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Este lunes la Comisión Ingresa, entidad que tiene a su cargo la administración del Crédito con Aval del Estado (CAE), entregó su cuenta pública 2025, en la que dio a conocer diversos datos sobre la herramienta para financiar estudios de educación superior. Por ejemplo, que 1 millón 337,1 mil personas han solicitado el CAE desde su primera asignación en 2006 y hasta diciembre del año pasado.
Acorde a la Comisión, los desembolsos realizados para financiar parcial o totalmente el arancel de las carreras -saldo de la cartera- es de UF 310 millones, es decir, $12.659.355.300.000. En otra palabra, es todo lo que se ha financiado en créditos, aunque a ese monto hay que descontarle las recaudaciones que ha hecho la Tesorería General de la República (TGR) en los últimos meses. De ese monto, 60% son aranceles financiados por el Fisco y 40% por la banca.
“A pesar de esta estabilidad porcentual, se ha observado un cambio progresivo en la dinámica de participación de las instituciones financieras durante el último tiempo”, señala el documento de la cuenta pública de Ingresa al que tuvo acceso La Tercera. Esta tendencia, añade, “se ha visto reflejada en una menor concurrencia de los bancos a participar en los procesos de licitación de nuevos créditos; una creciente venta de su cartera al Fisco; y una intensificación del cobro de garantías, proceso asociado al incremento de la morosidad de los deudores”.
Como resultado de esto y una vez pagadas las garantías por el Fisco y por las instituciones de educación superior, la participación del Estado respecto al año anterior aumentó en tres puntos porcentuales: el Fisco concentra el 71%, los bancos 22% y las instituciones, 7%.
Ingresa, además, hizo un análisis de la tasa de cobro de garantías, lo que define como el cociente entre el número de garantías ejecutadas y el número de deudores en mora. Lo anterior, con el fin de ayudar en el análisis de la velocidad con que los bancos comienzan a ejecutar las garantías de la cartera morosa.
En tal sentido, para el caso de los deudores egresados la tasa de cobro de garantías registró una baja entre 2013 y 2014, promediando alrededor del 15% del total de deudores con cuotas impagas. Sin embargo, a partir de 2015 y sobre todo tras la pandemia, hay un incremento sostenido, con tasas de 61% en 2020, 69% en 2021, 71% en 2022, 72% en 2023 y 77% en 2024. En 2025 la tasa alcanzó un máximo de 84%.
Para Ingresa, las explicaciones para este aumento son que desde 2011 se dejó estipulado en las bases de licitación del CAE un plazo máximo de 8 meses desde el primer vencimiento impago para presentar la demanda y cobrar la garantía, y que en respuesta a ese plazo límite los bancos aumentaron su capacidad de cobro de garantías. Además, el la cuenta pública señala que el nuevo aumento en la ejecución de garantías visto en 2020 “podría estar relacionado al deterioro en el pago de los créditos que siguió al estallido social y al negativo efecto económico de la pandemia, junto a una menor disposición de los deudores a continuar pagando el crédito”.
Un tema que el gobierno ha puesto en relevancia es la capacidad de pago de las personas morosas y por las que ha empujado acciones de cobro, llegando incluso a embargar cuentas corrientes. Y aunque no necesariamente son ellos, según Ingresa el 75% de los egresados en etapa de cobro tiene una cuota que no supera las 2 UF: el promedio para este grupo es de 0,92 UF, es decir, casi $36.800 y su deuda promedio es de 160 UF ($6.400.000).
A este grupo se suman cerca de 72 mil egresados con cuotas de entre UF 2 y UF 4, con un promedio mensual de 2,69 UF ($107.700), y cuyo saldo promedio es de 469,9 UF ($18.815.000 aprox.). El 96,4% de los egresados con cuadro de pago activo se concentra en las cuotas que no superan las UF 4. Son cerca de 320 mil deudores.
En el caso de quienes desertaron de sus estudios habiendo ingresado a la educación superior con CAE, para el 69% su cuota mensual no supera las 2 UF, siendo la cuota promedio, al igual que el grupo de egresados, de 0,92 UF, aunque con un saldo promedio de deuda menor: 84 UF (cerca de $3.360.000).
¿Y el comportamiento de pago? Cabe recordar que es la Tesorería General de la República (TGR) la entidad encargada de la cobranza una vez ejecutadas las garantías, es decir, cuando el Fisco se hizo cargo de la deuda que el beneficiario dejó de pagarle al banco.
Así, respecto de 2024, durante el año pasado la morosidad incrementó en 3% en el caso de los egresados y un 1% entre quienes desertaron. Con ese panorama, acorde a la Comisión Ingresa 38% de quienes finalizaron sus estudios se encontraba al día en sus pagos, situación que cae a apenas el 15% de quienes abandonaron sus carreras.
En relación a la asignación de nuevos créditos durante 2025, los quintiles 1 y 2 representan el 34% de los créditos asignados, mismo porcentaje que los quintiles 3 y 4 (34%). El 32% restante fue para alumnos del quintil 5.
Las cifras de Ingresa, además, revelan que 23% de los beneficiarios del CAE se encuentra en etapa de estudio o de gracia y 77% en etapa de pago, llegando a 1 millón 29 mil personas con obligación de pago a diciembre de 2025. De estos últimos, 78% egresó de una carrera y el otro 22% desertó.
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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