Perú ya cuenta con resultados preliminares del balotaje 2026. El flash electoral nacional de Datum mostró una diferencia mínima entre los candidatos: Keiko Fujimori obtuvo el 50,53% de los votos válidos y Roberto Sánchez el 49,47%.
Aunque estos datos aún pueden variar conforme avance el conteo oficial de la ONPE, permiten observar tendencias regionales y productivas que marcaron la jornada del domingo.
Durante el Simposio XVI Encuentro Internacional de Minería, Julio Velarde, presidente del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), presentó un análisis sobre el comportamiento electoral en función de la estructura económica de las regiones.
Velarde sostuvo que, históricamente, las zonas mineras ricas tienden a votar por la izquierda, mientras que en las regiones agroexportadoras la preferencia es hacia la derecha.
El banquero aclaró que este fenómeno responde a la percepción de la ciudadanía: en las zonas mineras, el crecimiento económico no se ha traducido en mejoras visibles de los servicios públicos, lo que genera descontento y una inclinación hacia propuestas de cambio.
En contraste, en las regiones agrícolas y agroexportadoras, donde el desarrollo ha sido más palpable para la población, el voto suele favorecer al statu quo y a los candidatos de derecha. Pero, ¿Se cumplió?
Las exportaciones peruanas se apoyan en dos grandes pilares: agroexportación y minería. Las regiones agroexportadoras predominan en la costa y parte de la selva.
Destacan Ica y La Libertad (líderes en uvas, espárragos y paltas), Lima (paltas y cítricos), Piura (mangos y uvas), Lambayeque y Áncash (arándanos y pimientos), así como San Martín, Junín y Ucayali (café, cacao y palma).
La minería, por su parte, domina en la sierra y el sur, con polos clave en Arequipa, Apurímac, Moquegua y Cusco (cobre), La Libertad y Cajamarca (oro), y Áncash, Junín y Pasco (zinc, plata y plomo).
El análisis de los resultados regionales de Datum muestra que el “pronóstico” de Velarde se reflejó en la mayoría de los casos:
En casi todas, el voto favoreció claramente a la izquierda, salvo en Pasco, donde la diferencia fue mínima.
En la mayoría, la derecha se impuso, especialmente en la costa norte y Lima. Solo San Martín y Áncash mostraron preferencia por Sánchez, y Junín una votación más dividida.
El caso de La Libertad es ilustrativo: a pesar de su importancia minera, la fuerza de la agroexportación y la tradición política local inclinó el resultado hacia Fujimori. Por su parte, Áncash confirmó la tendencia minera, con un voto mayoritario por la izquierda.
Cabe subrayar que estos resultados corresponden al flash electoral y el panorama podría cambiar conforme ONPE avance con el conteo definitivo de votos.
Incluso si Sánchez logra remontar o se modifican los porcentajes en algunas regiones durante el conteo oficial, es muy probable que las preferencias electorales por región se mantengan alineadas con el análisis planteado por Velarde.