Volver a la edición
Nevaco Global
26 de julio de 2026

Apple: 15 años sin Steve Jobs en la cima de la tecnología

Cargando análisis estratégico...

Tim Cook ha sido consejero delegado durante los últimos 15 años

Steve Jobs es una figura irremplazable en la historia moderna de la humanidad. Creador del iPhone y del Mac, este visionario ha dejado un inmenso vacío en la industria de la tecnología mundial. Ya van casi 15 años de su ausencia, de aquel 24 agosto de 2011 que marcaría un antes y un después en el transcurso de la historia de Apple: “Desafortunadamente, ha llegado el día”, escribía en su carta de renuncia como consejero delegado. Un mes y medio después, Jobs fallecía de un cáncer de páncreas a los 56 años. Apple se quedaba huérfana de su alma mater. En los mercados, no fueron pocos los que vaticinaron lo peor. Sin el genio, ¿podría Apple seguir a la cabeza de la innovación mundial? Tim Cook asumió las riendas. Había sido durante años la mano derecha de Jobs y él mismo lo había señalado como sucesor. No tenía su aura, ni su magnetismo, ni mucho menos su inventiva... Sin embargo, 15 años después, los datos reflejan que este ingeniero experto en logística y operaciones ha sabido mantener Apple como referente incontestable de la tecnología.

A lo largo de estos años, Apple ha sido la compañía con mayor capitalización bursátil del mundo con el permiso intermitente de Microsoft y, en los últimos años, de Nvidia. El gigante de los microchips le ha arrebatado el trono, aunque la semana pasada se lo devolvió de forma temporal. De todas formas, con más de 4,8 billones de dólares de capitalización (unos 4,2 billones de euros) su liderazgo es aplastante. El año pasado, el grupo ingresó 416.000 millones de dólares (+6,5%) y se anotó un beneficio neto de 112.000 millones.

“Cook no será recordado por categorías de productos nuevas y disruptivas sino por convertir a Apple en una de las empresas más valiosas y resilientes de la historia. Ha sabido transformar el negocio en una empresa de productos revolucionarios a una empresa capaz de escalar este negocio de forma sostenida. Ha ampliado el negocio de servicios, ha desarrollado una de las cadenas de suministro más sofisticadas del mundo. Ha superado las expectativas en términos de rentabilidad para los accionistas”, apunta Dipanjan Chatterjee, vicepresidente y analista de la firma Forrester, de EE.UU.

Solo las ventas del iPhone representan la mitad de los ingresos –209.000 millones de dólares– mientras que el resto se reparte entre dispositivos y servicios de software. App Store, Apple TV, Apple Music, Apple Arcade, Apple News... generan alrededor del 25% de los ingresos de Apple pero son negocios altamente rentables para el grupo. “Cook no solo ha aplicado una estrategia de diversificación, sino que ha transformado el modelo: los dispositivos son portales para vender servicios altamente rentables y recurrentes”, apunta.

Este año, Apple también ha cumplido su 50 aniversario y el analista reflexiona en esta dirección: “si los primeros 50 años han estado marcados por el hardware, los próximos 50 estarán gobernados por el valor en la vida del cliente, por la monetización de las relaciones”, indica.

Cook ya está de salida. El próximo 1 de septiembre abandonará el cargo, aunque seguirá como presidente ejecutivo cuidando las relaciones institucionales del grupo. El futuro de Apple está en manos de John Ternus, un ingeniero de producto con larga trayectoria dentro de Apple. Y lo cierto es que a pesar de la nueva ola de servicios, la firma sigue dependiendo de su teléfono estrella. El iPhone no supone el 70% de las ventas de hace una década, pero aún significa la mitad. Y prácticamente toda su fabricación –el 80%, según Reuters– es en China. Esto hace encender las alarmas del mercado, debido a la rivalidad del país con EE.UU y las últimas tensiones geopolíticas en Taiwán, donde Apple tiene infraestructura clave. Además, China representa alrededor del 15% de los ingresos del grupo, según Business of Apps.

