El sector lácteo enfrenta un escenario de menor rentabilidad y mayor tensión financiera, pese a una mayor producción durante el primer trimestre. De toda la cadena, los productores lecheros fueron los más afectados, al observar una caída sostenida en el precio que reciben.
La producción de leche cruda promedió 889 millones de litros mensuales en los primeros tres meses del año, un 9,4% por encima del registro observado en igual período de 2025. Según un informe del IERAL, en perspectiva histórica, el volumen 5,4% superior al promedio de los primeros trimestres del período 2000-2024.
El mayor volumen producido encontró demanda en el frente externo: las exportaciones alcanzaron el mayor nivel para un primer trimestre en lo que va del siglo. Medidas en litros de leche equivalente, las ventas al exterior de productos lácteos —leches, quesos, postres y manteca— absorbieron unos 268 millones de litros mensuales, con un incremento interanual del 16%.
Cerca del 30% de la leche cruda producida se destinó a la exportación, mientras que el 70% restante abasteció el mercado interno o incrementó los stocks de productos terminados. La oferta interna de leche cruda promedió 621 millones de litros mensuales, cifra 6% menor al promedio de los primeros trimestres entre 2000 y 2024, pero 6,6% superior al mismo período de 2025, lo que indica una recuperación tras el mínimo histórico de los primeros meses de 2024.
“Los datos muestran una cadena que volvió a operar con mayor disponibilidad de materia prima, una salida exportadora muy dinámica y una recuperación parcial de la oferta destinada al mercado interno. Esa mejora de cantidades, sin embargo, también implicó una mayor presión sobre el equilibrio interno de la cadena, en particular sobre el precio recibido por el productor”, señaló el IERAL.
En el primer trimestre, el precio promedio de la leche cruda se ubicó en $514 por litro. Medido en pesos constantes, resultó aproximadamente 19% inferior al de un año atrás y 19% menor al promedio histórico de los primeros trimestres 2006-2024. En dólares, el precio fue de USD 0,35 por litro, un valor 22% inferior al de igual período de 2025 y 13% por debajo del promedio de los últimos 20 años.
“En ambas mediciones, el precio recibido por el productor se ubicó claramente por debajo de sus referencias recientes e históricas”, indicó el IERAL.
La dinámica mensual también muestra un deterioro persistente. Desde mediados de 2024 hasta enero de 2026, el precio cayó de manera casi ininterrumpida. A partir de entonces, las mediciones divergieron levemente: en pesos constantes continuó descendiendo hacia mínimos históricos; en dólares constantes mostró una leve recuperación, aunque insuficiente para revertir el diagnóstico general.
En abril, ambas series continuaban muy por debajo de los niveles de un año atrás: -18% en pesos y -15% en dólares constantes. La mayor disponibilidad de leche y una demanda que no logró absorber plenamente esa presión contribuyeron a mantener acotada la recomposición del precio al productor.
La participación de este en el valor de una canasta de productos lácteos comercializada en el mercado interno continuó en baja durante el primer trimestre del año. En abril se ubicó en 23,2%, unos 2,1 puntos porcentuales por debajo del registro de un año atrás (25,3%). Se trata del valor mensual más bajo de la última década —hay que remontarse a abril de 2016 para encontrar un registro inferior— y queda 4,7 puntos por debajo de la media de los últimos veinte años (27,9%).
“La caída de esta participación refleja que, en la dinámica reciente, el precio de la leche cruda ajustó con mayor intensidad que el precio final de los productos lácteos”, señaló el informe.
Sucede que en el último año, los precios al consumidor de la canasta láctea disminuyeron 11% en términos reales, mientras que el precio recibido por el productor cayó 18% interanual.
El indicador de rentabilidad promedio del sector tambero refuerza el diagnóstico de deterioro. En marzo de 2026, último dato disponible, la rentabilidad monitoreada por OCLA-INTA mostró un descenso del 0,9%, marcando rojo por quinto mes consecutivo.
El registro quedó 4,6 puntos porcentuales por debajo del observado un año atrás (3,7%) y constituyó el peor marzo de la última década, con un nivel 3,5 puntos inferior al promedio histórico para ese mes (2,6%).
Al mismo tiempo, el IERAL remarcó que la presión sobre el eslabón primario también se observó en el frente financiero. Al cierre del primer trimestre, el saldo total de préstamos bancarios —en pesos y en dólares— a establecimientos cuya actividad principal es la producción de leche cruda ascendía a unos $478.401 millones.