Las acciones YPF consolidaron la tendencia alcista en lo que va de 2026. Con 34% de ganancias en el transcurso del año, el ADR de la compañía que cotiza en Wall Street fue una de las mejores apuestas financieras, en un período delicado para las bolsas, atravesadas por noticias geopolíticas y presiones inflacionarias globales.
El papel de YPF tocó los USD 48,90 el miércoles 20, un máximo histórico si se le descuenta al precio de este activo el pago de dividendos de los últimos años.
Sin esta ponderación, el presente es el nivel más alto para el ADR desde USD 52,18 que alcanzó el 14 de marzo de 2011, previo a la expropiación el 16 de abril de 2012.
La capitalización bursátil de la compañía, con la explotación de campos no convencionales de Vaca Muerta como principal activo, supera los USD 20.000 millones.
El salto de precios de la petrolera bajo control estatal obedeció a cinco factores principales, que entusiasmaron a los inversores:
En el reciente salto en la cotización de las acciones, “el catalizador fue la presentación del formulario 13F ante la SEC, que reveló que el legendario inversor Stanley Druckenmiller (Duquesne Family Office) adquirió más de 3.000.000 de acciones de YPF por USD 150 millones, convirtiéndola en la cuarta posición más grande de su fondo”, comentó Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL.
“Cuando aprendés a trabajar a largo plazo, no importa lo que pasa hoy, mañana o pasado. Es ruido. Lo que hay que ver es cuán sólido es el proyecto y qué sólida es la legislación. Sin RIGI, todas estás cosas no hubieran podido hacerse. Porque da la seguridad jurídica y cambiaria. Por eso vienen los inversores extranjeros y también porque hay un Gobierno que es business friendly”, destacó el presidente de YPF.
“Esta empresa destaca por su desempeño mensual positivo y proyectos de inversión a gran escala”, sintetizaron los analistas de Rava Bursátil.
Desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) destacaron que “entre las noticias corporativas, YPF presentó la solicitud de adhesión al RIGI para LLL Oil, un megaproyecto de desarrollo de petróleo en Vaca Muerta que contempla una inversión de USD 25.000 millones en 15 años. La iniciativa prevé la perforación de 1.152 pozos y apunta a alcanzar un plateau (fase en la que un pozo o yacimiento alcanza su pico máximo) de producción de 240.000 barriles por día desde 2032, con el 100% del crudo destinado a la exportación a través del oleoducto VMOS (Vaca Muerta Oil Sur)“.
Según la compañía, “el proyecto podría generar más de USD 100.000 millones en exportaciones a lo largo de su vida útil y alrededor de USD 6.000 millones anuales hacia 2032, por lo que se posiciona como una de las apuestas más relevantes de YPF para consolidar el perfil exportador de Vaca Muerta”, detalló PPI.
YPF lidera de manera amplia el mercado energético en Argentina, al concentrar aproximadamente el 55% de la participación en la venta interna de combustibles, una porción que le da una base permanente y muy sólida al resto del negocio. En el sector de exploración y producción, aporta cerca del 36% de la producción nacional de petróleo crudo y el 29% de la de gas natural.
Cobró relevancia en las últimas semanas lo que se llama buffer (amortiguador) de precios por el cual YPF decidió YPF aplicar a mediados de mayo un aumento simbólico del 1% en el precio de sus combustibles, una medida que surgió tras un análisis de las condiciones de mercado y el comportamiento de la oferta y la demanda.
El buffer es un mecanismo de estabilización que funciona como un “colchón” financiero o amortiguador. Su objetivo es absorber las fluctuaciones bruscas de los costos internacionales, como el que se está dando a escala internacional desde fines de febrero, debido al enfrentamiento de los Estados Unidos e Irán en trono al estratégico Estrecho de Ormuz.
Este mecanismo de precios de los combustibles se mantendría vigente hasta fines de mayo, para acotar el impacto sobre la inflación general, que alcanzó en marzo un pico mensual de 3,4% y cedió a 2,6% en abril.
“El mercado anticipa un mayo con un IPC de entre 2,1% y 2,4%. Esta tregua descansa sobre dos pilares: la calma de la cotización del dólar y el atraso del 15% en los combustibles de YPF”, afirmó Ignacio Morales, jefe de Inversiones de Wise Capital. “Con rendimientos mensuales del 1,7% al 2%, la tasa fija vuelve a tentar a los inversores frente a un dólar planchado; sin embargo, los bonos que ajustan por CER aún pagan un premio mayor que los bonos a tasa fija”, agregó.