Las menciones a México en las campañas republicanas bajaron de 241 en 2024 a 51 en 2026, según un análisis difundido por Reforma, mientras la cooperación del gobierno de Claudia Sheinbaum con Estados Unidos y las tensiones comerciales con Canadá modifican el discurso electoral.
México deja de ser el “villano favorito” de los republicanos de Donald Trump y sus menciones caen casi 79% rumbo a las elecciones de Estados Unidos de 2026, mientras Irán y Canadá concentran las críticas. | Crédito: REUTERS/Presidencia
WASHINGTON.- México ha perdido protagonismo como blanco de críticas en las campañas del Partido Republicano de Estados Unidos, a dos días de las elecciones legislativas del 3 de noviembre de 2026, en las que el presidente Donald Trump busca conservar el control de ambas cámaras del Congreso. De acuerdo con una investigación de Agencia Reforma, basada en documentos de campaña recopilados por el Proyecto para la Presidencia Estadounidense de la Universidad de California en Santa Bárbara, las menciones a México pasaron de 241 en 2024 a 51 en 2026. El cambio coincide con la guerra contra Irán, la cooperación del gobierno de Claudia Sheinbaum en migración y seguridad, y las diferencias comerciales entre Washington y Canadá. Sin embargo, la disminución de menciones no significa que hayan terminado las presiones estadounidenses sobre México.
Durante años, la frontera mexicana fue uno de los principales asuntos utilizados por Trump y otros candidatos republicanos para promover sus propuestas sobre migración, narcotráfico y comercio. Desde su primera campaña presidencial en 2015, el mandatario colocó a México en el centro de sus discursos y cuestionó las acciones de sus gobiernos para detener el ingreso irregular de personas y drogas a Estados Unidos.
Ahora, el escenario electoral es distinto. Según el análisis de Reforma, Irán, China y Rusia superan a México entre los países mencionados por los candidatos republicanos, mientras Canadá enfrenta un aumento del rechazo entre los votantes de ese partido. El investigador Andrew Rudman, del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), explicó al medio que la administración Trump tiene dificultades para presentar a México como una amenaza fronteriza al mismo tiempo que presume resultados en el control migratorio.
El cambio ocurre en vísperas de una elección que definirá el equilibrio político en Washington. El próximo 3 de noviembre estarán en juego los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 del Senado, incluidos dos correspondientes a elecciones especiales. El resultado determinará qué partido tendrá mayor capacidad para impulsar o frenar las políticas de Trump durante los siguientes dos años.
El análisis difundido por Reforma identificó una caída de casi 79% en las menciones a México entre los documentos de campaña de candidatos republicanos de 2024 y 2026.
México pasó al cuarto lugar entre los países mencionados en los materiales revisados. Irán ocupa la primera posición, con 124 referencias, en un contexto marcado por el conflicto militar.
El descenso representa 190 menciones menos que en 2024. No obstante, este indicador por sí solo no permite determinar si ha mejorado la percepción sobre México o si han disminuido las diferencias entre ambos gobiernos.
Una de las explicaciones está relacionada con el cambio en el discurso migratorio de Donald Trump. Durante su campaña presidencial de 2024, el republicano prometió reforzar la frontera con México y detener los cruces irregulares.
Después de regresar a la Casa Blanca, en enero de 2025, Trump comenzó a presentar el endurecimiento de los controles fronterizos como uno de los resultados de su administración.
Andrew Rudman, investigador asociado del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), explicó a Grupo Reforma que esto representa una dificultad para el discurso electoral republicano.
Trump hizo campaña (en 2024) bajo el lema de arreglar la llamada frontera abierta (con México). Ahora, sin embargo, habla de lo eficaz que ha sido su gestión”, señaló.
El especialista agregó que resulta difícil para el presidente sostener que ha conseguido cerrar la frontera y, al mismo tiempo, afirmar que México continúa representando una amenaza migratoria.
A esto se suma la guerra contra Irán, que ha desplazado parte de la atención republicana hacia asuntos militares y de política exterior.