no todos los detalles han podido confirmarse de forma independiente y el tráfico marítimo no se ha...