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Nevaco Global
29 de octubre de 2026

La increíble trama de la huida de Bolsonaro y la ayuda vital que recibió desde Argentina

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El gobierno de Javier Milei se involucró en la salida de Flávio Bolsonaro de Brasil y su posterior partida desde Puerto Iguazú rumbo a Estados Unidos. El asesor presidencial Santiago Caputo habría dirigido la logística del vuelo de Baires Fly con agentes de inteligencia argentinos y de Estados Unidos. Y la Policía Federal brasileña investiga si Bolsonaro no viajó desde Brasilia a San Fernando, en la Argentina, antes de llegar a Puerto Iguazú.

La historia del escape cinematográfico de Bolsonaro está llena de misterios intrigantes, como el recorrido realizado por el senador, la intervención del Ministerio de Seguridad, la Dirección de Migraciones, la Policía de Seguridad Aeroportuaria, la Cancillería, la SIDE y el propio asesor Santiago Caputo.

El autodenominado "Mago del Kremlin" tuiteaba desde Iguazú burlas al periodismo por publicar que Bolsonaro había viajado a Estados Unidos y que el mismo Gobierno mandaba a difundir y que tambien publicaban los medios brasileños con fuentes bolsonaristas.

Para matizar sus críticas al periodismo y ufanarse de la confusión reinante, Caputo posteó a las 10.43 de la noche una imagen de la película El Gran Truco de Christopher Nolan (2006), que trata sobre la competencia de dos ilusionistas donde el principal truco había sido desaparecer a una persona en un lugar y hacerlo aparecer en otro.

Precisamente, las versiones surgidas del bolsonarismo, del gobierno argentino y de Estados Unidos daban cuenta este martes a la media tarde que Bolsonaro ya había viajado a Miami desde Brasilia sin escalas. Por su parte, la Casa Rosada y la Dirección de Migraciones negaban oficialmente que fuera a partir de Puerto Iguazú.

El "Truco" del Mago del Kremlin consistió entonces en que a la medianoche Bolsonaro apareció donde nadie lo imaginaba, junto a su esposa y sus dos hijas: Puerto Iguazú y desde allí abordó el vuelo de Baires Fly, propiedad de Luis Grande, una empresa que suele trabajar con Santiago Caputo y que fue contratada por empresas cercanas a la embajada de Estados Unidos, según los trascendidos.

Según fuentes oficiales, Caputo habría coordinado la llegada del vuelo de Baires Fly el lunes a medianoche y habría esperado en Iguazú todo el martes hasta la noche cuando llegó sorpresivamente Bolsonaro con su familia.

Fuentes que pidieron la máxima reserva del Gobierno aseguraron que Caputo habría sido asistido en todo momento por funcionarios de Contrainteligencia de la SIDE, organismo que dirige Cristian Auguadra, de su confianza, y por dos exagentes del DEA, de los Estados Unidos, y otro agente del ICE, también norteamericano, todos cercanos a Caputo y quienes cumplen funciones en Yacireta. Los allegadas a Caputo no respondieron las consultas.

El ICE es U.S. Immigration and Customs Enforcement, que en español se traduce como el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas. Y la DEA es la Drugs Enforcement Administration de los Estados Unidos. Incluso, se dice que habría habido colaboración entre la SIDE y esos dos organismos en Iguazú.

Del Ministerio de Seguridad, que dirige Alejandra Monteoliva, habría aportado para el operativo la Dirección de Migraciones y la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Migraciones negó al mediodía del martes que Bolsonaro estuviera en Iguazú, pero confirmó el plan de vuelo del avión de Baires Fly, aunque en la madrugada informó luego, con los hechos consumados, que a las 0.23 había partido Bolsonaro y su familia hacia Miami y que "no había ningún impedimento" legal para el ingreso en la Argentina.

El conflicto por la fuga de Bolsonaro consiste en que el senador del Partido Liberal es investigado en cinco causas en Brasil y una es por lavado de dinero y otros delitos graves. El gobierno de Milei dejó de negar que colaboró con su huida.

Luego de perder el balotaje en Brasil, Bolsonaro optó por huir del país con ayuda de sus aliados en Argentina y en Estados Unidos (trumpismo) debido a que el juez federal Alexander De Moraes lo intimó a que en 24 horas entregara su pasaporte para no poder salir del país y le dio plazo de 24 horas. Ese lapso fue el que uso Bolsonaro para irse del país, un plan que tenía bastante tiempo de maduración porque estaba pensado por si perdía la primera vuelta.

Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores, que dirige Pablo Quirno, aportó los móviles estilo van en que se trasladaban los Bolsonaro en rápidos movimientos de llegada al aeropuerto Iguazú, salidos de películas de acción. Tambien se atribuyó a la Cancillería el dialogo con el Departamento de Estado que conduce Marco Rubio, para el operativo.

Un dato novedoso lo aportó por la tarde del miércoles el diario brasileño O’Globo que informó que la Policía Federal Brasileña investiga si Bolsonaro ingresó a la Argentina en un avión privado, un jet perteneciente al abogado Willer Tomaz, amigo de Flávio Bolsonaro, que lo habría trasladado de Brasilia a San Fernando. En la Policía de Seguridad Aeroportuaria argentina negaron esa información tajantemente. Sin embargo, la información daba precisiones y la aeronave sería un Cessna 560XL Citation Excel con matrícula PR-AAA, y que partió de Brasilia alrededor de las 5 de la mañana y aterrizó a las 8:40 en San Fernando.

La hipótesis se fortaleció porque el trayecto en automóvil desde Brasilia hasta Foz do Iguazu llevaría más de 18 horas, según O’Globo. Por eso la posibilidad más concreta sería que haya viajado en una aeronave desde Brasilia.

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