El consejero Joaquín Buendía, este lunes en Jumilla donde se trabaja en la campaña de recolección de pera. / CARM
La campaña de la pera de Jumilla vuelve a tomar impulso tras el fuerte revés que supuso el pedrisco del pasado año. La recuperación de la producción permitirá alcanzar las 23.360 toneladas en 2026, un 59 por ciento más que en la campaña anterior, al tiempo que la fruta amparada por la Denominación de Origen Protegida (DOP) afianza su presencia tanto en el mercado nacional como en varios países europeos.
Estos datos los dio a conocer este lunes el consejero de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Joaquín Buendía, durante una visita a una explotación agrícola de Jumilla, donde comprobó el desarrollo de la recolección junto a agricultores y representantes del sector.
Las previsiones de la Consejería sitúan la superficie cultivada en 1.004 hectáreas, con una producción muy por encima de las 14.700 aproximadamente obtenidas en 2025, una campaña condicionada por los daños del pedrisco, que redujo la cosecha en torno a un 40 por ciento.
Según explicó Buendía, el incremento de la producción no obedece a una ampliación del cultivo, sino al retorno a niveles habituales tras un año marcado por las inclemencias meteorológicas. "La recuperación de esta campaña demuestra la fortaleza de nuestros agricultores y su capacidad para sobreponerse a las dificultades. La pera de Jumilla sigue siendo un producto de referencia por su calidad diferenciada y por el prestigio que ha conseguido tanto en el mercado nacional como en el exterior", afirmó.
La variedad Ercolini volverá a concentrar casi toda la producción regional. Con una previsión de 22.678 toneladas, representará cerca del 97 por ciento de la cosecha y experimentará un crecimiento del 66,8 por ciento respecto al año pasado, pese a la ligera reducción de la superficie destinada a este cultivo.
Una trabajador en una explotación de peras en Jumilla. / CARM
En paralelo al aumento de la producción, la pera con DOP de Jumilla mantiene su proceso de consolidación comercial. Su principal destino continúa siendo el mercado español, aunque también llega a países como Alemania, Italia y Portugal. Durante 2025, las exportaciones alcanzaron un valor de dos millones de euros.
Actualmente, la Denominación de Origen Protegida reúne a un centenar de socios entre productores y comercializadores, cuenta con 30 operadores primarios, tres almacenes inscritos y unas 250 hectáreas acogidas a esta figura de calidad.
Para el consejero, la DOP constituye "una garantía de calidad y un elemento diferenciador que aporta valor añadido al trabajo de nuestros agricultores y abre nuevas oportunidades de comercialización en los mercados internacionales".
La producción ecológica también continúa ganando peso dentro del sector. Durante 2025, el cultivo de peral en ecológico ocupó 89 hectáreas y alcanzó una producción estimada de unas 1.200 toneladas, una evolución que, según la Consejería, refleja la apuesta de los productores por modelos agrícolas más sostenibles.
Buendía aseguró que la agricultura regional "sigue demostrando que es posible compatibilizar competitividad, sostenibilidad y calidad, ofreciendo al consumidor un producto excelente y reforzando el peso del sector agroalimentario como uno de los motores económicos de la Región".
Durante la visita también reclamó recursos hídricos suficientes para garantizar la continuidad de cultivos estratégicos como el peral. En este sentido, sostuvo que los agricultores murcianos "continúan siendo un ejemplo de eficiencia en el uso del agua, pero necesitan contar con recursos hídricos estables que les permitan seguir produciendo y compitiendo en igualdad de condiciones".