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Nevaco Global
2 de noviembre de 2026

Explainer. Lo que tenés que saber de las elecciones en EE. UU. de este martes

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Trump llega debilitado a estas elecciones de “medio término” donde se eligen la totalidad de los diputados y un tercio del senado. Varios analistas adelantan una avalancha demócrata.

Las elecciones de medio término llegan en el momento de mayor debilidad de Trump desde el inicio de su carrera política. Las consecuencias internas del humillante estancamiento de la guerra contra Irán lo llevaron a buscar soluciones en otros lugares para una inminente crisis energética. Esto lo impulsó a mirar hacia Rusia y Ucrania, así como a saquear el petróleo venezolano tras la operación militar que secuestró a Maduro e instauró un protectorado neocolonial bajo control de Delcy Rodríguez. Sus índices de desaprobación alcanzaron nuevos máximos, en buena medida debido a una crisis del costo de vida agravada por la guerra, los aranceles y las políticas migratorias.

Por debajo de todo esto se perfila una crisis económica que las inversiones en inteligencia artificial apenas consiguen disimular. La Corte Suprema falló contra Trump en varios casos importantes, incluidos sus intentos de eliminar la ciudadanía por nacimiento y de negar atención médica a las personas trans encarceladas. Más recientemente, sufrió un golpe contundente e inesperado con la derrota de Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, pese a la descarada injerencia a través de empresas como Meta (Facebook, Instagram y WhatsApp). Esta derrota podría repercutir en toda una región que sigue sometida al yugo del imperialismo estadounidense.

La guerra contra Irán profundizó la fragmentación de la coalición que definió al trumpismo durante la última década. Estas fisuras ya estaban al borde de la ruptura a raíz de la reacción contra la operación de ICE en Minneapolis, que golpeó a Trump en el terreno que durante mucho tiempo había sido su principal fortaleza: la inmigración. El resultado electoral permitirá delinear los contornos del escenario político del post trumpismo.

Lo que está en juego el 3 de noviembre no es solamente quién controlará el Congreso, sino también hasta qué punto llega el descontento con Trump, y si la nueva energía que aportan los populistas progresistas al Partido Demócrata será capaz de capturar la imaginación —y contener la bronca— de los sectores hartos del status quo.

Ante un escenario adverso, Trump ya aclaró que si llegara a perder las elecciones se convertiría en el "señor veto", negándose a promulgar cualquier ley aprobada en el Congreso. Tampoco se puede descartar que, si el resultado en el Senado es muy ajustado, Trump se niegue a aceptarlo o denuncie fraude en algunos estados, retrasando el resultado y abriendo una crisis política más profunda.

Se las llama "de medio término" porque se celebran a la mitad del mandato presidencial de cuatro años. Aunque el presidente no está en la boleta, se renueva una porción enorme del poder político federal y estatal. En concreto, cuando los estadounidenses van a las urnas, eligen:

Toda la Cámara de Representantes: es la cámara baja del Congreso (Diputados). Se renuevan las 435 bancas. Los representantes duran solo dos años en sus cargos, por lo que su composición siempre se pone a prueba de punta a punta.

Un tercio del Senado: la cámara alta tiene 100 bancas (dos por cada estado) y sus miembros duran seis años en el cargo. En cada elección de medio término se renuevan 33 o 34 bancas (un tercio del cuerpo).

Gobernaciones y autoridades locales: decenas de estados eligen gobernador, legislaturas provinciales, fiscales generales y secretarios de Estado (que son, irónicamente, quienes administran las elecciones en cada distrito).

Referéndums y plebiscitos: en muchos estados se vota directamente sobre leyes locales de gran impacto: desde la protección del derecho al aborto y la legalización de la marihuana hasta subas en el salario mínimo regional.

Si hay algo que confunde a quien mira a Estados Unidos desde afuera es la falta de una autoridad electoral nacional centralizada. No existe un organismo equivalente a una Junta Electoral Federal o Dirección Electoral Nacional. Cada uno de los 50 estados (e incluso cada condado dentro de un estado) fija sus propias reglas de votación, lo que genera diferencias drásticas según el lugar donde vivas.

Voto presencial el día de la elección: La forma tradicional en la mesa asignada.

Voto anticipado (Early Voting): En muchísimos estados se puede ir a votar en persona días o semanas antes de la fecha oficial para evitar filas.

Voto por correo (Mail-in Voting): En estados como Oregon, Washington o California, a cada votante registrado le llega la boleta a su casa por correo y la devuelve por la misma vía o en buzones de seguridad. En otros estados conservadores, el voto por correo exige justificaciones médicas o laborales muy estrictamente reguladas.

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