El comercio bilateral entre Argentina y Brasil mostró una marcada mejora durante junio al reducir casi por completo el déficit comercial. El saldo negativo fue de apenas U$S40 millones, 94% inferior al registrado en igual mes del año pasado.
En el primer semestre, el rojo acumulado también se redujo 66%, impulsado por una combinación de mayores exportaciones y una fuerte caída de las importaciones.
Según un informe de la consultora Abeceb, entre enero y junio el déficit comercial con Brasil alcanzó los U$S993 millones, frente a los U$S2.947 millones del mismo período de 2025.
La mejora respondió a un incremento en junio del 16,9% interanual en las exportaciones argentinas hacia Brasil y a una baja del 18,1% en las importaciones provenientes de ese país. Como consecuencia, el intercambio comercial bilateral totalizó U$S2.610 millones, un 4% menos que un año atrás, consignó el diario "Ámbito".
El principal factor detrás de la reducción del déficit fue la fuerte contracción de las importaciones, especialmente las vinculadas al sector automotor. Las compras de vehículos de carretera cayeron 65,6%, las de vehículos para transporte de mercancías disminuyeron 55% y las de automóviles de pasajeros retrocedieron 41,1%.
De acuerdo con Abeceb, esa baja respondió a una combinación de sobrestock en Argentina, menor demanda interna, caída en los patentamientos y una diversificación de proveedores desde Brasil hacia China y otros países fuera del Mercosur.
Por el lado de las exportaciones, las ventas argentinas a Brasil alcanzaron los U$S1.285 millones durante junio. El mayor impulso provino del sector petrolero y petroquímico, donde las exportaciones de aceites crudos de petróleo o minerales bituminosos crecieron 4.285% interanual, mientras que los envíos de polímeros de etileno aumentaron 105,2%.
El desempeño del sector automotor exportador fue dispar. Disminuyeron las ventas de automóviles de pasajeros y de motores, aunque crecieron las exportaciones de vehículos para transporte de mercancías. En tanto, el sector agropecuario registró bajas en los envíos de trigo, centeno y cebada, debido en parte a una mayor orientación de los exportadores hacia mercados asiáticos.
De cara a los próximos meses, el informe prevé que la reciente suba del tipo de cambio, la debilidad del consumo, el estancamiento de la industria local y la apertura parcial a proveedores extra-Mercosur podrían mantener contenidas las importaciones desde Brasil. Al mismo tiempo, las exportaciones argentinas podrían sostener un mejor desempeño apoyadas en la cosecha y los precios de la energía, aunque condicionadas por el contexto económico de Brasil.