Volver a la edición
Nevaco Global
8 de octubre de 2026

Perón, un estadista

Cargando análisis estratégico...

Mientras el político actúa enfocado en el cálculo coyuntural y el horizonte electoral, el estadista es capaz de articular el destino colectivo, tomar decisiones en momentos de crisis e institucionalizar el cambio social.

En tiempos revueltos donde los liderazgos políticos ya no surgen de la discusión ideológica, el debate democrático o la experiencia profesional, sino por el contrario, son el producto grotesco de una apuesta corporativa para la representación y defensa de intereses privados globales, opuestos a la constitución misma de los colectivos populares; conviene referenciarnos en la ciencia política para comprender la magnitud de los contrastes en ciertos roles políticos, hacedores directos en la construcción o destrucción de una sociedad.

El concepto de estadista en el pensamiento político occidental de mediados del siglo XX y principios del siglo XXI, trasciende al mero político profesional. Mientras el político actúa enfocado en el cálculo coyuntural, el relato partidario y el horizonte electoral, el estadista es conceptualizado como un líder capaz de articular el destino colectivo, tomar decisiones en momentos de crisis e institucionalizar el cambio social, sin comprometer la estabilidad del Estado. Max Weber contrapuso la "ética de la convicción" (aplicación dogmática de principios) con la "ética de la responsabilidad", propia del estadista, quien asume el costo del poder y prevé las consecuencias colaterales e imprevisibles de sus decisiones; sin culpar irresponsablemente a sus predecesores de la realidad que le toca administrar (La política como vocación, 1919). Por su parte Giovanni Sartori en Teoría de la democracia, define al político común como seguidor de la opinión pública y al estadista como configurador de la visión colectiva, enfocado en consensos estructurales a largo plazo.

El estadista posee atributos constitutivos muy claros. En primer lugar, una visión estratégica que le permite actuar como un puente entre el pasado nacional de su país y un futuro deseable para el mismo. Piensa en generaciones y no en elecciones, comprendiendo la complejidad interdependiente entre economía, cultura e instituciones. Respeta y fortalece las reglas del juego democrático (Juan Linz, Robert Dahl). Ejerce la phronesis o juicio práctico (Aristóteles, Leo Strauss) para aplicar principios universales a contingencias cambiantes. Encarna la autonomía estatal (Theda Skocpol, Pierre Bourdieu), aislando la toma de decisiones de la captura por parte de grupos de presión o elites económicas. Acepta los límites del poder, priorizando la perdurabilidad del orden, por sobre la permanencia personal en el cargo. En síntesis (Richard Neustadt), el estadista es un arquitecto institucional y educador, cuya marca distintiva es la solidez de las instituciones y la cohesión social que deja tras su mandato.

Desde las ciencias sociales, la figura del estadista Juan Domingo Perón (8 de octubre de 1895 – 1 de julio de 1974) es analizada bajo diversos marcos teóricos. Gino Germani y Torcuato Di Tella, desde la Escuela del Populismo Clásico Latinoamericano, lo interpretan como el resultado de una modernización rápida que integró a las masas obreras migratorias; en una coalición entre masas movilizadas y liderazgo carismático. Schmitter y O'Donnell (Escuela del Intervencionismo Estatal) ven en Perón a un “articulador” de la participación política mediante corporaciones (sindicatos CGT, empresarios CGE, Fuerzas Armadas), antes que un consultor respaldado por el sistema parlamentario de gestión. Fue a su vez, un exponente del Estado de Bienestar Keynesiano, aplicando un modelo fuertemente interventor y redistributivo, orientado a la industrialización por sustitución de importaciones (soberanía económica) y la justicia social. Para Ernesto Laclau (La razón populista, 2005), el peronismo no es una anomalía ni demagogia, sino la lógica política paradigmática de construcción de lo social a partir del antagonismo. Demandas sociales no atendidas por el sistema (obreros, peones, pequeños industriales) se unificaron por frustración compartida. Perón las articuló en una cadena equivalencial construyendo el sujeto colectivo "pueblo". La identidad popular surge al delimitar el adversario en la consigna "Braden o Perón" (1946), dividiendo a la sociedad entre "Pueblo" y "Oligarquía/Imperio". Laclau crea el concepto de “significante vacío”, el cual se flexibiliza para representar a toda una cadena de demandas populares existentes en ese momento histórico. La figura de "Perón" funcionó como el significante vacío supremo, permitiendo que sectores heterogéneos proyectaran en él sus propios anhelos (justicia social para obreros, mercado interno para empresarios, revolución para los jóvenes). Laclau concluye que Perón fue el constructor del hecho político central del siglo XX en Argentina: la consolidación de la clase trabajadora como sujeto político con identidad propia.

