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Nevaco Global
31 de julio de 2026

El peso colombiano le gana terreno al dólar estadounidense y llega a cifras que no se veían hace diez años: qué pasará al cierre de 2026

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El dólar en Colombia cayó a $3.203,75 y marcó su nivel más bajo en los últimos siete años, en un mercado donde la divisa completa casi 11 meses por debajo de $4.000. La baja reactivó la discusión sobre si la tasa de cambio puede acercarse otra vez a 2.900 pesos, un nivel ausente desde hace más de una década.

En las últimas dos jornadas de la semana, la tendencia bajista del dólar hizo una pausa. El miércoles 29 de julio, sin embargo, la divisa retomó la trayectoria descendente que ha marcado su comportamiento durante el último año.

Así las cosas, el movimiento no se limita a una corrección puntual. En los últimos cuatro años, el peso colombiano se apreció 27,2%, una de las revaluaciones más fuertes de este siglo y la más intensa de la última década.

Dicha trayectoria también completa más de 18 meses dentro de una tendencia estructural bajista. A principios de julio, Alianza Valores y Fiduciaria y Banco de Occidente fueron las firmas que más se acercaron al comportamiento que luego mostró la tasa de cambio.

Dentro de los escenarios base no contemplan una caída mucho más pronunciada en el corto plazo. Aun así, consideran posible un dólar alrededor de 2.900 pesos si se mantienen las condiciones que hoy respaldan a la moneda local.

Parte del comportamiento reciente se explica por el fortalecimiento de la estrategia de arbitraje de tasas y por las expectativas que produce la llegada de Abelardo de la Espriella a Casa de Nariño. El diferencial entre las tasas de interés de Colombia y las de economías desarrolladas ha mantenido atractivo al mercado local para los inversionistas internacionales.

Ese diferencial favorece la entrada de capitales y sostiene al peso entre las monedas de mejor desempeño de la región. En ese grupo también aparece el real brasileño.

La decisión de la Reserva Federal de dejar sus tasas sin cambios dio más fuerza a esa dinámica. Para el mercado, esa señal reforzó el atractivo relativo de los mercados emergentes. A ese cuadro se suma el debilitamiento global del dólar. También pesan los precios del petróleo, que rondan los USD 90 por barril y favorecen el ingreso de divisas al país.

El episodio actual ya ocupa un lugar singular dentro de los ciclos de apreciación del peso en lo que va del siglo. Desde que Gustavo Petro asumió la Presidencia de Colombia, el dólar ha caído cerca de 21%. La dinámica solo tiene dos precedentes desde el año 2000. Por esa razón, el actual movimiento se perfila como la tercera mayor revaluación del siglo y la más fuerte de la última década.

Y es que el antecedente más cercano ocurrió entre 2016 y 2017. En ese periodo, la tasa de cambio bajó desde niveles cercanos a $3.400 hasta alrededor de $2.700. La mayor revaluación se registró entre 2003 y 2008, durante el gobierno de Álvaro Uribe. En esos años, el dólar pasó de niveles cercanos a $2.900 a cotizar alrededor de $1.600.

La comparación histórica ayuda a medir el episodio actual, pero no resuelve la discusión sobre su duración. El mercado reconoce que la posibilidad de nuevas caídas existe, aunque no la da por segura.

Sobre lo que pasa con la divisa, el Gerente de Investigaciones Económicas de Visión Davivienda, Germán Cristancho, afirmó que “el desempeño del peso colombiano resalta frente a las monedas de Latinoamérica”. Según explicó, solo el real brasileño muestra una apreciación notable, aunque menor, de 9,3%.

Cristancho vinculó ese comportamiento con una menor percepción de riesgo país y con el ingreso de flujos de inversión, sobre todo, al mercado de capitales. Indicó que “$23 billones aproximadamente han entrado a invertir en títulos de deuda del Gobierno nacional”.

Añadió que Colombia y Brasil ofrecen diferenciales de tasas especialmente atractivos para inversionistas internacionales. Ese premio se ubica entre 8 y 10 puntos porcentuales frente a Estados Unidos.

También puso el foco en las cuentas externas. “A pesar de que el desbalance comercial se ha ampliado y llega a un récord de USD16.000 millones, la tasa de cambio ha tenido una dirección distinta”, indicó. Dicho contraste se explica, según él, por otras fuentes de divisas. Cristancho mencionó una mejora en las exportaciones de servicios y un aumento del flujo de remesas, que suman casi USD13.400 millones en los últimos 12 meses.

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