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30 de agosto de 2026

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La vida sin la Verja de Gibraltar: del tráfico fluido a una «merma de derechos laborales»
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La vida sin la Verja de Gibraltar: del tráfico fluido a una «merma de derechos laborales»

En la madrugada del 15 de julio, se retiraron los puntos de una herida de siglos que sigue dejando una profunda cicatriz. Los operarios retiraban la Verja de Gibraltar que durante décadas separaba no sólo física sino emocionalmente a los ciudadanos del Peñón de los habitantes de la comarca. «No era el muro de Berlín, pero la sensación era la de una ciudad partida en dos», comentan especialmente esos vecinos de La Línea que traspasaban cada día la frontera para ir a 'currar', o ver a su pareja o a un buen amigo.El 'checkpoint' llanito se liquidaba y ahora se cumple el primer mes y medio de esta decisión histórica que marcará a las próximas generaciones. El impacto es mayoritariamente positivo , como reconocen quienes han padecido esta división de forma cotidiana. La movilidad es clave para el funcionamiento óptimo de una sociedad.«De haber días de colas de una hora o dos al salir del trabajo a pasar sin problemas», apunta Juan José Bezares, que cumple 11 temporadas a caballo entre su hogar en Torreguadiaro y su trabajo como técnico en el fútbol gibraltareño (ahora en la secretaría técnica del Lincoln Red Imps FC). «Es una maravilla para los que estamos día a día aquí, lo mejor que han podido hacer».Juanjo Bezares, miembro de la secretaría técnica del Lincoln Red Imps FC ABC«Se están enriqueciendo tanto una ciudad como otra. Al no haber colas, hay más movimiento de un lugar a otro; se va a las tiendas, al bar, al mercado... y pienso que pronto va a repercutir en la vivienda porque muchos gibraltareños se van a ir a España a vivir al estar más barato», vaticina el exfutbolista. «Es muy positivo ver unidos a dos pueblos siempre hermanos a los que tuvieron divididos».A nivel personal, tanto él como su familia y amigos se han beneficiado de esta apertura. Tanto los gaditanos como los llanitos, «sobre todo los jóvenes, que tienen más espacio para expandirse». Bezares coincide con el sentir mayoritario de los habitantes de la zona, y admite que se van generando y desvelando contrariedades que han de solventarse con el desarrollo del acuerdo.La movilidad en la aduana y los trabajadores transfronterizosEl alcalde de La Línea de la Concepción, ciudad limítrofe, se ha implicado sobremanera en esta cuestión. Más allá de fronteras y molestias individuales, en este conflicto entre dos países, agravado por la salida del Reino Unido de la Unión Europea, se cobija un complejísimo problema laboral. Más de 15.000 trabajadores de la zona cruzan cada día esa raya para cumplir con su oficio, y 10.000 son de esta pequeña localidad gaditana a la que históricamente le han sumido en la lacra del desempleo, la pobreza y el absentismo escolar. Por ello, Juan Franco ha intentado jugar un papel esencial pues un «Brexit duro» habría sido una tragedia para la zona, incapaz de asumir tal volumen de empleados.«El balance que podemos hacer hasta la fecha es positivo» , advierte el regidor. Pero que ganen los pros a los contras en este inicio no oculta esos inconvenientes que deben solucionarse con el tiempo, más pronto que tarde, y sobre todo con compromiso y ánimo de ello.Juan Franco, alcalde de La Línea, con Fabián Picardo, primer ministro de Gibralta ABC«Las primeras dos semanas se produjeron ciertas alteraciones en el tráfico, pero provocadas porque el recinto ferial de nuestra ciudad está justo a continuación de lo que es la salida de los vehículos desde Gibraltar», recuerda. «Una vez solventada esta situación, pues está habiendo un flujo de tráfico creo que razonablemente normal».El principal contratiempo se localiza en «las aduanas» con «ciertos problemas de ajuste» que prolongan las colas de camiones a la salida del Peñón. En esta misma semana se vivieron momentos caóticos cuando un corte de energía eléctrica originaba colas largas en la aduana, pero «creo que también se están solventando». Su perspectiva optimista, y en cierto modo condescendiente con el desarrollo del Tratado (grueso y complejo), se relaciona directamente con la necesidad esencial de haber alcanzado ese pacto. «La ausencia de acuerdo hubiera sido una auténtica catástrofe para nuestro municipio, pues más de 11.000 personas que están residiendo en La Línea habrían tenido graves problemas para acceder a su puesto de trabajo. Afortunadamente, eso se ha despejado».Trabajadores, estudiantes, comerciantes, familias y visitantes pueden cruzar con mucha mayor normalidad y eso repercute con