Fracasos cocinados a fuego lento
Existe una manía mileísta y consiste en creer que las acciones no tienen consecuencias ni estimulan reacciones. Una decisión impolítica y temeraria colocó al Gobierno en una situación perdidosa cuando debió retirar dos capítulos, el principal referido a la venta de tierras a extranjeros, del proyecto de ley sobre la inviolabilidad de la propiedad privada. El capricho de Javier Milei de incursionar en las elecciones brasileñas llevó al borde de la ruptura la relación con el vecino más importante del país, que es también su principal socio comercial. Y un hecho electoral pasó inadvertido en los últimos días por el fárrago de confusiones en el que chapotearon los líderes del partido gobernante. Ocurrió en Santiago del Estero el pasado domingo y ahí, en el norte profundo, La Libertad Avanza sufrió un resultado desastroso en elecciones comunales, que ganó ampliamente un caudillo, Gerardo Zamora, que es una mezcla del viejo juarismo santiagueño y del kirchnerismo santacruceño. Lo peor.
