Tala de los árboles a la zona de Arousa. / Iñaki Abella Dieguez
La Xunta activará un paquete inicial de ayudas de alrededor de 114 millones de euros para impulsar la industria forestal-madera gallega durante el período 2026-2028. Se del Plan Director del Sector Forestal-Madeira, un instrumento de política industrial con el que el Gobierno gallego, que prevé aprobar hoy, busca reforzar la competitividad de una actividad considerada estratégica por su peso económico, su capacidad de empleo y su implantación territorial, especialmente en el rural.
El documento parte de de Galicia es una potencia forestal, pero el reto pasa por aumentar el valor industrial de la madera y consolidar una cadena productiva más moderna, diversificada y sostenible. El sector fue declarado estratégico el 29 de febrero de 2024 y cuenta con una facturación próxima a los 3.000 millones de euros anuales, lo que representa el 5,5% de la cifra de negocio de ltotal de la industria gallega, mientras que el empleo industrial vinculado a esta actividad alcanza ya las 14.000 personas ocupadas.
El plan se articula como una hoja de ruta para los próximos tres años y se centra en ámbitos como la internacionalización, la digitalización, la sostenibilidad, la innovación, las inversiones, la formación, la atracción de talento, las infraestructuras y el suelo empresarial. En total, contempla 88 medidas priorizadas, organizadas en torno a dos objetivos estratégicos, cinco ejes de actuación y siete ámbitos de prioridades.
Entre las actuaciones previstas figuran el impulso a la automatización de los procesos productivos, la incorporación de inteligencia artificial en empresas, pymes y microempresas, la creación de talleres de digitalización, sostenibilidad y logística, el apoyo a proyectos de ecoinnovación y segunda transformación de la madera, así como el refuerzo de la internacionalización para abrir nuevas oportunidades de negocio en los mercados exteriores.
La Xunta también prevé promover sistemas de trazabilidad avanzada, herramientas colaborativas sectoriales y encuentros entre empresas para explorar soluciones tecnológicas y proyectos comunes en ámbitos como la digitalización o la logística avanzada. A estas líneas se suma el impulso al uso de la biomasa, la mejora del acceso a la financiación, la promoción de la madera como material estratégico en la construcción y la valorización de los recursos forestales bajo criterios ambientales, sociales y de gobernanza.