Por último, al rol de articulador colectivo, previsor eficiente, estratega político, arbitro ejecutivo y educador popular, Perón le sumó su condición de creador de su propia visión del mundo: la Tercera Posición. Una vía intermedia entre el capitalismo liberal y el comunismo colectivista, promoviendo la armonía de clases en una "comunidad organizada". Ejemplos exitosos de su inspiración política, son hoy los estados nórdicos y la propia China.

De esta manera, la ciencia política nos permite -además de identificar perfiles ejecutivos para el ejercicio de la “cosa pública”- elegir mejor a nuestros representantes anteponiendo la razón a la emoción. Perón es un ejemplo de estadista profesional, que no puede compararse con los nuevos “outsiders” de la actividad, más proclives a la destrucción de los entramados colectivos, que a su unificación en pos de intereses superadores, contrapuestos al egoísmo y lucro reinantes. La victoria de las mayorías consiste en reescribir la historia consciente de su devenir, sin reproducir recetas que la condenan y destruyen mediante mentiras e injusticias, liberándose de las viejas trampas conservadoras en resguardo de su integridad y dignidad.

La Arena es un periódico matutino de salida diaria, con distribución en todo el ámbito de la provincia de La Pampa y centro del país.

© Propietario: La Arena S.A. Director Leonardo Santesteban. Domicilio Legal: Bartolomé Mitre 339 Santa Rosa La Pampa. DNDA: En trámite. Edición: 26181

Continúa la lectura estratégica

Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.

Leer artículo en Nevaco Global

Nevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.

También podría interesarte

Hacienda confirma que los centros de datos deberán pagar el Impuesto de Actividades Económicas a los ayuntamientos
elperiodicoextremadura

Hacienda confirma que los centros de datos deberán pagar el Impuesto de Actividades Económicas a los ayuntamientos

Los centros de datos que prestan servicios de nube, gestión y protección de información deben tributar por el Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE) en los municipios donde estén ubicados. Así lo establece una consulta vinculante de la Dirección General de Tributos del Ministerio de Hacienda, un criterio que cobra relevancia para Extremadura ante los grandes proyectos anunciados en Mérida, Badajoz, Navalmoral de la Mata y Valdecaballeros tras la polémica sobre la tributación de estas instalaciones en Aragón.

8 oct 2026
Hacienda confirma que los centros de datos deberán pagar el Impuesto de Actividades Económicas a los ayuntamientos
lacronicabadajoz

Hacienda confirma que los centros de datos deberán pagar el Impuesto de Actividades Económicas a los ayuntamientos

Los centros de datos que prestan servicios de nube, gestión y protección de información deben tributar por el Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE) en los municipios donde estén ubicados. Así lo establece una consulta vinculante de la Dirección General de Tributos del Ministerio de Hacienda, un criterio que cobra relevancia para Extremadura ante los grandes proyectos anunciados en Mérida, Badajoz, Navalmoral de la Mata y Valdecaballeros tras la polémica sobre la tributación de estas instalaciones en Aragón.

8 oct 2026