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Nevaco Global
1 de noviembre de 2026

De Ucrania a los aranceles: cómo afecta a España y Europa el resultado de las elecciones 'midterm' en Estados Unidos

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibe el aplauso del vicepresidente JD Vance y del presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, a su llegada para pronunciar su discurso ante una sesión conjunta del Congreso en el Capitolio de Estados Unidos, en Washington D. C., el 4 de marzo de 2025. / MANDEL NGAN / AFP

Si el Partido Republicano pierde el control de la Cámara de Representantes y/o del Senado en las elecciones de medio mandato del próximo 3 de noviembre, Donald Trump se convertirá en un "pato cojo" (lame duck): un presidente que está en la recta final de su mandato y cuyo poder político se ha debilitado porque su partido ha perdido el control del Congreso.

Eso no significa que vaya a tener las manos atadas. Puede seguir operando por decreto o vetando las iniciativas del legislativo, especialmente en la política exterior y los conflictos bélicos, los dos aspectos de su mandato que más interesan a España y al resto de Europa.

"No creo que una victoria demócrata pueda provocar una ruptura radical de la estrategia de política exterior de Trump, pero sí puede elevar mucho el coste político de determinadas decisiones", apunta a EL PERIÓDICO Carlota García Encina, investigadora principal de Estados Unidos y Relaciones Transatlánticas del Real Instituto Elcano. "Por ejemplo, en Ucrania, donde sigue existiendo un consenso bipartidista favorable a mantener el apoyo estadounidense. Una Cámara de Representantes controlada por los demócratas podría utilizar su poder sobre el presupuesto para dificultar una retirada radical de ese apoyo. Y en Irán, además de poner trabas a la financiación de nuevas operaciones militares, podría intensificar el debate sobre los objetivos de la guerra, su coste económico y el uso que ha hecho Trump de sus poderes militares".

Los escenarios tras las elecciones de medio mandato son diversos.

El escenario ideal para el Partido Demócrata es que consigan recuperar la Cámara de Representantes y el Senado y que, además, lo hagan por muchos escaños de diferencia. La situación óptima es que consiguieran 290 escaños en la primera y 67 en la segunda, porque superarían los dos tercios y podrían superar el veto presidencial, pero eso está prácticamente descartado según las encuestas.

Una opción similar sería que recuperen las dos cámaras por un margen amplio al que pudiera sumar republicanos hartos con las guerras de Trump en el exterior para llegar a dos tercios y superar el veto del presidente. También es un poco probable, según los sondeos.

El escenario más probable a día de hoy es que el Partido Demócrata consiga el control de la Cámara de Representantes (más de 218 asientos) y del Senado (más de 50 escaños), pero por la mínima. En ese caso, pueden imponer a Trump condiciones que dificulten sus aventuras en el exterior. Incluso si los demócratas solo recuperan la Cámara de Representantes, tendrán el poder de frenar leyes, investigar a la Administración y condicionar negociaciones presupuestarias.

Consiguen poder de bloqueo. Pueden frenar leyes, investigar a la Administración y condicionar las negociaciones presupuestarias. Su capacidad para cambiar directamente las guerras o los aranceles sería limitada.

Una reducción del conflicto de Estados Unidos contra Irán podría aliviar la presión sobre los precios energéticos y el comercio internacional. Eso tendría consecuencias directas para España y Europa, que se plasmarían en una reducción de la inflación, ahora cerca del 5%.

Una mayoría demócrata podría intentar limitar la intervención militar estadounidense en Oriente Próximo mediante resoluciones sobre los poderes de guerra y restricciones presupuestarias al Pentágono. También podría bloquear nuevos fondos destinados a financiar las operaciones. Sin embargo, obligar a Trump a retirar las tropas contra su voluntad requeriría superar un eventual veto presidencial, es decir, superar los dos tercios de los votos, algo casi impensable.

"El Congreso lleva años cediendo competencias al presidente, y revertir esa situación no es sencillo. Pero la Cámara de Representantes controla el presupuesto federal, y esa es probablemente su herramienta más importante. Además, habrá audiencias e investigaciones sobre Irán, Venezuela, Rusia, Ucrania y las relaciones con Europa", subraya García Encina. "Las comisiones de Defensa y Exteriores van a tener un papel importante. Todo esto no tendrá necesariamente un impacto inmediato en las decisiones de Trump, pero permitirá aumentar el escrutinio político, abrir debates sobre las competencias del Congreso y de la presidencia y poner dificultades a determinadas iniciativas de la Casa Blanca".

En pleno enfado con Europa por no haber recibido ayuda para su guerra en Oriente Medio, Trump anunció el repliegue de soldados de las bases estadounidenses en el Viejo Continente. Ordenó retirar 5.000 soldados de Alemania y canceló el despliegue de otros 4.000 militares en Polonia. ¿Podría llegar más lejos?

En ese sentido, el Congreso de Estados Unidos ya ha demostrado que puede poner límites a las decisiones de Trump en materia de seguridad europea.

En diciembre de 2025, con mayoría republicana en ambas cámaras, se aprobó una ley de defensa para 2026 que restringe la posibilidad de reducir la presencia militar estadounidense en Europa por debajo de los 76.000 soldados. La norma obliga al Pentágono a presentar evaluaciones independientes sobre las consecuencias de esa retirada para la seguridad de Estados Unidos y de la OTAN, así como a certificar que ha consultado con sus aliados.

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