Pese a que ocho comisionistas de bolsa, siete bancos locales, dos bancos internacionales, dos centros de pensamiento, dos gremios y un banco de desarrollo territorial pronosticaban que el Banco de la República iba a mantener sin cambios la tasa de política monetaria en 12 %, la Junta Directiva decidió sorprender a los mercados y elevarla a 12,25 %, es decir, la aumentó en 25 puntos básicos, como únicamente lo había advertido ANIF.E
En efecto, cuatro directores votaron a favor de esta decisión, dos por mantenerla inalterada y uno por incrementarla en 50 puntos básicos.
En la Junta, en la que se estrenaba el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, con el objetivo de analizar la política monetaria, se tuvo en cuenta que la inflación total en agosto volvió a aumentar y se ubicó en 6,2 % anual. Las principales presiones provinieron de los grupos de alimentos y regulados cuyas inflaciones se situaron en 6,1 % y 6,8 % respectivamente. La inflación de servicios repuntó a 7,2% anual. La inflación básica -sin alimentos ni regulados- aumentó a 6,1 % alcanzando su nivel más alto durante el último año. La materialización del fenómeno de El Niño podría continuar presionando al alza las sendas de alimentos y regulados.
En la decisión, todo indica que tanto el minhacienda, como el gerente del Emisor, Leonardo Villar, coincidieron en la decisión de subir los intereses en 0,25 %.
Considera, asimismo el Banco, que las expectativas de inflación de los analistas económicos para diciembre de 2026, según la encuesta de septiembre, registraron un nuevo aumento y se situaron en 6,8 %, mientras que para un horizonte de dos años se redujeron a 4,0 %. Las expectativas que se derivan del mercado de deuda pública se mantienen considerablemente arriba de la meta.
Según Villar, “lo que más se está incrementando es el precio de los alimentos y los regulados alcanzaron su nivel más alto durante el último año”.
Por su parte, el ministro Gómez puso sobre el tapete algunos elementos de las grandes discusiones que se dieron al interior de la junta, previo a la toma de decisión.
El minhacienda subrayó el hecho de que la inflación es “un impuesto que castiga mucho más a la población vulnerable”. Por ello, manifestó que lo que está sucediendo con la inflación, que es el principal derrotero para subir las tasas de interés, preocupa al Gobierno. Incluso, agregó: “Es uno de los temas más complejos que tenemos en la actualidad”.
Dentro de sus explicaciones, Gómez Martínez también expuso como razón de la decisión el precio internacional del petróleo, el cual no solo afecta el costo de los combustibles, sino que también “tiene capacidad de afectar otros costos de la economía”.
Asimismo, la situación económica provocada por el terremoto, también fue expuesta. De acuerdo con las explicaciones del ministro de Hacienda, las zonas afectadas por el evento sísmico del 10 de agosto son productoras de bienes agrícolas, lo que ha llevado a escasear la producción de algunos alimentos de la canasta familiar, presionando así su precio.
Por otra parte, y en medio de su primera junta de tasas con el Banco de la República, el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, confirmó que el Gobierno radicará la ley de rescate en los próximos 10 a 12 días, como parte de una estrategia con la que el Ejecutivo busca efectuar un plan de ajuste y evitar que el déficit fiscal siga manteniendo una senda al alza.
"El Gobierno tiene una estrategia en tres pasos porque el plan de ajuste no se puede realizar sino en la sumatoria de tres momentos distintos: el primero es la presentación del presupuesto y estamos en esta fase. ¿Por qué hay que pasar por ella? Porque esta ley es determinante para el año que viene, que es cuando se va a hacer el proceso de ajuste", explicó Gómez.
Otros argumentos que utilizó el Banco para justificar el alza de los intereses, es que el PIB en su serie desestacionalizada registró un crecimiento anual del 3,4 % en el segundo trimestre. El índice de seguimiento de la economía (ISE) sugiere que la actividad económica se habría desacelerado al arrojar en julio una variación anual de 1,1 %.
Asimismo, la industria manufacturera tuvo una caída anual de 2,3 % y las ventas reales del comercio minorista total presentaron en julio un incremento anual de 5,3 %, lo que es consistente con el crecimiento anual de 22,3 % de las importaciones en dólares.
Los directivos sostienen que el entorno financiero internacional se ha tornado algo más apretado ante las perspectivas de una política monetaria más restrictiva por parte de los bancos centrales de las economías avanzadas.