La Unión Europea aplicará a partir de este domingo una tasa de dos euros en concepto de gestión aduanera sobre los paquetes enviados directamente a los consumidores desde terceros países como China o Estados Unidos, independientemente de su valor. La medida pretende financiar los controles necesarios para detectar la entrada de productos ilegales en el mercado europeo. Según la Comisión Europea, el nuevo gravamen busca poner fin a la "competencia desleal" que sufren los comercios tradicionales frente a grandes plataformas como Shein, Temu y AliExpress. La tasa la pagarán los vendedores o importadores, pero no el consumidor final. Actualmente, ya existe un arancel temporal de tres euros para los envíos de menos de 150 euros, vigente hasta el 1 de julio de 2028.
La Comisión Europea señala que el impuesto será complementario al arancel de tres euros que entró en vigor en julio. Una tasa que el Ejecutivo comunitario comenzó a aplicar después de que en 2025 se contabilizaran cerca de 5.900 millones de paquetes procedentes de terceros países, aproximadamente 15 millones al día.
Desde principios de julio, se ha registrado una caída del 64% de las importaciones a la UE de paquetes con un valor inferior a 150 euros, aunque todavía se contabilizan unos cinco millones de paquetes diarios. Fuentes comunitarias consideran que sigue siendo una "cifra considerable" y que la presión aduanera se mantiene "muy alta".
La entrada en vigor del arancel de tres euros antes del verano ha llevado a las empresas a "adaptar" sus modelos de negocio, según explican fuentes del Ejecutivo de Ursula von der Leyen. Entre estos cambios, se observa un incremento del uso de centros de distribución en territorio europeo, en detrimento del envío directo desde la fábrica hasta el consumidor.
La nueva tasa de dos euros que entrará en vigor este domingo pretende financiar los controles aduaneros sobre estos paquetes. Además, se aplicará a cada categoría de producto en un mismo envío y no por caja. Por ejemplo, un paquete con una camiseta y unos pantalones tendrá un recargo de cuatro euros, mientras que si se reciben dos o más camisetas, el recargo será de solo dos euros.
El impuesto, a diferencia del arancel temporal sobre los paquetes con un valor inferior a 150 euros, será permanente. Además, cada dos años, la Comisión Europea revisará la cuota para garantizar que sigue siendo proporcional al coste de las operaciones en la UE. Según apuntan diversas fuentes comunitarias, el comercio electrónico representa un coste "desproporcionado" para las aduanas. "Necesitábamos esta medida", añaden.
La tasa entra en vigor en un momento en el que el comercio electrónico vive uno de sus repuntes anuales. Los paquetes de campañas como el 'Black Friday' y el 'Cyber Monday' de finales de noviembre y las compras de Navidad ya estarán sujetos a este gravamen. La Comisión Europea asegura que el impuesto lo asumirán los fabricantes y no los consumidores, pero no impide que suban los precios finales para trasladarles el coste.
La Organización Europea de Consumidores (BEUC) ha expresado su "preocupación" ante la posibilidad de que algunas plataformas acaben repercutiendo el coste de la gestión aduanera a los clientes en las últimas fases de la compra. La entidad advierte, sin embargo, de que esta práctica "sería ilegal" según la legislación europea, que obliga a mostrar el precio final desde el primer momento.
El director general de BEUC, Agustín Reyna, alerta de que detrás de "cada ganga de una tienda online de fuera de la UE" los consumidores pueden encontrarse con "peligros ocultos", como juguetes que pueden provocar asfixia, sustancias químicas presentes en prendas de ropa que causan erupciones cutáneas o productos electrónicos defectuosos que pueden provocar descargas eléctricas o incendios.
Por ello, Reyna defiende que la prioridad es "garantizar que los importadores paguen el recargo y no los consumidores". También reclama a los Estados miembros que refuercen los controles aduaneros para garantizar la seguridad de los consumidores.