La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, durante su discurso del Estado de la Unión Europea ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia). EFE/EPA/RONALD WITTEK / RONALD WITTEK / EFE
"It was the best of times, it was the worst of times", citando a Charles Dickens ha empezado la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, su discurso sobre el Estado de la Unión, en el que ha reconocido que aunque la Unión Europea está "más fuerte que nunca", los retos a los que se enfrenta son "excepcionales" y la velocidad a la que suceden, "increíble".
El discurso ha estado anclado en la idea de que la UE necesita hacer más, más rápido y, sobre todo, más unida, en casi cualquier ámbito, desde la gestión de los flujos migratorios hasta la lucha contra el cambio climático, pasando por la política exterior. "Nuestro camino está claro: construir una Europa independiente y con capacidad de acción", ha dicho Von der Leyen, "en este mundo el destino de Europa debe permanecer en manos de los europeos".
En su discurso, Von der Leyen ha recogido el guante a empresas como Anthropic u OpenAI, que han pedido ralentizar el desarrollo de la inteligencia artificial para garantizar su control, asegurando que eso "sitúa a Europa en posición de dar forma a los esfuerzos globales" para establecer medidas de seguridad junto a sus "socios afines" y con la colaboración de los laboratorios de frontera.
Aun así, la alemana ha dejado claro que su posición respecto a la IA va más allá de regularla. "Tenemos que mantenernos en la carrera. Es crucial para nuestra independencia", ha asegurado. Para ello, el Ejecutivo comunitario pretende "potenciar enormemente nuestra capacidad informática", desarrollar "nuevas formas de utilizar fondos públicos y privados para invertir en las startups y empresas europeas más prometedoras" y desplegar la IA en los sectores industriales en los que Europa "tiene grandes ventajas".
Von der Leyen ha anunciado la esperada medida con la que la Comisión pretende limitar el acceso de los menores de 15 años a las redes sociales. La prohibición será total para quienes tengan menos de 13, pero se establecerá un sistema por niveles que, de los 13 a los 15, permitirá la creación de "minicuentas" supervisadas por los padres y limitadas a tan solo una hora al día. A partir de los 15, Bruselas obligará a las plataformas a introducir cambios en el diseño de sus aplicaciones que garanticen la seguridad de los más jóvenes.
La EU KIDS Act también afectará a otros servicios como los videojuegos o los chatbots de IA generativa, que la Comisión considera potencialmente dañinos para los usuarios adolescentes. "Somos nosotros quienes decidimos las normas, no las grandes empresas tecnológicas", ha remarcado.
Las amenazas híbridas a las que se enfrenta el bloque son "cada vez menos híbridas y menos amenazas", ha dicho la presidenta de la Comisión. Solo en las últimas semanas, Lituania, Polonia, Dinamarca y también Alemania han denunciado ataques. El del Leipzig "con material de grado militar, perpetrado por agentes rusos en suelo europeo", ha dicho Von der Leyen, no es un ataque contra un país miembro sino contra toda la Unión.
En respuesta, la alemana quiere crear una suerte de artículo 4 como el de la OTAN, que permita convocar una reunión de emergencia cuando un país considere que su seguridad e integridad territorial están en peligro. La propuesta, sin embargo, no va tan lejos como para proponer un modelo de defensa colectiva como el de la alianza.
Además, Von der Leyen ha propuesto la creación de un 'Consejo de Seguridad Europeo' que reúna a los líderes no solo de la UE sino también de países aliados como Canadá, Noruega, Reino Unido o Ucrania. "Para coordinar una respuesta europea. Para disuadir una mayor escalada. Y para mitigar el impacto", ha dicho.
En esta ocasión, a diferencia de otras, Ucrania no ha sido una parte central del discurso. Sin embargo, Von der Leyen se ha comprometido a apoyar al país ante el que se presenta como un durísimo invierno. También ha asegurado que la UE mantendrá el apoyo militar a Kiev y la presión sobre Rusia en forma de sanciones, que son cada vez más difíciles de aprobar.
La cooperación reforzada, no solo dentro del bloque sino también con socios externos, ha sido el gran tema del discurso. La presidenta de la Comisión ha ofrecido a Canadá convertirse en el primer "miembro asociado de la UE". El objetivo es llevar la colaboración entre ambos "al máximo nivel", aunque la alemana no ha explicado en qué consistirá exactamente ese partenariado ni cuál es su base legal.
En paralelo, Bruselas busca fórmulas para desbloquear su política de ampliación. Para Von der Leyen, "la idea de Europa" está muy viva en países como Ucrania, Moldavia o los Balcanes Occidentales. Para ellos, la Comisión presentará una hoja de ruta sobre su entrada en el bloque.
Von der Leyen ha puesto en su discurso a China en el punto de mira. Lo ha hecho para recordar que el déficit comercial asciende a 1.000 millones de euros al día. "Es insostenible", ha dicho. La presidenta ha asegurado que dará una oportunidad al diálogo, pero este debe dar resultados.
"Utilizaremos todas las herramientas a nuestro alcance para reequilibrar nuestra relación. Las palabras están bien, pero los hechos son mejores", ha advertido la presidenta. La fecha límite autoimpuesta para lograr avances es este próximo mes de octubre, cuando el comisario de comercio, Maros Sefcovic, viajará a China.