Madrid, 20 sep (EFE).- La próxima campaña del aceite de oliva, que comenzará oficialmente en octubre, llega marcada por el temor de los productores a los bajos precios en el campo y los altos costes de producción, en especial de gasóleo y fertilizantes, lo que amenaza su rentabilidad.
La actual campaña, con una producción de 1,3 millones de toneladas y unas existencias de casi 265.000 toneladas hasta agosto, se ha caracterizado por una caída progresiva de los precios en origen, sobre todo en el aceite de oliva virgen extra, que ha pasado de los 5 euros por litro en noviembre a 3,4 euros en septiembre, según el observatorio de Infaoliva.
El presidente del Consejo sectorial de aceite de oliva de Cooperativas Agroalimentarias de España, Rafael Sánchez de Puerta, ha resaltado a EFE que los precios han estado "retraídos", en medio de una producción "bastante ajustada" y un mayor peso de las importaciones de terceros países (115.600 toneladas hasta julio).
Mientras que algunos países, como Túnez, Marruecos o Turquía, están invirtiendo más en el olivar, obteniendo mayores producciones y vendiendo a mejor precio, en España los costes han subido en los últimos años "de manera alarmante", según el responsable.
En concreto, el sector olivarero ha visto cómo el gasóleo agrícola se ha encarecido a su máximo nivel (más del 50 % respecto a antes del inicio de la guerra en Irán, el 28 de febrero), junto a otros insumos como fertilizantes, electricidad, maquinaria y fitosanitarios.
Además, la nueva campaña oleícola se presenta "incierta" por el impacto del cambio climático, ya que "hubo una primavera bastante lluviosa, con un buen desarrollo del olivo, pero también un verano muy exigente, de temperaturas altísimas, y desde hace meses no ha llovido en la mayoría de las zonas", ha apuntado el técnico de la organización agraria Asaja José Ugarrio.
A falta de conocer las primeras estimaciones oficiales en las próximas semanas, se da por hecho que la cosecha dependerá de cómo evolucione la climatología en otoño.
No obstante, en el sector "ya han saltado todas las alarmas", ha asegurado Ugarrio, por los "lamentables" precios en origen y los "bestiales" incrementos de costes.
Para el responsable de Olivar de COAG, Francisco Elvira, la cosecha será "a priori mejor que la del año pasado", aunque en las últimas semanas el calor ha hecho mella en los olivos de ciertas zonas.
A las dificultades del campo se añade la "distorsión grave de mercado" que ocasionan las importaciones sin arancel procedentes de Túnez, según Elvira, que ha insistido en pedir que "se cumplan los controles", pese a que el Gobierno ha descartado que las compras de ese país (un 5 % de lo comercializado en España) afecten a los precios.
El secretario general de UPA Andalucía, Jesús Cózar, tiene una sensación "agridulce" respecto a la próxima campaña, ya que el olivar de secano "lo está pasando muy mal" por el estrés hídrico y los rendimientos pueden ser menores si las lluvias no acompañan.
Con unos costes "disparados", los agricultores deben también organizar las cuadrillas que recogerán la aceituna, entre otras labores, para lo que Cózar espera que pueda haber más trabajadores disponibles tras el reciente proceso de regularización de inmigrantes, aunque esto "no vaya a solucionar del todo" la falta de mano de obra.
Teniendo en cuenta la experiencia de los últimos años, Anastasio Yébenes, miembro de la Ejecutiva de la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, ha estimado que la producción no será "tan elevada como pueda parecer al principio, debido sobre todo al clima".
En esta última campaña, "había esa percepción de que venía una gran cosecha y la gente se puso nerviosa a vender, lo que ha provocado una bajada de precios", algo que seguirá pasando "mientras la oferta esté tan diversificada", a juicio de Yébenes.
Desde la patronal de envasadores y refinadores de aceites comestibles Anierac, su director, Primitivo Fernández, ha augurado una cosecha "probablemente superior a la actual", la cual está acabando dentro de la normalidad, aunque queda mucho tiempo hasta que la nueva se generalice.