un efecto directo en la calidad de vida . A su vez es un impulso determinante para el comercio, hostelería y servicios, que paulatinamente comprueban las bondades del fin de esos exhaustivos controles fronterizos. Todavía es pronto para calibrar su alcance verdadero.Franco reconoce que se están detectando « ciertas anomalías , hasta cierto punto normales», con respecto a las prestaciones sociales vinculadas al trabajo. «Ascteg (Asociación de Trabajadores Españoles en Gibraltar) se está moviendo para analizar la situación que hay y demás con respecto a estos trámites burocráticos ». La organización se ha topado con un contratiempo que puede ser «la punta del iceberg» de un problema que perjudica a los empleados españoles en suelo llanito «y que supone una merma de derechos», como apunta el abogado de esta ONG, Antonio Sánchez.El paro de GibraltarUno de los trabajadores fue despedido de su empresa «y cuando ha ido al SEPE le han informado que tiene que cobrar el paro de Gibraltar ». Según su Gobierno, la prestación contributiva por desempleo ('Unemployment Benefit') tiene actualmente una cuantía básica de 62,70 libras semanales y el máximo es de 78 días de prestación. 271,70 libras al mes y 815,10 en total, por lo que el empleado cobraría unos 950 euros en esos dos meses y 20 días de prestación . «España tendrá en cuenta tus periodos cotizados en Gibraltar como si fueran cotizados en España, pero descontará los días de prestación que ya hayas cobrado en Gibraltar». El letrado informa de que en esta situación, «por los pelos», se va a poder reclamar al Servicio Público de Empleo Estatal porque el afectado pidió la cita el 14 de julio, horas antes de la entrada en vigor del Tratado, aunque se reunieron más adelante, pero prima la fecha en que activó el procedimiento. «Esto nos alerta para estar preparados de cara a lo que viene. Porque ya nos han informado de ocho personas que van a tener este problema. Ha enseñado la patita y es probable que ocurra igual con las bajas laborales y las pensiones. Y ahora nos enteramos de que van a pedir en Gibraltar un registro de trabajadores del que nos hemos enterado por la prensa».Debido a ello han solicitado un encuentro con responsables del SEPE y la Subdelegación de Gobierno junto a Comisiones Obreras «para paliar esta situación y compensar con un suplemento que equilibre esta pérdida». El presidente Pedro Sánchez informó de un fondo de cohesión que de momento ha quedado en el limbo sin partidas ni convocatorias definidas. Se encargan de poner ese dinero tanto el Reino Unido, por un lado, como la Unión Europea, con los fondos de cohesión que ya están asignados a España. Se desconoce quién lo va a gestionar. « Debe subsanar esa deficiencia y pérdida de derechos. Esto no es una declaración política; son hechos objetivos».El fondo de cohesiónJuan José Uceda , portavoz de la Asociación de Trabajadores Españoles en Gibraltar (ASCTEG), lamenta esta laguna en el pacto. «Exigimos una aclaración. Estamos llevando a cabo una campaña de información y, si no obtenemos respuesta del Gobierno, iremos adelante con las manifestaciones».La prestación por desempleo en Gibraltar «liquida a un español. Son países diversos. Ellos tienen un sistema de protección diferente, con vivienda social, incluso pueden dejar de pagar casa, luz y agua si están en desempleo. Además, existen fórmulas mixtas con seguros privados», con contribuciones directas tanto de su Ejecutivo como de las empresas.El índice de paro es del 0,5%. En cuanto «a la baja por enfermedad en el trabajo, tampoco nos aclaran. Y si enfermas sólo tienes derecho a seis semanas de baja pagadas: dos al 100% y cuatro al 50%: el equivalente a un mes de sueldo». Por tanto, «no podemos hablar de equiparación». En resumidas cuentas, «España tiene mejores prestaciones públicas». Existe hasta el temor de perder la cobertura sanitaria.«Hay que corregir todavía muchas cosas», es la conclusión que acompaña al optimismo del ciudadano. «Parece que cuando te dan una alegría por un lado, inmediatamente te la quitan por otro». Aparecen numerosos argumentos para celebrar este primer mes sin la Verja. Todo es más rápido, más fácil, más seguro. Menos incertidumbre y una normalidad exigida por varias generaciones. Pero también hay motivos para permanecer alerta. La frontera física ha caído , pero queda por derribar una nueva frontera burocrática y administrativa, basada en registros, acreditaciones y sistemas de información. Y que amenaza con la pérdida de derechos sociales de los trabajadores españoles. Son la letra pequeña del gran Tratado que, por lógica, todos aseguran que se va a solucionar. Que imperarán cordura y sentido común. Al final, igual que siempre, como en las colas, esto debe ser cuestión de tiempo.

30 ago 2026