El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, asiste a los ejercicios multinacionales Panamax 2026 el jueves en Panamá. / BIENVENIDO VELASCO / EFE
El secretario de Estado estadounidense, Pete Hegseth, ha amenazado este viernes de madrugada con mantener el bloqueo de Washington sobre el estrecho de Ormuz, que impide casi la totalidad de las exportaciones de petróleo y gas de Irán.
Hace una semana, el presidente de EEUU, Donald Trump, aseguró en varias ocasiones que las negociaciones con Teherán estaban avanzando a gran velocidad, y que Ormuz abriría pronto. Varios días después, la realidad apunta a todo lo contrario: las charlas apenas han avanzado, y en los últimos días el propio multimillonario ha sugerido una continuación del bloqueo marítimo a la República Islámica.
"La Marina de los Estados Unidos puede mantener este bloqueo indefinidamente. Estamos obligando a los barcos que intentan entrar o salir de Irán a dar la vuelta, y lo continuaremos haciendo", ha declarado Hegseth. Washington, de hecho, confirmó este jueves el envío de otro portaaviones a la región, el USS George Washington, para sustituir el USS Abraham Lincoln.
"Estad atentos, porque la semana que viene anunciaremos nuevas medidas que nunca se han visto antes en la historia, en lo que respecta al aislamiento económico de un país", ha prometido por su parte el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent.
Este lunes 17 de agosto, de hecho, termina el plazo establecido en el preacuerdo firmado a mediados de junio entre Washington y Teherán. En ese texto ambos países se comprometieron a empezar unas negociaciones de paz que debían culminar en un plazo de 60 días. Nada de ello ha ocurrido, y tanto la fecha límite como el futuro de las charlas está completamente en el aire.
Tanto la Casa Blanca como la República Islámica han estado pugnando verbalmente sobre quién controla Ormuz. No hay muchas sorpresas: Irán asegura que es la República Islámica. Trump, por supuesto, dice lo mismo pero a la inversa. Lo único seguro es que el estrecho está cerrado y que los ataques contra cargueros en la zona se suceden.
EEUU disparó contra un barco de bandera panameña que intentó amarrar en un puerto iraní a principios de esta semana. Irán, este jueves por la noche, atacó con drones dos petroleros emiratíes. De media, según las imágenes de satélite, cerca de 10 barcos al día consiguen transitar por Ormuz. Antes de la guerra, en febrero de este año, la media era de 140 al día.
A pesar de que el estatus de Ormuz es el punto de fricción más importante entre EEUU e Irán, la vía marítima no es, ni de lejos, el único asunto en discordia entre los dos países. Israel ha mantenido su invasión y bombardeos contra el sur del Líbano —algo que tenía que detener según el preacuerdo de junio—, y Washington no ha levantado ningún tipo de sanción internacional contra Irán, ni liberado ni una pequeña parte de los activos iraníes congelados en el extranjero.
Y por encima de todos estos puntos está la carpeta nuclear: Teherán ha rechazado de momento entregar sus 440 kilos de uranio enriquecido a niveles superiores al 60%, cercanos al 90% necesario para desarrollar la bomba atómica. Un acuerdo definitivo de paz entre la Casa Blanca y la República Islámica, según Trump, debe garantizar la entrega a Washington de este material.