La crisis de Ceuta se convierte en un arma electoral de Trump
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La crisis migratoria de Ceuta ha dejado de ser únicamente un problema para el Gobierno español. Apenas una semana después de la entrada masiva de ... decenas de miles de inmigrantes desde Marruecos, el episodio se ha convertido en un argumento central del discurso republicano de cara a las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos. La Administración Trump y buena parte del Partido Republicano presentan ya las imágenes de la frontera española como un ejemplo político de lo que consideran el fracaso de las políticas migratorias de la izquierda y una advertencia de lo que podría ocurrir en EE UU si los demócratas recuperan el poder.
La utilización política de la crisis ha ido creciendo de forma coordinada durante los últimos días. Primero fue el propio Trump, que aseguró que las escenas vividas en Ceuta eran una muestra de lo que sucedería en EE UU. «Si el lado equivocado gana las elecciones», en referencia a los demócratas. Después llegaron las intervenciones coordinadas del vicepresidente JD Vance, del asesor Stephen Miller y del departamento de Estado, todos ellos responsabilizando directamente al Gobierno de Pedro Sánchez de haber favorecido una inmigración masiva hacia Europa y haber creado un efecto llamada.
Ahora el mensaje ha dado un paso más. El Comité de Estudio Republicano (RSC, por sus siglas en inglés), que es el principal grupo ideológico de los republicanos en la Cámara de Representantes del Capitolio, ha dedicado una sesión a la crisis española. El tono de los diputados no deja lugar a dudas: Ceuta aparece como un caso de estudio para justificar la agenda migratoria de Trump y movilizar al electorado conservador antes de las elecciones de mitad de mandato, en las que se renueva toda la Cámara con sus 435 escaños y un tercio de los 100 del Senado.
En la conversación, los diputados Nathaniel Moran, de Texas, y Brad Knott, de Carolina del Norte, establecen un paralelismo directo entre la situación española y la frontera sur estadounidense durante la presidencia de Joe Biden. Moran abrió el debate preguntando por la invasión de 50.000 personas en Ceuta. Knott respondió atribuyendo la situación a las políticas del Gobierno español, al que definió como «socialista» y favorable a la inmigración masiva y a las regularizaciones.
Los dos legisladores presentan la situación española como una consecuencia inevitable de una combinación de fronteras débiles, un amplio sistema de prestaciones sociales y políticas de regularización de inmigrantes. A partir de ahí enlazaron el caso español con el debate interno estadounidense, recordando la llegada de millones de inmigrantes durante la Administración Biden y defendiendo las medidas adoptadas por Trump desde su regreso a la Casa Blanca.
«El primer ministro de España es un izquierdista convencido. Es socialista. Defiende de forma muy abierta políticas favorables a la inmigración masiva», afirmó Knott. «Cuando uno es un izquierdista convencido, promueve una red de protección social excesivamente generosa y favorece la inmigración ilegal concediendo amnistías a personas que están ilegalmente en el país, esto es completamente previsible», añadió.
No es una intervención aislada. Días antes, el senador Bill Hagerty ya había utilizado un lenguaje muy parecido durante una entrevista en la cadena Fox Business. Afirmó que España representa precisamente «aquello de lo que el presidente está advirtiendo» y calificó la situación como «un anticipo» de lo que podría ocurrir en EE UU si ganan los demócratas. Incluso vinculó explícitamente el caso español con la campaña de noviembre al afirmar que los votantes debían recordar «lo que los socialistas demócratas pueden hacer» cuando acudieran a las urnas.
Esto coincide con la victoria en primarias de diversos candidatos socialistas, toda una novedad en la política norteamericana. El más reciene, Abdul El Sayed, que se presenta a senador por Michigan.
La coincidencia de mensajes entre la Casa Blanca, varios senadores republicanos y la principal organización conservadora de la Cámara refleja una estrategia de comunicación cuidadosamente alineada y centrada en la invasión desde Marruecos. Las imágenes de Ceuta han pasado a formar parte del repertorio habitual utilizado por los republicanos para reforzar uno de los asuntos donde consideran que mantienen mayor ventaja sobre los demócratas: la inmigración.
No es casual. Las encuestas siguen mostrando que la seguridad fronteriza continúa siendo una de las principales preocupaciones del electorado estadounidense, especialmente entre los votantes independientes, en un momento de baja popularidad para Trump por la guerra de Irán. Tras meses en los que la atención política había girado hacia ese conflicto, la economía o los aranceles, la crisis española ha ofrecido a los republicanos un ejemplo internacional que consideran especialmente eficaz para reactivar ese debate.
El caso español posee además una ventaja política para Trump. Permite presentar un ejemplo reciente, con imágenes muy dramáticas y fuera de EE UU., que sirve para sostener el argumento de que las políticas migratorias de la izquierda terminan provocando el colapso de las fronteras. La referencia constante a Pedro Sánchez y al PSOE busca reforzar esa comparación entre gobiernos de izquierda a ambos lados del Atlántico, sobre todo ante el avance socialista en estas elecciones norteamericanas del 3 de noviembre.
La crisis de Ceuta se convierte en un arma electoral de Trump
La crisis de Ceuta se convierte en un arma electoral de Trump
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