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Nevaco Global
15 de septiembre de 2026

“Pagaremos a precios exorbitantes”: el petróleo preocupa en Colombia por los costos que tendrían pasajes de transporte terrestre y tiquetes aéreos

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Los nuevos ataques de Estados Unidos contra la infraestructura energética de Arabia Saudita llevaron el precio del barril de petróleo Brent, de referencia para Colombia, a USD109, algo que trae buenas y malas noticias para la economía del país suramericano. Esto, debido a que el encarecimiento del crudo impacta a la economía colombiana por dos vías: eleva los ingresos de la Nación por regalías, exportaciones, impuesto de renta y utilidades de Ecopetrol, y al mismo tiempo encarece insumos, gasolina, diésel y transporte.

La discusión tomó fuerza el lunes 14 de septiembre de 2026 con las advertencias del presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), Bruce Mac Master, y del profesor Sergio Cabrales, consultor sobre el sector minero-energético, sobre el papel del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc).

Por un lado, Mac Master sostuvo que un barril más caro tiene alcance amplio sobre la economía local y habló de cinco frentes. Su punto de partida fue que “una gran cantidad de productos nuestros usan hidrocarburos y energía dentro de sus insumos”, de modo que el alza del crudo golpea sus costos. Remarcó que el país recibe un alivio fiscal por esa misma subida. “Una buena parte de los ingresos de la Nación dependen de los ingresos petroleros; por lo que, un incremento en el precio favorece las finanzas públicas”, afirmó.

Con exactitud, las cinco implicaciones de Bruce Mac Master apuntan a la estructura de costos de la producción. Son las sigueintes, en palabras textuales:

El aumento del Brent ocurre además en medio de tensiones geopolíticas, recortes en la oferta de grandes productores y mayor demanda energética. Ese escenario coincide con un momento en que el país enfrenta reconstrucción e inversiones prioritarias tras el sismo de agosto de 2026.

El profesor Sergio Cabrales, consultor del sector minero-energético, centró el debate en el mercado del Acpm. “A pesar de la reducción de la tasa de cambio frente al dólar, el aumento del precio internacional del diésel hace que el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc) subsidie actualmente cerca de $7.500 por galón de diésel en Colombia”, afirmó.

Agregó que se disparó el precio del diésel a USD4,83 por galón en Estados Unidos. Precisó que el diésel de ultrabajo azufre en la Costa del Golfo de Estados Unidos alcanzó ese nivel el 9 de septiembre de 2026. Añadió que el crack spread (diferencial de crudo) frente al WTI superó los USD100 por barril. Esa cifra quedó muy por encima del promedio de 2019-2026, cercano a USD30 por barril.

Dicha escalada, según explicó, responde a una escasez de refinados impulsada por restricciones a las exportaciones rusas, disrupciones geopolíticas, refinerías cerca de su capacidad y bajos inventarios. Ese entorno amplía la brecha entre el precio interno del Acpm y su referencia internacional. Para Colombia, el resultado inmediato recae sobre el Fepc. Si el precio internacional del diésel sigue alto, la presión fiscal del fondo aumenta y el margen para contener los efectos internos se reduce.

La transmisión hacia la economía local no se limita a los combustibles líquidos. El alza también presiona los fletes y el transporte de carga por el mayor costo de combustibles y lubricantes para los vehículos pesados. Dicho encarecimiento alcanza además a los alimentos de la canasta básica debido al mayor costo del traslado desde las zonas de producción hasta los centros urbanos:

Si el Acpm continúa en niveles altos, el aumento de costos tenderá a extenderse por la cadena logística y a la generación térmica. Esa secuencia añade tensión a los precios que pagan hogares, empresas y el Estado.

Otro que se refirió a la situación fue el exdirector de Hidrocarburos del Ministerio de Minas y Energía y presidente de Xua Energy, Julio César Vera, que estimó que el alza del crudo podría aportar ingresos adicionales para la Nación durante lo que resta del año. Según sus cálculos, por cada dólar adicional en el precio del petróleo, el Estado recibiría cerca de $700.000 millones netos en un año. “Faltando un tercio del año, recibiría aproximadamente $225.000 millones de por dólar adicional”, afirmó.

Sostuvo que un barril a USD105, nivel que mencionó como precio actual, representaría USD20 por encima de la previsión consignada en el marco fiscal. De mantenerse esa cotización hasta el cierre del año, calculó ingresos adicionales por $5 billones. También recordó que la referencia nacional ya había pasado de USD65 a USD85 por barril en junio, por lo que, frente a la estimación de comienzos de año, “en lo que resta del año serían $10 billones adicionales”.

Anticipó un impacto sobre las regalías petroleras, que se distribuyen entre las regiones y distintos fondos nacionales. “De cada barril producido en el país, aproximadamente entre un 13% son regalías”, señaló. De ese total, cerca del 20% se dirige de forma directa a las zonas productoras, mientras el resto se reparte mediante los mecanismos previstos, incluidos recursos de ahorro.

Sobre la evolución de las cotizaciones, Vera indicó que el petróleo se mantiene por debajo del máximo de USD117 por barril registrado en abril. Atribuyó la incertidumbre a la evolución del conflicto en Medio Oriente y a los ataques contra Arabia Saudita. Además, advirtió que el diésel conserva una brecha de más de $9.300 por galón frente a su valor internacional de referencia: “El Gobierno del presidente de la Espriella piense en ajustes importantes para reducir dicho diferencial”. Según calculó, el subsidio a ese combustible podría superar $1,3 billones solo en septiembre.

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