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Nevaco Global
18 de septiembre de 2026

Qué sabemos (y qué no) de la integración de Canadá en la UE como “miembro asociado”

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La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado este miércoles durante el discurso del Estado de la Unión que empezará a trabajar con Canadá para que el país norteamericano sea “el primer estado miembro asociado de la Unión Europea”.

El Tratado de la UE deja claro que para ser miembro de la unión hay que ser un “Estado europeo”, lo que dificulta mucho que Canadá forme parte de ella de pleno derecho. La fórmula de “miembro asociado” nunca ha existido ni aparece en ningún tratado, por lo que todavía hay muchas dudas sobre lo que implicará. Te explicamos todo lo que se sabe al respecto y lo que todavía queda por resolver.

“Me gustaría trabajar contigo para abrir la puerta a que Canadá sea el primer miembro asociado de la Unión Europea”. Así se dirigió Von der Leyen al primer ministro canadiense, Mark Carney, presente en la Eurocámara. Este anuncio ha sido uno de los grandes titulares del discurso del Estado de la Unión, la comparecencia que hace la presidenta de la Comisión cada septiembre ante el Parlamento Europeo.

A pesar de las relaciones tensas entre Estados Unidos y Canadá (Donald Trump ha amenazado con incorporar al país vecino como 51.º estado federado) y con la UE (además de los anuncios de aranceles, también mantiene el objetivo de anexionar Groenlandia), Von der Leyen ha asegurado que no se trata de “una asociación contra nadie, sino para reforzarnos mutuamente”.

¿Y con qué objetivos? La dirigente europea ha enmarcado la alianza en la creación de “una prosperidad común y un espacio de seguridad económica”, y ha enumerado una serie de ámbitos en los que la UE y Canadá podrían trabajar juntos dentro de esta nueva relación:

La potencial bienvenida de Canadá a la mesa comunitaria, aunque con un estatus especial, llega cuando hay 10 países intentando entrar: Ucrania, Turquía, Georgia, Moldavia y seis estados de los Balcanes occidentales: Albania, Bosnia y Herzegovina, Kosovo, Montenegro, Macedonia del Norte y Serbia. Todos ellos deben seguir un procedimiento estipulado por el derecho europeo que incluye el visto bueno final de la Comisión, la Eurocámara y el Consejo Europeo, y que implica la ratificación de todos los estados.

Dos expertos consultados por Verificat coinciden en que Canadá no tendría el mismo estatus que el resto de miembros, ya que el Tratado de la UE solo considera la ampliación para países europeos. “Cuando Marruecos se interesó por entrar en la Comunidad Económica Europea, fue rechazado por no formar parte del continente”, recuerda el catedrático emérito de Ciencia Política de la UB Cesáreo Rodríguez-Aguilera, en conversación con Verificat.

Así, no sabemos cómo será el proceso de aceptación de esta nueva relación. La fórmula de “miembro asociado” es inédita, por lo que no hay ningún precedente en la historia de la comunidad europea. Este estatus tampoco aparece en ninguno de los principales tratados de la UE.

Lo que sabemos, a día de hoy, proviene del discurso de Von der Leyen, que dedicó unos minutos a la relación con Canadá y a la voluntad de incorporarlo como asociado. Por lo tanto, hay varias preguntas que todavía no tienen respuesta.

Es la primera vez que se propone la incorporación de un estado bajo la forma de “miembro asociado”, por lo que todavía no sabemos exactamente qué significa. El investigador de la UPF Joan Miró, experto en política europea, no cree que se cambien los tratados de la UE para acomodar esta categoría, sino que piensa que esta asociación será una herramienta de cooperación. Rodríguez-Aguilera también lo prevé más como “una cooperación bilateral que como una integración formal”.

Así, esta nueva relación, que Von der Leyen denominó Alliance for the Future (Alianza para el Futuro), podría inspirarse en el Acuerdo Integral de Economía y Comercio (CETA), un acuerdo de libre comercio vigente desde 2017 que elimina aranceles entre ambas economías, pero que todavía tiene algunas partes pendientes de ratificar.

Preguntado por Verificat, un portavoz de la Comisión Europea ha insistido en que, conjuntamente con los estados y el Parlamento, la Comisión quiere crear “la asociación más cercana que se pueda imaginar con un socio de fuera de Europa”, pero sin especificar más detalles y señalando la cumbre UE-Canadá de este octubre como fecha clave para empezar a concretarlo.

Entrar en la UE como miembro de pleno derecho es un proceso largo, pero ambos expertos descartan que esta sea la vía que siga Canadá. Si finalmente esta relación se transforma en una serie de acuerdos de cooperación, Miró explica que el procedimiento (y el calendario) dependerán del tipo de acuerdo: “Algunos se tendrán que votar en el Consejo Europeo, otros también en el Parlamento”.

También está la cuestión de los plazos: muchas de las decisiones comunitarias se toman por unanimidad, y a menudo se alargan. “A ambas partes les interesa concretar la alianza lo antes posible”, señala Rodríguez-Aguilera. El CETA empezó a plantearse en 2007 y se empezó a aplicar en 2017, y todavía hoy está pendiente de algunas ratificaciones.

Cuando un país entra en la UE, le cede una serie de competencias que, de lo contrario, residirían en el Estado. Incluso algunos países exteriores que cooperan con la UE, como Noruega, aplican parte de la normativa europea.

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