La montanera extremeña apunta a una buena campaña, pendiente de la lluvia
Volver a la edición
elperiodicoextremadura
7 de noviembre de 2026

La montanera extremeña apunta a una buena campaña, pendiente de la lluvia

La campaña de montanera 2026/2027 arranca con buenas previsiones para el sector del cerdo ibérico en Extremadura, aunque su evolución dependerá en buena medida de las lluvias que reciba la dehesa durante las próximas semanas. La disponibilidad de bellota en los árboles es favorable y el mercado atraviesa un periodo de crecimiento, pero todavía falta agua para que el fruto alcance su desarrollo adecuado y para que aparezca la hierba necesaria para complementar la alimentación de los animales.

Ejemplares de cerdo ibérico alimentándose en una dehesa. / Manolo Yllera

La campaña de montanera 2026/2027 arranca con buenas previsiones para el sector del cerdo ibérico en Extremadura, aunque su evolución dependerá en buena medida de las lluvias que reciba la dehesa durante las próximas semanas. La disponibilidad de bellota en los árboles es favorable y el mercado atraviesa un periodo de crecimiento, pero todavía falta agua para que el fruto alcance su desarrollo adecuado y para que aparezca la hierba necesaria para complementar la alimentación de los animales.

"Las perspectivas inicialmente son buenas", avanza Jesús Pérez Aguilar, director gerente de la Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico (Asici). De un lado, "tenemos buena disposición de bellota y en un calibre aceptable". Y de otro, el sector atraviesa una buena situación de mercado, con "unos precios en la rama ganadera en niveles récord y un consumo de productos ibéricos, tanto en el mercado nacional como internacional, en crecimiento", argumenta.

Sin embargo, el principal condicionante en estos momentos es la situación climatológica. "Necesitamos que llueva algo, porque la bellota requiere agua para aumentar el calibre", arguye. Además, las precipitaciones no son solo relevantes para engordar el fruto de la encina o del alcornoque. También "necesitamos que llueva de manera intermitente para que crezca la hierba, que es tan necesaria para la alimentación del animal".

En esta misma línea, Álvaro Rivas, director técnico de la DOP Dehesa de Extremadura, afronta con optimismo la nueva campaña de montanera, aunque reconoce que las lluvias serán determinantes para que alcance su máximo potencial. "La previsión de bellota es muy buena. Está muy sana, hay bastante cantidad y lo bueno es que no hay mucha carga ganadera, por lo que la situación es perfecta", afirma.

Sin embargo, considera igualmente que la dehesa necesita precipitaciones que favorezcan el crecimiento de pastos. "Ahora mismo el campo ya pide hierba. Los cochinos están comiendo la primera bellota, pero necesitan la hierba para que la montanera tenga una calificación de 10", recalca Rivas, que confía en que el agua que se espera para la próxima semana termine de establecer las condiciones necesarias. "Lo bueno es que han bajado las temperaturas, sobre todo por la noche. A poco que llueva, la hierba empezará a brotar y, si tenemos un otoño medianamente lluvioso, puede ser una gran montanera, de una calidad excepcional", zanja.

En cuanto al volumen de producción, las estimaciones apuntan a cifras similares a las de campañas anteriores. Pérez Aguilar las sitúa para el conjunto del sector entre 580.000 y 600.000 animales. En la pasada fueron algo más de 598.000 animales de bellota en las diferentes zonas de producción peninsulares, de ellos cerca de 220.500 en Extremadura. Únicamente quedó por encima Andalucía, con 289.396.

"La producción de bellota no puede crecer exponencialmente a pesar de que el mercado funcione y demande nuestros productos. Está limitada a las extensiones de montanera y a la disposición de bellota que hay cada año", detalla el responsable de la interprofesional. Precisamente por esa razón se realizan los aforamientos, que permiten determinar cuántos animales pueden aprovechar los recursos disponibles en cada explotación. "No esperamos que haya un incremento sustancial de producción, pero tampoco que se resienta, porque el mercado está demandando los productos ibéricos", adelanta.

Uno de los indicadores más positivos es la evolución de las ventas al exterior. "Venimos del año 2020, en el que exportamos unos 450 millones de euros en jamones y paletas curadas españolas, y en 2025 superamos los 800 millones. Hay un incremento significativo de las exportaciones de nuestro producto, que hace que se reduzca la dependencia del mercado nacional", subraya.

En Dehesa de Extremadura la pasada campaña se certificaron en torno a 15.000 cerdos, pero Rivas anticipa que este año la cifra será inferior. "Vamos a tener menos porque los primales están caros y no hay muchos disponibles", esgrime. Asimismo, Rivas incide en que "nuestro sistema de control y nuestras exigencias siguen siendo las mismas", con unos criterios muy estrictos sobre la superficie disponible para cada animal. "Estamos en una media de entre 3,6 y 3,8 hectáreas por cerdo", aclara.

Respecto a la comercialización, el director técnico de Dehesa de Extremadura considera que las perspectivas son igualmente halagüeñas. "La situación de mercado es buena y, sobre todo, esperanzadora. Primero, porque nuestro producto, el de denominación de origen, es exclusivo, limitado y no hay mucha cantidad", destaca.

Además, considera que el mercado está recuperando progresivamente el equilibrio después de los problemas de acumulación de existencias derivados de la pandemia. "Las bodegas tenían grandes cantidades de jamones de máxima calidad, pero las dos últimas campañas de Navidad han sido bastante buenas en ventas y se ha descargado mucho producto", apunta.

En este contexto, el director técnico se muestra convencido de que la limitada producción de bellota con denominación de origen puede favorecer una mayor demanda y revalorización del producto en los próximos años.

No obstante, este escenario favorable convive con distintos factores de incertidumbre que pueden afectar a la actividad del sector. Entre ellos, Jesús Pérez, de Asici, menciona las consecuencias que ha tenido la aparición de la peste porcina africana (PPA) en España, con mercados como Japón y México bloqueados todavía.

A estas circunstancias se suman problemas estructurales que llevan años afectando al sector, como la falta de mano de obra, la escasez de relevo generacional y el incremento de los costes de producción. También influyen los elementos de inestabilidad en la coyuntura económica actual. "Necesitamos que la economía vaya bien para que haya alegría en el consumo o que el comercio internacional mantenga unas condiciones predecibles, que no haya incrementos de aranceles de un día para otro del 50% o del 100%, porque las estrategias de exportación son a muchos años", reflexiona.

Continúa la lectura estratégica

Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.

Leer artículo en elperiodicoextremadura

Nevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.

También podría interesarte