La dependencia de China es también un obstáculo en la relación con la administración estadounidense. The New York Times citaba en un análisis reciente que el vínculo con Trump será un aspecto controvertido para Ternus: “Cook se ha convertido en un líder diplomático de la industria, lleva años forjando su relación con Trump. Sin embargo, no tiene planes de llevar la producción del iPhone a EE.UU.”, señala. Es cierto que algunos de los proveedores se han movido hacia el país, especialmente la fábrica de chips de la firma taiwanesa TSMC (en Arizona) pero no se conocen más movimientos en esta dirección. De momento, Apple se libra de los aranceles de Trump, suspendidos para su categoría de productos.

Otro de los grandes retos será el rol que jugará Apple en la industria de la IA, donde hasta ahora ha tenido un papel secundario. De hecho, el asistente virtual de Siri (la cara más visible de su IA) ha sido más bien un fracaso que un éxito ya que sus actualizaciones hace dos años fueron muy limitadas. Desde entonces, la compañía se ha mantenido al margen de las enormes inversiones mil millonarias de otros rivales, como Meta, Amazon o Alphabet (Google). Si Apple ha anunciado inversiones de 14.000 millones de dólares, las de Meta suben a 115.000 millones y las de Alphabet a más de 175.000 millones. De hecho, Apple ha optado por colaborar con esta última compañía para integrar Gemini en su sistema, además de incluir los servicios de OpenAI. “Si la IA se convierte en una carrera para construir modelos de lenguaje cada vez más potentes, Apple está en desventaja. Sin embargo, la firma no necesita grandes inversiones si se dedica a integrar esta tecnología en la experiencia de producto”, señala Chatterjee.

Ternus viene del mundo del producto y no del software. Sin embargo, “su reto principal será consolidar una estrategia clara de IA para reestablecer la confianza del mercado”, señala el analista. A largo plazo, se espera que sea capaz de sorprender al mercado con algo completamente nuevo. Aunque de momento solo Steve Jobs ha sido capaz de conseguirlo.

Redactora en la sección de Economía desde el 2015. También estuvo en la sección de Internacional. Graduada en Periodismo y Derecho por la UPF. Hoy escribe de economía digital y empresas en crisis

© La Vanguardia Ediciones, SLU Todos los derechos reservados.

Continúa la lectura estratégica

Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.

Leer artículo en Nevaco Global

Nevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.

También podría interesarte

Las importaciones de queso se disparan y amenazan la ganadería ovina y caprina en España
abc

Las importaciones de queso se disparan y amenazan la ganadería ovina y caprina en España

