El Gobierno peruano decidió finalmente prorrogar hasta el 31 de diciembre de 2031 la aplicación de los controles microbiológicos a la leche cruda.
Tal como adelantó Infobae Perú en noviembre del año pasado, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI) resolvió, mediante Decreto Supremo N° 007-2026-MIDAGRI, que las micro y pequeñas empresas (MYPES) y personas naturales que elaboran productos lácteos podrán acogerse a la suspensión de estas exigencias y a un plazo ampliado para obtener la certificación sanitaria basada en el Sistema Integrado de Producción (SIP).
La introducción del nuevo decreto no solo prorroga la suspensión de controles, sino que también oficializa el reglamento de la Ley N° 31296, que promociona la cadena productiva ganadero-lechera en Perú.
La suspensión de estos requisitos microbiológicos extiende la vigencia de una serie de excepciones implementadas desde 2017.
Según datos oficiales, la mayoría de la leche cruda producida en el país presenta niveles de microorganismos superiores a los 500.000 UFC/ml permitidos por ley, alcanzando en algunos casos hasta 3,6 millones de UFC/ml. El sector opera con bajos niveles de formalización: el 85% de las plantas procesadoras funciona al margen de la regulación.
El reglamento establece que la certificación sanitaria obligatoria para pequeños productores y plantas artesanales podrá gestionarse hasta fines de 2031.
De acuerdo con estimaciones del MIDAGRI, más de 5.000 familias productoras y 6.500 plantas de procesamiento podrán mantener su actividad bajo este esquema transitorio.
En 2024, la producción nacional de leche fresca fue de 1.671.800 toneladas, con un rendimiento promedio de 196 kg por vaca al mes. Regiones como Arequipa e Ica superan los 400 kg mensuales.
El precio promedio al productor se ubicó en S/1,56 por kilogramo, con diferencias según la región. El consumo interno de leche se mantiene en 85 litros per cápita al año, por debajo de la meta oficial de 120 litros para 2034.
El sector presenta una alta fragmentación y predominio de pequeños productores, en tanto las importaciones de lácteos sumaron 224 millones de dólares y las exportaciones 38,5 millones.
Por su parte, el reglamento de la Ley N° 31296 implementa mecanismos financieros directos, como el Fondo de Adelanto Social (FAS), así como la posibilidad de recurrir a asociaciones público-privadas y compras estatales para fortalecer la cadena productiva.
El texto oficial también contempla incentivos para cooperativas, capacitaciones técnicas, bonificaciones por calidad y acceso a la certificación sanitaria bajo el SIP.
Las proyecciones oficiales del MIDAGRI apuntan a un crecimiento de la producción nacional de leche de 2.200 a 2.700 millones de litros anuales para 2034, un aumento del rendimiento en fincas familiares de 12 a 20 litros por vaca al día y un incremento de la proporción de leche formal con bajo recuento celular de 35% a 70% para 2029.
La tasa de rechazo por contaminación se reduciría de 8% a 2%. El reglamento prevé beneficiar a 200.000 familias ganaderas y generar 25.000 empleos.
La oficialización de la prórroga ocurre en un contexto de debate sobre las normas que regulan la industria láctea, entre ellas el Decreto Supremo N°004-2022-MIDAGRI, que obliga a producir leche evaporada solo con leche fresca y a etiquetar productos hechos con leche en polvo como “mezcla láctea”.