El miedo a una mayor inflación por un petróleo más caro se impone de nuevo y sacude con violencia al mercado de bonos, al oro y a la plata
Jornada turbulenta en los mercados financieros este viernes. La ausencia de titulares significativos en torno a la cumbre que mantienen EEUU y China ha hecho que la totalidad del foco inversor se dirija al conflicto en Irán, en el que el estancamiento sigue siendo la tónica mientras el estrecho de Ormuz permanece prácticamente cerrado, acumulándose ya dos meses y medio de disrupción en el suministro petrolero global. Cada cierto tiempo, los operadores parecen ser de nuevo conscientes del gran problema que supone este shock energético al tiempo que se empiezan a agotar las reservas existentes, palpándose el miedo en los parqués. Aparte de caídas superiores al 1,5% en las bolsas europeas, la sesión está siendo especialmente dura en los mercados de bonos y en los metales preciosos.

