Panamá espera presentar este año ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) un informe que garantice el reconocimiento de que el país es libre de la Peste Porcina Clásica (PPC).
Mediante una consultoría, la nación canalera pretende consolidar los avances alcanzados y fortalecer el contenido técnico del expediente, conforme a los estándares internacionales establecidos para este reconocimiento sanitario.
La PPC, también conocida como cólera porcino, es causada por un virus del género Pestivirus de la familia Flaviviridae, estrechamente relacionado con virus que afectan bovinos y ovinos.
Solo existe un serotipo del virus, y la enfermedad es de declaración obligatoria ante la OMSA.
El virus se transmite principalmente por contacto directo entre cerdos sanos e infectados, y también puede propagarse a través de vehículos, corrales, piensos, ropa contaminada o consumo de carne y productos porcinos infectados.
Los animales portadores crónicos pueden excretar el virus sin mostrar signos clínicos, y la descendencia de cerdas infectadas puede transmitir la infección desde el útero.
Durante las jornadas de trabajo de la consultoría que adelanta Panamá se revisan aspectos técnicos, epidemiológicos y normativos relacionados con la prevención, vigilancia y control de la PPC, con miras a lograr la posible presentación oficial del dosier este 2026, indica una nota del Ministerio de Desarrollo Agropecuario.
La misión técnica forma parte del programa regional “Desarrollo de acciones para la prevención de Peste Porcina Africana (PPA) y PPC en países libres de enfermedades”, específicamente en la línea de apoyo a los países para la presentación de dosiers ante la OMSA.
Para la OMSA, la continua propagación en este caso de la PPA es una preocupación global para la industria porcina. Ninguna región geográfica ha quedado indemne.
Para muchas familias agrícolas y comunidades, la enfermedad ha provocado devastación emocional y financiera: la pérdida total de rebaños, la amenaza a sus medios de sustento y la interrupción de la seguridad alimentaria.
Con estas acciones, el ministerio agrícola recalca que Panamá reafirma su compromiso con el fortalecimiento de la sanidad animal, la protección del sector porcino nacional y el cumplimiento de los estándares internacionales en materia de salud animal.
En 2019 el país prohibió la importación de cerdos vivos, material genético y cualquier producto o subproducto alimenticio de este animal, que provengan de países afectados por la peste porcina africana (PPA), una enfermedad por la que desde hace año se ha declarado una alerta mundial.
La misión técnica se realiza hasta este 29 de mayo, y cuenta con la participación de Alexis Sandí y la especialista Karen Sermeño, en coordinación con el Departamento de Epidemiología y el Programa Nacional de Sanidad Porcina.
Esta actividad forma parte de las acciones contempladas dentro de los Programas Regionales de Salud Animal, que incluyen el acompañamiento técnico a los países en la preparación y presentación de dosiers ante la OMSA.
En 2025 Panamá, que está libre tanto de la Peste Porcina Africana como de la Peste Porcina Clásica, registró 696,268 cerdos sacrificados, un incremento en el sacrificio de 33,449 animales, es decir, un 5.0 % respecto al año 2024, de acuerdo a estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Censo de la Contraloría General de la República.