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Nevaco Global
19 de septiembre de 2026

La guerra del dólar: lo barato está saliendo caro

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Javier Milei se aferra al atraso de la divisa, que niega con piruetas técnicas y medias verdades. Quiénes pagan los platos rotos del operativo reelección.

Dólar barato sale caro: quiénes seguirán perdiendo con el modelo al que se aferra Javier Milei.

Aun cuando faltan 13 meses para las elecciones presidenciales de 2027, el Banco Central viene de reforzar su posición de reservas y el mercado se mantiene estable –al menos en la superficie–, el valor del dólar vuelve a instalarse como el tema más ácido de la discusión pública.

Javier Milei afirma que no está más barato gracias a su gestión y Toto Caputo esgrime los datos del superávit comercial para descartar cualquier posibilidad de atraso, pero parte de los especialistas señala todo lo contrario y adjudica a ese problema un freno perceptible de la actividad.

¿Qué está detrás de esa involución, uno de los grandes talones de Aquiles de un modelo económico que será plebiscitado cuando Milei busque la reelección el año que viene? ¿Acaso ese karma nacional llamado "dólar"?

"Fenómeno barrial", volvió a postear, jactancioso, el Presidente al citar un artículo de The Economist, una de las biblias mundiales del liberalismo, sin que se sepa si no leyó o no entendió lo desdoroso que el texto le achacaba.

"'Hay mucho más gasto para recortar y muchos más impuestos para bajar', enfatiza el presidente de la Argentina en una entrevista. Sin embargo, con su índice de aprobación neta personal profundamente negativo, el experimento de libre mercado de Javier Milei pende de un hilo", inquietó la publicación.

"La mayoría de las políticas económicas de Javier Milei son las correctas. Pero hoy los argentinos se preocupan más por el empleo que por la inflación. Ha llegado el momento de que su presidente construya sobre las bases que ha establecido", urge el artículo, que reclama "menos gritos y más crecimiento".

The Economist se refirió así a lo que los datos del INDEC terminaron de confirmar este jueves: la contracción de la economía de 0,6% en el segundo semestre, probable anticipo de una nueva retracción en el tercero, cosa que consagraría el paso de la estanflación precedente –un régimen de estancamiento económico con alta inflación– hacia una recesión hecha y derecha.

Otro dato negativo de la jornada, también provisto por el INDEC, es un reflejo de lo anterior: el deterioro del empleo.

La desocupación abierta subió levemente entre el segundo trimestre del año pasado y el del actual, al pasar de 7,6% a 7,9%.

Con todo, lo más serio es que el trabajo informal pasó en un año del 43,2% al 45%.

Más allá de los porcentajes, el instituto oficial cifró en 348.000 personas de carne y hueso ese crecimiento en los 31 conglomerados poblacionales relevados, lo que elevó el universo del trabajo en negro a 6,1 millones de argentinos.

Hace poco más de un mes, el viceministro de Economía, José Luis Daza, se confesó en la Experiencia IDEA Rosario al aseverar que "el sector informal ha sido una salvación" para el plan de ajuste, ya que sin su "dinamismo" el desempleo habría trepado a más del 20%.

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