Jaguar Land Rover quiere crecer con fuerza en Estados Unidos, tal y como la compañía lo ha ido anunciado a lo largo del año, y que este mercado gane tanto peso como sucede con otros mercados internacionales. Para ello, no solo quieren en aumentar el volumen de ventas, sino preparar nuevos modelos bajo el nombre Defender diseñados específicamente para Estados Unidos.
Richard Molyneux, director financiero de JLR, durante la presentación de los resultados del primer trimestre fiscal de 2027 ha dejado claro que la compañía no pretende trasladar simplemente la producción de sus modelos actuales al otro lado del Atlántico. Su estrategia pasa por crear nuevos vehículos y entrar en nuevos segmentos bajo la marca Defender, con producción destinada al mercado estadounidense. No obstante, fabricar de manera local por cuenta propia no es una maniobra factible para la empresa.
"Vendemos alrededor de 30.000 Defender en EE.UU. cada año", explicó Molyneux. Según el directivo, ese volumen no permitiría localizar de forma eficiente la producción del modelo actual en Norteamérica, ni siquiera con unas 50.000 unidades anuales. Por eso, la solución que plantea JLR es diferente: desarrollar nuevos productos que permitan alcanzar un volumen suficiente y fabricarlos directamente en la región.
La fabricación local, además, permitiría que JLR esquivara los aranceles a la imortación de vehículos en Estados Unidos. Es aquí donde Stellantis entra en juego. La amistad entre ambas empresas no es una novedad, ya que en mayo firmaron un acuerdo de entendimiento "para explorar sinergias".
La colaboración entre JLR y Stellantis no es nueva. Ambas compañías firmaron el pasado 20 de mayo un memorando de entendimiento no vinculante para estudiar posibles sinergias en el desarrollo de productos y tecnología en Estados Unidos. En aquel momento, ninguna de las dos empresas anunció una producción conjunta ni identificó modelos o fábricas concretas.
Un mes después, JLR aclaró cuál sería uno de los principales objetivos de aquella colaboración: la marca Defender. En su actualización estratégica de junio, la compañía confirmó que estaba explorando con Stellantis nuevas oportunidades dirigidas a los clientes norteamericanos y que quería utilizar Defender para crecer en nuevos segmentos. JLR también confirmó entonces que el Defender actual continuaría fabricándose en su planta de Nitra, Eslovaquia.
Ahora, las declaraciones de Molyneux añaden una pieza que hasta entonces no estaba confirmada: esos nuevos productos podrían ser producidos en Norteamérica. La razón principal es comercial, pero también tiene una importante dimensión industrial y financiera. Fabricar parte de esos vehículos en Norteamérica también permitiría reducir la exposición de JLR a los aranceles que afectan a los coches importados en Estados Unidos. Tal y como expresó el propio Molyneux, necesitan colocar parte de su producción "al otro lado de la barrera arancelaria".
La elección de Stellantis resulta lógica. La compañía ya dispone de una importante estructura industrial en Norteamérica, por lo que una colaboración podría permitir a JLR acceder a capacidad productiva sin tener que desarrollar desde cero una fábrica propia. No obstante, todavía no hay una confirmación oficial sobre la colaboración para producir nuevos Defender en las fábricas estadounidenses de Stellantis, pese a que su acuerdo de colaboración siga activo.