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Nevaco Global
10 de junio de 2026

Consecuencias del ajuste. Fragilidad de la economía: la industria y la construcción vuelven a caer

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Los datos de abril publicados por el Indec muestran una caída del 2,8% interanual de la industria manufacturera y de la construcción. Mientras el Gobierno celebra las exportaciones y el ingreso de dólares financieros, el ajuste sigue golpeando a dos sectores clave para el empleo y la producción.

Matías Hof

@HofMatias

Los últimos datos difundidos por el Indec este martes muestran que la producción en Argentina sigue en graves problemas. Tanto la industria manufacturera como la construcción registraron en abril una caída interanual del 2,8 %, confirmando que dos de los sectores que más empleo generan continúan sin encontrar una recuperación sólida bajo el gobierno de Javier Milei.

Los números desmienten el relato oficial sobre una supuesta expansión generalizada de la economía. Detrás del crecimiento en algunos sectores vinculados a las exportaciones de hidrocarburos, minería o agronegocios, la realidad muestra una estructura productiva cada vez más debilitada, con fábricas trabajando por debajo de su capacidad, cierres de empresas, despidos y la construcción en un nivel bajo pocas veces visto.

La situación de la industria resulta particularmente preocupante. En abril, la producción manufacturera cayó 2,8 % respecto del mismo mes del año pasado y acumuló en el primer cuatrimestre una baja de 2,4 %. La combinación de un tipo de cambio apreciado, que encarece los costos locales y abarata las importaciones, junto con una creciente apertura comercial, golpea directamente a la producción nacional. Además el mercado interno permanece deprimido por la pérdida del poder adquisitivo de salarios y jubilaciones.

Las disparidades entre los distintos rubros industriales reflejan con claridad esta realidad. Entre las caídas más pronunciadas se encuentra la fabricación de maquinaria y equipo, que retrocedió un 20,2 % interanual. También sobresale el derrumbe de los productos textiles, con una baja del 22,2 %. La producción de tejidos y acabados textiles cayó más de 35 %, un dato que refleja tanto la debilidad del consumo interno como el impacto de las importaciones. A esto se suman retrocesos en prendas de vestir, cuero y calzado (-15,9 %), industrias metálicas básicas (-11,2 %), vehículos automotores y autopartes (-10,7 %) y otros equipos e instrumentos (-11,4 %).

Las pocas ramas que muestran crecimiento se concentran en sectores más vinculados a las exportaciones o a actividades específicas. Las sustancias y productos químicos crecieron 16,7 %, mientras que la refinación de petróleo avanzó 5,6 %. Una vez más aparece la misma tendencia que atraviesa toda la economía argentina bajo Milei, algunos sectores asociados al modelo extractivista logran expandirse mientras la producción industrial diversificada continúa perdiendo peso.

La construcción tampoco logra salir del pozo generado por el brutal ajuste fiscal aplicado desde diciembre de 2023. Aunque el acumulado del primer cuatrimestre muestra una suba del 2,1 % respecto de 2025, esa mejora se explica principalmente por la bajísima base de comparación dejada por el derrumbe en los primeros dos años del gobierno libertario.

En abril la actividad cayó 2,8 % interanual y se desplomó 4 % respecto de marzo. Los datos sugieren que la recuperación observada durante algunos meses podría estar perdiendo impulso y que el sector se encuentra más cerca de un escenario de estancamiento que de una reactivación sostenida.

El comportamiento de los insumos para la construcción muestra además fuertes contrastes. Mientras algunos materiales asociados a obras privadas o proyectos específicos crecieron, como los insumos agrupados bajo la categoría "otros" (+16,1 %), el hierro redondo y aceros (+15,7 %) o las pinturas (+10 %), los materiales más representativos de una actividad constructiva generalizada exhibieron caídas importantes.

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El consumo de cemento portland retrocedió 12,7 %, el hormigón elaborado cayó 10,2 %, los ladrillos huecos disminuyeron 6,3 % y el asfalto se contrajo 15,5 %. También registraron bajas significativas el yeso (-17,5 %), las cales (-16,4 %) y los mosaicos graníticos y calcáreos (-18,9 %). Son indicadores que hace difícil prever con la idea de una recuperación sostenida del sector.

El propio Gobierno parece haber tomado nota de este límite y comenzó a evaluar la reactivación de algunas obras de infraestructura, especialmente rutas nacionales. Sin embargo, aun si esos anuncios se concretan, todo indica que el sector apenas podría alcanzar una recuperación moderada y seguiría muy lejos de los niveles que registraba antes del ajuste.

Por ahora, la economía argentina logra sostener cierta estabilidad gracias al desempeño récord de las exportaciones de hidrocarburos, minería y agronegocios. Pero esa apariencia esconde una fragilidad estructural, el esquema depende de condiciones internacionales favorables, de precios relativamente altos para las materias primas y de un refinanciamiento constante de la fraudulenta deuda externa que la hace cada vez más impagable.

Cambios negativos del contexto internacional podrían exponer rápidamente las debilidades acumuladas. En ese escenario, los problemas que hoy afectan a la industria y la construcción podrían extenderse al conjunto de la actividad económica, profundizando la destrucción de empleo y el deterioro de las condiciones de vida de millones de trabajadores.

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