La economía alternó avances y retrocesos durante el año, dibujando una dinámica en forma de serrucho, pero el Gobierno sostiene que esa secuencia que intercala números en rojo y en verde no describe de manera fehaciente lo que ocurre fuera de las planillas del Instituto Nacional de Estadística y Censo (Indec). En tanto, los economistas admiten que los datos deben leerse con cautela, pero cuestionan el uso de un indicador particular que promueve la administración libertaria.
Frente a la caída de 2,9% que marcó el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del Indec en julio -última medición disponible- y a un segundo trimestre con caída del 0,6% del PBI, las más altas esferas del oficialismo pusieron en discusión la forma de leer la actividad económica: afirman que el dato mensual desestacionalizado quedó desactualizado ante el “cambio estructural” que atribuyen al modelo libertario y eligen otro índice oficial para defender que la actividad todavía crece, aunque a un menor ritmo.
El presidente Javier Milei respondió a las señales de enfriamiento con una impugnación directa a la estadística mensual. “Lo que hay es una desaceleración del ritmo de expansión”, afirmó al ser consultado por el retroceso de julio en diálogo con LN+.
Luego el Presidente objetó que los indicadores desestacionalizados se construyen a partir del comportamiento histórico de la economía y que esa referencia pierde capacidad de explicación frente a transformaciones profundas: “Cuando usted construye un indicador desestacionalizado, se arma en función de la historia. Si su economía está teniendo muchos cambios estructurales, los desestacionalizados miden mal”.
El Presidente planteó que la Casa Rosada sigue con mayor atención la tendencia-ciclo, una serie que depura movimientos excepcionales para mostrar la dirección general de la actividad. “Por eso nosotros nos enfocamos en el indicador tendencia a ciclo porque la economía está teniendo muchos cambios estructurales. Por eso están arrojando cualquier cosa. Nosotros vamos a lograr cuatro años seguidos de crecimiento. Estamos en niveles máximos de consumo, exportaciones y PBI”, dijo.
El ministro de Economía, Luis Caputo, reforzó esa mirada y describió al Estimador Mensual de Actividad Económica desestacionalizado como una medición con oscilaciones que no representan la dinámica de fondo. “Si se mira el EMAE desestacionalizado, claramente está dando un nivel de volatilidad que no refleja la realidad. Están habiendo cambios estructurales en la economía y muestra un mes que sube y otro que baja”, afirmó en el canal de streaming Carajo.
Para el ministro, la tendencia-ciclo elimina impactos puntuales —como paros, eventos deportivos o cambios estacionales— y muestra 29 meses de expansión, aunque a menor ritmo. “Ahora estamos creciendo al 0,2% mensual”, sostuvo, antes de anticipar que las señales de agosto y septiembre, la obra vial, los créditos hipotecarios y el ingreso de inversiones del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) apuntalarían una recuperación.
Más allá de los reparos del elenco gobernante a las interpretaciones de las estadísticas oficiales, el Gobierno descarta la posibilidad de introducir cambios en la forma en que se mide la evolución de la actividad económica.
Las cifras, de todos modos, abren otro frente. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), la encuesta mensual del Banco Central de la República Argentina (BCRA) entre consultoras y bancos, prevé una nueva caída del PBI durante el tercer trimestre. De concretarse, serían dos trimestres consecutivos de contracción y la Argentina entraría en una “recesión técnica”. Los analistas esperan un rebote en el cuarto trimestre, aunque ya redujeron su pronóstico de expansión para todo 2026: pasó de 2,1% a 1,5 por ciento.
Entre los economistas consultados por Infobae, hay consenso en que las series desestacionalizadas de la Argentina requieren una lectura cautelosa, aunque no todos comparten que el cambio de modelo invalide su utilidad.
Sebastián Menescaldi, director asociado de Eco Go, dijo que la economía local atravesó reiterados shocks que alteraron los patrones históricos sobre los que se calculan esos indicadores. Mencionó las sequías, las crisis cambiarias y otros episodios que modificaron la estructura productiva y dificultan la identificación de una estacionalidad estable.
“El desestacionalizado hay que tomarlo siempre con muchas pinzas”, afirmó Menescaldi. A su criterio, la caída de 2,9% informada para julio llamó la atención porque una variación de esa magnitud suele asociarse con eventos disruptivos, como una devaluación, una guerra o una inundación. También advirtió que las revisiones de las series pueden modificar la lectura sobre el corto plazo.
El economista cuestionó, de todos modos, que la tendencia-ciclo sea una alternativa superadora. Consideró que arrastra las mismas limitaciones de las series desestacionalizadas y que, además, “no captura los puntos de giro de la economía”. Para seguir la actividad, propuso observar los datos acumulados de tres o seis meses.
Matías Surt, director y economista jefe de Invecq, sostuvo que la discusión excede la volatilidad del EMAE desestacionalizado. A su criterio, el problema de fondo es que las cuentas nacionales se calculan con una base de 2004, una referencia que considera desactualizada frente a los cambios de la estructura productiva. “Si estamos convencidos de que el Indec quedó viejo, hay que actualizarlo y modernizarlo”, planteó. Señaló que otros países emplean bases más recientes, como Chile, con 2018; Uruguay, con 2016; y Estados Unidos, con 2017.
El economista admitió que actividades hoy más dinámicas y menos representativas dos décadas atrás podrían tener una ponderación insuficiente en las estadísticas oficiales. Pero remarcó que esa posibilidad no invalida al EMAE desestacionalizado ni justifica concentrarse en la tendencia-ciclo. También extendió la crítica al Índice de Precios al Consumidor (IPC), cuyos ponderadores se apoyan en una Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares de 2004. “Todos los países tienden a modernizar y a actualizar, y Argentina no lo está haciendo”, afirmó.