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Nevaco Global
13 de octubre de 2026

El Consello Económico e Social pide medir el ruido y los horarios del reparto urbano de mercancías

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El camión que descarga a primera hora, la furgoneta que busca un hueco para entregar paquetes o los pedidos que llegan a un punto de recogida forman parte de una misma realidad, el reparto urbano, cada vez más presente en el día a día de las ciudades. Pero este trasiego imprescindible de mercancías tiene efectos que van más allá de lo económico, desde el ruido y la contaminación hasta los horarios de entrega o el tráfico. Precisamente para conocer mejor cómo repercute esta actividad en vecinos y consumidores, el Consello Económico e Social (CES) de Galicia propone analizar estos aspectos para que las herramientas que estudian la distribución urbana de mercancías tengan en cuenta también su impacto en las personas.

Así lo plantea en su dictamen sobre el Plan director del sector de la logística industrial, en el que precisamente critica que el proceso participativo no incluyese a ninguna entidad representativa de los consumidores. Por ejemplo, advierte de que en la mesa sobre distribución urbana sostenible promovida por la Xunta, solo participasen los concellos y los agentes del sector, pero no los usuarios, pese a verse directamente afectados.

Al hilo, el CES considera que los proyectos que analizan el reparto urbano deberían medir también cómo repercute esta actividad en la ciudadanía. Entre los aspectos que cita están la calidad del aire, el ruido en las zonas residenciales, los horarios de entrega, la facilidad para acceder a los puntos de recogida o el coste que acaba pagando el consumidor. Y lo hace citando expresamente dos iniciativas, PREModelDUM y Smart DUM Data Analytics, además de los proyectos que puedan darles continuidad.

Ambos fueron financiados por el Ministerio de Industria y en los dos participó el Clúster da Función Loxística de Galicia, aunque estudian el reparto desde perspectivas diferentes. PREModelDUM utiliza inteligencia artificial para medir y predecir sus efectos sobre cuestiones como la movilidad, la contaminación o la seguridad vial, mientras que Smart DUM analiza de forma masiva los datos de las zonas de carga y descarga para conocer, por ejemplo, la disponibilidad de plazas, los tiempos de espera o la demanda y facilitar una mejor planificación de los repartos.

Asimismo, el CES propone que las ayudas para renovar los vehículos de reparto urbano tengan en cuenta la reducción de su impacto en las zonas residenciales y en el medio ambiente. La preocupación, además, se extiende al comercio electrónico. El organismo pide que los proyectos apoyados por el plan que incluyan entregas directas al consumidor no se evalúen solo por su eficiencia logística, sino también por la calidad del servicio que recibe el cliente. Entre los aspectos a medir cita el seguimiento del pedido en tiempo real, la claridad de la información facilitada y la gestión efectiva de las devoluciones.

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