Las policías de Bolivia y Brasil iniciaron una investigación binacional sobre el cargamento de al menos 50 toneladas de droga en madera que se hallaron escondidas en 260 toneladas de madera en las ciudades de de Cáceres, en el estado de Mato Grosso, y Corumbá, en Mato Grosso do Sul, que tendrían como punto de origen Bolivia.
El ministro de Hacienda de Brasil, Dario Durigan, informó el domingo que la operación podría convertirse en “la mayor incautación de cocaína registrada en la historia del país”.
De acuerdo con la Hacienda Federal de Brasil, las organizaciones dedicadas al narcotráfico utilizan métodos de ocultamiento en cargamentos de madera para dificultar la detección de la droga durante los controles aduaneros, mezclando la sustancia ilícita con mercancía legal. El hallazgo es parecido al que ocurrió el 6 de junio en la Aduana de Chile, cuando se decomisó cerca de 100 toneladas de cocaína impregnada en madera procedente de Bolivia.
La operación en Brasil, denominada Timber Shield, se desarrolló con la cooperación de los gobiernos de Estados Unidos y Bolivia, según publicaciones del vecino país.
El vocero presidencial, José Luis Gálvez, confirmó ayer que Bolivia y Brasil investigan el caso. Explicó que realizan pruebas de laboratorio en cada país para avanzar en la investigación. Además, indicó que el operativo se realizó en coordinación con la DEA de EEUU y la Policía de Brasil. Destacó que la actual gestión capturó en siete meses a siete narcotraficantes peligrosos del PCC y el Comando Vermelho, que durante 20 años se refugiaron en Bolivia. A ello se suma la detención de Sebastián Marset. Lamentó que en los últimos 20 años, el narcotráfico se haya desarrollado con gran facilidad.