Las dos paradojas de Milei
Buenas noticias económicas, malas en política; Santiago Caputo vs. Martín Menem, la interna libertaria en redes; el papel de los hermanos Neuss; el dilema de Bullrich y el nuevo armado de Macri
Cargando análisis estratégico...
Según Javier Milei, su gobierno ya redujo la presión tributaria en 2,5 puntos del PBI, lo que equivale a aproximadamente USD 17.500 millones anuales, que el Estado nacional dejó de recaudar y quedaron en manos del sector privado. Además, sostiene que el ajuste del gasto público, la baja de impuestos y la eliminación del déficit cuasifiscal liberó recursos equivalentes a USD 100.000 millones, que antes absorbía el Estado y ahora volvieron al sector privado.
Si el Gobierno le devolvió USD 100.000 millones a la gente en forma de baja del gasto público y de reducción de impuestos, ¿por qué el salario real sigue cayendo, cierran empresas y se perdieron más de 200.000 puestos de trabajo en el sector formal?
Un ejemplo: si la Administración Central elimina subsidios a la luz, antes la gente pagaba una parte del consumo en la boleta y el resto con impuestos o con el impuesto inflacionario. Ahora lo paga entero en la factura. En términos de gasto total, su situación no cambia: cambia el canal de pago.
El punto central es que el gasto público es una transferencia de recursos. El Estado cobra impuestos y con eso paga sueldos, jubilaciones, compra bienes y servicios, y hace obras públicas. En otras palabras: les quita dinero a unos, los que pagan impuestos, y se lo transfiere a otros, los que lo reciben vía gasto estatal.
Si hay menos gasto público, por definición hay menor transferencia desde los que pagan impuestos hacia los que reciben recursos por el gasto estatal. De allí se desprende que si el sector que pagaba el gasto era mayor que el que lo recibía, hoy la mayoría debería estar sustancialmente mejor en términos de ingresos.
Milei sostuvo en campaña y sostiene como Presidente que “la casta” pagó el ajuste. Sin embargo, le piden a la gente que aguante. Si se le pide a la gente que aguante, entonces el ajuste lo soporta la gente, no “la casta”.
Si el ajuste es bajar el gasto público, no se entiende por qué la gente sufre ese ajuste, dado que, por consecuencia lógica, pagaría menos impuestos y tendría más recursos disponibles.
Se argumenta que la gente sufre porque se corrigen precios relativos: suben la luz, el gas, el transporte público y la energía eléctrica. El punto es que los subsidios se financiaban con impuestos, deuda o emisión monetaria. Los recursos no surgen de la nada.
En ese marco, lo que antes se pagaba en parte en la boleta de un servicio público y en parte con impuestos, ahora se paga todo en la boleta, aun cuando no se eliminaron todos los subsidios.
El razonamiento es simple: si entre reducción del gasto público y baja de impuestos el Estado le devolvió USD 100.000 millones al sector privado, ¿por qué aumenta la desocupación formal, por qué más personas hacen de chofer con aplicaciones para sumar ingresos, por qué crece la mora en el pago de tarjetas de crédito, préstamos personales y otros créditos a las familias, y por qué los salarios acumulan siete meses subiendo por debajo de la inflación?
Se podrá argumentar que el Estado canceló deuda pública, pero al mes de abril eso ya no es cierto. La deuda del Tesoro aumentó en USD 71.120 millones al comparar abril de 2026 con noviembre de 2023. Los pasivos remunerados que pasaron del BCRA al Tesoro eran USD 62.820 millones en noviembre de 2023. Es decir: aun tomando la deuda cuasifiscal, el actual gobierno tomó más deuda que la que dejó el gobierno anterior. Algo difícil de explicar si, como se afirma, hay superávit fiscal.
Mi impresión es que el atraso del tipo de cambio, utilizado como ancla contra la inflación, terminó subsidiando importaciones y castigando exportaciones. Crecen las exportaciones de productos primarios y de combustible y energía: las primeras por mayores rindes y las segundas por inversiones en petróleo y gas. El resto de los sectores, como manufacturas de origen primario y manufacturas de origen industrial, muestra un incremento muy escaso.
Si se observa la evolución de las importaciones en el primer cuatrimestre del año, hay un fuerte crecimiento de automotores y bienes de consumo. En cambio, bajaron bienes de capital, bienes intermedios y piezas y accesorios para la industria.
Esto lleva a concluir que el uso de la tasa de interés para frenar el tipo de cambio e inducir el carry trade generó una distorsión de precios relativos que dejó fuera de combate a varias empresas. El problema es que no sabemos si cayeron por ineficientes o porque el atraso cambiario volvió a Argentina cara para producir y no pudieron competir.
El carry trade atrasó el tipo de cambio. Y el cepo impidió que llegaran inversiones para crear puestos de trabajo. En lo que hace al RIGI, una cosa son los anuncios y otra lo que efectivamente ingresa como inversión.
Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.
Leer artículo en Nevaco GlobalNevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.
Buenas noticias económicas, malas en política; Santiago Caputo vs. Martín Menem, la interna libertaria en redes; el papel de los hermanos Neuss; el dilema de Bullrich y el nuevo armado de Macri
Es fácil encontrar en el contenido del Acuerdo las huellas del Humanismo Mexicano y su congruencia práctica con el Plan México impulsado por la Presidenta Claudia Sheinbaum