En el segundo semestre, la inflación volvió a ubicarse por debajo del 2% mensual, el Gobierno intenta evitar que una falta de pesos empuje las tasas y el dólar recuperó movimiento. En ese escenario, One618, la administradora fundada por Eduardo Costantini que surgió de la fusión entre Consultatio y TPCG, trazó sus proyecciones de las principales variables económicas y realizó cambios concretos en sus carteras de inversión.
La firma no trabaja con un salto brusco del dólar ni con un descontrol de las tasas. Su escenario base —el más esperado— contempla una depreciación gradual del peso, una inflación que permanecería entre 1,6% y 2% mensual y tasas que subirían durante el tercer trimestre, para después volver a moderarse.
La combinación deja un dólar oficial de $1.708 y un contado con liquidación de $1.785 en diciembre, mientras que la TAMAR terminaría el año en 22% nominal anual.
One618 espera que el dólar oficial promedie $1.510 en julio, suba a $1.571 en agosto, alcance $1.634 en septiembre y llegue a $1.666 en octubre. Para noviembre calcula $1.691 y para diciembre, $1.708.
El contado con liquidación (CCL) seguiría un trayecto similar:
La brecha se mantendría en torno al 4,5% durante todo el semestre y la firma calcula que el tipo de cambio tendría una suba real cercana al 6% desde los niveles actuales, mientras que los bonos incorporan un ajuste de apenas 2%. Después de descontar la inflación, el dólar subiría más de lo que hoy espera una parte relevante del mercado.
La proyección de $1.708 para diciembre queda por encima de los $1.673 estimados por la mediana del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central. La diferencia es de $35 (cerca del 2,1%) y ayuda a explicar por qué la gestora conserva una posición más defensiva frente al peso que el promedio del mercado.
One618 espera mayor presión por importaciones de energía, turismo, compra de divisas y una recuperación gradual de las importaciones de bienes. Frente a esa demanda, proyecta un superávit comercial cambiario récord de u$s27.600 M y un aumento de las reservas brutas cercano a u$s9.000 M durante 2026.
El desafío aparece en la acumulación de reservas, dado que el Banco Central necesitaría comprar entre u$s10.200 M y u$s12.600 M hasta 2027 para evitar una caída de las reservas netas; cifra que subiría hasta un rango de u$s15.300 M a u$s17.700 M para cumplir la meta del FMI. Por eso, la firma considera conveniente una emisión internacional.
El escenario de precios parte del 1,9% registrado en junio y de una inflación núcleo de 1,6%, la menor en un año. Para julio, One618 calcula 2%; luego espera 1,8% en agosto, septiembre y octubre, 1,6% en noviembre y 1,8% en diciembre. Con ese camino, la inflación acumulada de 2026 cerraría en 30,1% y los precios sumarían alrededor de 11,3% solamente durante el segundo semestre.
La firma de Costantini coincide con el escenario de desinflación, pero considera demasiado optimistas algunos precios del mercado. Los bonos llegaron a descontar 1,8% para julio y un promedio de entre 1,4% y 1,5% mensual hasta el primer trimestre de 2027. Una inflación algo mayor a la incorporada vuelve más atractivos a los bonos CER frente a las LECAPs.
Para las tasas, One618 proyecta una suba moderada durante el tercer trimestre, el período que suele concentrar una demanda cambiaria más intensa. La TAMAR pasaría de 22% nominal anual en julio a 24% en agosto y 25% en septiembre y octubre, antes de regresar a 22% en noviembre y diciembre.
La BADLAR avanzaría desde 20,9% en julio hasta 22,8% en agosto y 23,8% en septiembre y octubre, para cerrar el año nuevamente en 20,9%. En el promedio de 2026, la tabla ubica a la TAMAR en 25,4% y a la BADLAR en 23,9%.
Con la inflación mensual en torno al 1,8%, esas tasas comenzarían a ofrecer un rendimiento real positivo; es decir, una ganancia superior al aumento de los precios. La gestora cree que el Gobierno buscará evitar movimientos abruptos en el costo del dinero, porque una tasa demasiado alta agravaría el freno del crédito y del consumo.
El cambio más claro apareció en los fondos en pesos. En Consultatio Renta Nacional, los bonos CER pasaron de representar el 30% de la cartera al 47%, mientras que los soberanos que ajustan por TAMAR bajaron del 45% al 30%.