Nuestro Estado tiene gran soporte para convertirse en uno de los motores económicos más poderosos de México; lo que le falta es transformar las ventajas en resultados sostenidos.
Nuestro Estado tiene gran soporte para convertirse en uno de los motores económicos más poderosos de México; lo que le falta es transformar las ventajas en resultados sostenidos.
Éste fue el mensaje central del Foro de Economía 2026, organizado por el Colegio de Economistas de Sonora (CES), que se llevó a cabo el pasado jueves en las instalaciones de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Norteamérica (UCAN) que preside José Luis Rubio Pino.
Las diversas exposiciones dejaron una agenda que sugiere pasar del diagnóstico a la acción.
Primero, certidumbre para invertir. Enrique Provencio Durazo, investigador de la UNAM, advirtió sobre un entorno internacional marcado por proteccionismo, incertidumbre y reconfiguración comercial. Sonora debe responder con instituciones confiables, proyectos bien estructurados y una estrategia que no dependa exclusivamente del T-MEC.
Segundo, energía suficiente y competitiva. El Clúster de Energía que dirige Fernando Rodríguez Tovar reportó 6 mil 143 megawatts de capacidad instalada. La prioridad es fortalecer redes, conexiones y suministro para nuevas industrias, aprovechando el potencial solar.
Tercero, multiplicar proveedores locales. Juan Carlos Campoy Ramos, del Clúster Automotriz, expuso la intensa competencia mundial, particularmente de China. La respuesta debe ser incorporar empresas sonorenses a las cadenas automotrices mediante capacitación, certificaciones y tecnología.
Cuarto, recuperar el dinamismo minero. Roberto Sitten Ayala destacó la necesidad de impulsar exploración, certidumbre regulatoria, infraestructura y talento especializado, sin descuidar la responsabilidad ambiental.
Quinto, integrar mejor a Sonora con Arizona y otros mercados. No basta compartir frontera: Necesitamos logística eficiente, vinculación empresarial y proyectos capaces de atraer inversión y generar valor agregado, coincidieron en panel Arturo Fernández, Jesús Gámez, Diego Avilés y Edna Villarreal.
El siguiente paso debería ser un acuerdo estatal de competitividad, con metas trimestrales verificables, es decir, permisos resueltos, proveedores incorporados, inversiones reales y empleos formales generados.
El Gobierno, las empresas y las universidades deben asumir responsabilidades específicas.
La lección del Foro es: Sonora no será potencia por tener recursos naturales, fábricas y frontera, sino por convertir esas fortalezas en productividad, mejores salarios y bienestar.
Durante siglos, China e India fueron los grandes centros de gravedad de la economía mundial. Mucho antes de la Revolución Industrial (que surgió en Inglaterra alrededor de 1760), ambas civilizaciones concentraban una parte extraordinaria de la producción, el comercio y la población del planeta.
Estimaciones históricas indican que, hacia 1700, India representaba aproximadamente el 24.4% del PIB mundial, mientras China aportaba cerca del 22.3%.
En conjunto, ¡casi la mitad de la economía del mundo! Hacia 1820, India todavía representaba alrededor del 16%, mientras China alcanzaba casi el 33%.