La industria del queso en España se enfrenta a una paradoja preocupante para los trabajadores del sector en el país, que están viendo cómo el mercado disfruta de una época dorada de crecimiento al mismo tiempo que le da la espalda a la producción local. Y es que la demanda ha dejado de interesarse por los quesos con origen español mientras las importaciones registran cifras récord.Según los datos del último Barómetro llevado a cabo por la Federación Nacional de Industrias Lácteas (Fenil), las ventas de queso en establecimientos de distribución organizada (supermercados) se situaron en torno a las 463.000 toneladas en los últimos doce meses, lo que supone un crecimiento del 3,6% con respecto al año anterior. Sin embargo, los quesos de oveja y cabra están empezando a perder presencia en la cesta de la compra, lo que, a su vez, se traduce en una menor demanda de materia prima. En concreto, hablamos de una caída del 3% en la producción de leche de cabra, un porcentaje que asciende al 5% en el caso de la oveja.El consumo se desplaza poco a poco hacia quesos que no están vinculados a la gastronomía española y que proceden de regiones como Alemania, Países Bajos o Francia. Prueba de ello son las 435.000 toneladas de queso importado en 2025, una cantidad sin precedentes que supone un crecimiento del 6,4% con respecto al año anterior y que triplica la cantidad de las exportaciones. Además, en la última década el número de quesos que llegan al país ha aumentado un 60%, mientras que si hablamos de productos lácteos en general el año pasado se superó por primera ves el millón de toneladas importadas.Las particularidades de los productos extranjeros, a los que Fenil se refiere como «quesos poco diferenciados y de muy bajo coste» complican cada vez más la competitividad de los ganaderos españoles que trabajan en los sectores ovino y caprino. En concreto destaca la irrupción de Países Bajos como uno de los principales productores de leche de cabra de la Unión Europea, cuyo modelo se basa en empresas de escala muy tecnificadas con la que abaratar los precios de la materia prima hasta un 30% con respecto al mercado peninsular, más pequeño, local y sometido a las condiciones climatológicas, como las altas temperaturas del verano, que reducen la producción más de un 10% durante la época estival.La España (cada vez más) vaciada«En el resto de Europa ha ganado la gran industria, lo que les hace jugar con cierta ventaja», señala Ángeles Santos, ganadera y miembro de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), que habla de «uberización» del campo para referirse al salto de escala que experimenta el sector y advierte de la falta de relevo generacional que sufren los dueños de las granjas españolas. «La vida en el medio rural es difícil, no hay telecomunicaciones ni servicios básicos. Además, existe un estatus social con respecto al estatus social: si vives en el campo parece que has fracasado en la vida», reconoce.«En el resto de Europa ha ganado la gran industria, lo que les hace jugar con ventaja» Ángeles Santos Ganadera y miembro de COAGAmancio, dueño de una quesería artesanal en Huéscar, una localidad de Granada, que elabora queso con leche de cabras murciano-granadinas, lleva años viendo como el número de ganaderos disminuye progresivamente como consecuencia, dice, de la falta de rentabilidad del negocio.«El cambio climático está reduciendo la disponibilidad de pastos, obligando a depender más de piensos cuyo precio no deja de aumentar. Además, cada vez pesan más los costes derivados del papeleo», lamenta Amancio, que también comparte su frustración frente a lo difícil de competir con la industria extranjera. Su negocio, Collados Quesería, transforma entre 5.000 y 10.000 litros de leche al mes que apenas pueden hacer frente a los 50.000 litros diarios de procesan las grandes empresas.Frente al abandono del medio rural, los ganaderos reivindican la importancia de su labor, que no se limita a la actividad económica, también tiene que ver con mantener viva la España vaciada, generando vínculos y aportando al tejido social del país. «Desde COAG hemos propuesto beneficios para aquellos que se decidan a trabajar en el campo, no solo en el sector de la ganadería o la agricultura, sino para cualquier autónomo que preste sus servicios fuera de las ciudades», explica Ángeles Santos. El queso de vaca acapara la cesta de la compraLas caídas en la producción de leche de cabra y oveja mencionadas con anterioridad se suman a otra tendencia que experimenta el sector: la producción española de quesos puros de vaca ha aumentado un 30% en los últimos años, pasando de las 200.000 toneladas en 2016 a unas 260.000 en 2024. Según Fenil, este incremento busca responder a las demandas de los consumidores actuales, cuyo consumo se ha desplazado hacia los quesos frescos.«Los consumidores están priorizando el precio por encima de la calidad» Ángel López Investigador de IfapaTal y como señala Ángel López, técnico del Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera (Ifapa), este cambio en la demanda está relacionado con la pérdida paulatina de nivel adquisitivo. «Los consumidores están priorizando el precio por encima de la calidad », advierte. La poca estabilidad temporal que tiene la leche de cabra, explica el investigador, dificulta la planificación a largo plazo y la producción a gran escala de este tipo de producto. Además, el hecho de que la vaca proporcione más litros que el resto de animales abarata los costes de la materia prima. «España debe invertir en diferenciarse en calidad, no en precio, porque no podemos competir contra el sistema a gran escala del resto de Europa«, opina López. Los ganaderos, así como la federación nacional de la industria láctea, destacan la necesidad de poner en valor el producto tradicional de la tierra con el objetivo de sostener el medio rural.«Reclamamos a las administraciones que impulsen, junto al propio sector, más campañas de promoción en nuestro país y en mercados importantes para las exportaciones, como pueden ser EEUU y Reino Unido», ruegan desde Fenil, a la vez que reivindican la importancia de instar al consumidor a mirar la etiqueta para que se decante por el queso con origen español.

25 jul 2026