Madrid, España.- Europa ha seguido sufriendo elevadas temperaturas en los pasados días, llegando a ser superiores a los 40° C en ciertas zonas y momentos, lo que ha propiciado incendios forestales en más de un millón de hectáreas y evacuaciones de población en distintas partes. Esto ha sucedido sobre todo en España, Francia, Italia y Grecia.
Antes de salir por carretera a las distintas ciudades, las autoridades recomiendan revisar en qué zonas hay incendios por el riesgo de que estén cerradas al tráfico. Diversos estudios demuestran que el humo de estos incendios afecta los pulmones, con un importante impacto en la salud de las personas y en una reducción en su esperanza de vida.
Por su parte, el Fondo Monetario Internacional dio a conocer sus últimos pronósticos económicos para los distintos países en días pasados, donde confirma que a pesar del actual entorno bélico en Ucrania y en Irán, así como el posible impacto del cambio climático, las distintas economías continuarán con crecimiento económico. Para la economía global pronostica un incremento de 3.0% en el presente año, lo que significa una disminución de solo una décima porcentual respecto a su pronostico anterior. Destaca el dato para los Estados Unidos de 2.3%, lo que ayuda a explicar el fuerte incremento de las exportaciones mexicanas hacia esa nación, a pesar de la incertidumbre por la renegociación del Tratado de Comercio de Norteamérica.
El dinamismo económico de la región euro es menos positivo, aunque continúa creciendo en 2026. El pronóstico es de 0.9% promedio para el presente año, destacando el caso de España, para el cual se espera que su PIB tenga un incremento de 2.1%. Para los casos de Italia, Francia y Alemania se pronostica un incremento menor al 1% en el año actual y de 1.2% en 2027. Para Asia se prevé un incremento promedio del 5%, con la India (6.4%), China (4.6%) encabezando el dinamismo; el caso de Japón es menos positivo, ya que se tiene previsto un aumento de 0.6%.
Por su parte, Latinoamérica y el Caribe tiene un pronóstico de mayor crecimiento al esperado en el reporte previo, de 2.4% promedio en el 2026 y de 2.7% el siguiente año, destacando los casos de Argentina (3.5%) y de Brasil (2.4%). Por su parte, el FMI disminuyó su pronóstico de crecimiento de México para el presente año en cuatro décimas porcentuales y ahora es de 1.2%, siendo uno de los menores para el continente.
Una importante preocupación que hay en los mercados financieros para el presente año, es que siga el deterioro en el mercado petrolero global varios meses más, por lo que continuaría el impacto en el precio del energético. Esto presiona a la inflación en los distintos países, lo que está modificando las políticas de los distintos bancos centrales, para así controlar un posible disparo en la misma. La manera en que se puede evitar esto es por medio de que los bancos centrales sigan políticas monetarias más restrictivas, lo cual a su vez eleva las tasas de interés, sobre todo las de mediano y largo plazo. Tanto el Banco de Inglaterra como el Banco Central Europeo y el de Japón ya han reaccionado de esta manera, subiendo tasas de interés y reduciendo su emisión de liquidez. En el caso de esta ultima nación se ha tenido un drástico incremento en las tasas de interés de largo plazo siendo superiores al 4%, mientras hace algunos años eran menores al 1%. Como el principal deudor en la mayoría de estos países es el gobierno, este incremento tiene un fortísimo impacto en las finanzas públicas así como en la actividad económica.
En esta capital española y en otras ciudades esto ya se están reflejando en una caída en la venta y en los precios de los bienes raíces, destacando el caso de apartamentos de lujo. Por otro lado, menor liquidez en el sistema financiero y mayores tasas de interés reducen el atractivo de los mercados bursátiles, lo cual ayuda a entender la volatilidad que existe en las distintas bolsas de valores. Destaca el caso de instituciones financieras no cambiarias que tengan problemas para fondear sus operaciones. En conclusión, en los siguientes meses se espera crecimiento económico, pero menor, en los distintos países, con una mayor volatilidad en los mercados financieros y presiones en las finanzas públicas.
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