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Nevaco Global
27 de octubre de 2026

El gas natural vehicular sube de precio en Colombia debido a dos causas: taxistas, transportadores y conductores particulares, entre los más afectados

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El precio del gas natural vehicular subió 19% en Colombia, al pasar de $4.200 a $5.000 por metro cúbico, un alza que el exministro de Minas y Energía Amylkar Acosta culpó al mayor peso del gas importado en el suministro nacional y al encarecimiento en los mercados internacionales, donde el millón de unidades de medida de energía (BTU) pasó de cerca de USD13 en febrero a alrededor de USD30.

Por supuesto, el alza afecta a taxistas, transportadores y conductores particulares que usan gas natural vehicular (GNV). Acosta identificó dos causas del salto: “La primera de ellas es que cada vez el componente de gas importado es mayor para satisfacer la demanda en el país. Ya supera el cuarenta por ciento. Y este gas importado es supremamente costoso”.

Precisamente, en las estaciones de Vanti, el nuevo precio ya entra en vigor el 27 de octubre, mientras que la red Gazel, de la Organización Terpel, fijó el metro cúbico en $4.749. La diferencia responde a que el GNV opera bajo un régimen de libertad de precios, que permite a las distribuidoras definir sus tarifas de venta.

El gas extraído en Colombia cuesta entre USD10 y USD12 por millón de BTU, por debajo del valor del combustible adquirido en el exterior. Acosta describió la magnitud del ajuste internacional: “En febrero de este año, el precio del gas natural rondaba alrededor de USD13 el millón de BTU, hoy está alrededor de los USD30”.

Relacionó esa escalada con la guerra en Medio Oriente. “Esto a su vez obedece al conflicto que se está desarrollando en el Medio Oriente, que ha terminado por afectar el transporte y la comercialización del gas a través del estrecho de Ormuz, que ha sido cerrado”, sostuvo.

También señaló ataques contra instalaciones dedicadas a la extracción y a la licuefacción del combustible. El exfuncionario afirmó que Catar, al que identificó como el mayor productor mundial de gas, sufrió daños en sus líneas de producción y licuefacción de Ras Laffan, complejo que describió como el más grande de ese tipo.

Según el exministro, las autoridades citadas por él calculan que la reparación de las instalaciones afectadas en Ras Laffan tardaría entre tres y cinco años. Ese plazo, advirtió, limitaría la capacidad de respuesta de la oferta internacional en el corto plazo.

La participación del gas importado equivale al 40% del suministro de GNV, de acuerdo con el experto, que indicó que Colombia importa el combustible para atender demanda esencial desde diciembre de 2024. Las importaciones representan, además, el 41% del consumo nacional total, proporción que abarca las necesidades de hogares, comercios, industrias y vehículos.

El encarecimiento no queda limitado a las estaciones de servicio. La misma oferta de gas abastece a usuarios residenciales, actividades comerciales y plantas industriales, que dependen de un mercado nacional con menor producción local y una presencia creciente de combustible extranjero.

La terminal de regasificación de Cartagena concentra el 100% de las importaciones colombianas de gas natural, al ser la única infraestructura de ese tipo en funcionamiento en el país. La instalación, operada por Spec, dejó de atender exclusivamente a las plantas térmicas del Caribe desde finales de 2024 y pasó a cubrir también otras demandas.

Las restricciones de disponibilidad en esa terminal han presionado el suministro, y las distribuidoras pueden trasladar parte de esos costos a sus precios de venta. El Consejo Nacional de Operación (CNO), según El Tiempo, solicitó una auditoría a Spec por el aumento de las “indisponibilidades forzadas” registradas durante las últimas semanas.

La petición fue dirigida a la ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda. El organismo busca establecer las causas de los problemas operativos en una infraestructura cuya interrupción afecta toda la entrada de gas importado al mercado colombiano. Al cierre de 2025, Colombia contaba con 703.542 vehículos adaptados para usar gas natural. De ese total, poco más de 174.893 se abastecían efectivamente con GNV, cifra equivalente al 2,4% del parque automotor nacional.

El profesor de la Universidad de Los Andes Sergio Cabrales, de acuerdo con el medio, calculó que la producción nacional de gas cayó cerca del 30% en los últimos tres años. En el caso de Ecopetrol, la reducción llegó al 37%.

Cabrales advirtió que, si esas iniciativas no entran en operación dentro de los plazos previstos, Colombia podría registrar un déficit de 124 mpcd en marzo de 2027. Esa eventual escasez coincidiría con un aumento de la demanda para generación térmica asociado a los efectos del fenómeno de El Niño.

Acosta sostuvo que el país tiene un margen reducido para contener las variaciones internacionales mientras no eleve su producción propia. “En el corto plazo no hay nada que hacer”, afirmó al referirse a la dependencia de importaciones.

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