Son varias las coyunturas que afectan actualmente a las empresas y sectores colombianos que se dedican a las exportaciones.
Entre los factores principales están la vulnerabilidad financiera que combina el endurecimiento de la regulación laboral con la reciente apreciación del peso frente al dólar, de acuerdo con un informe realizado por ANIF (Asociación Nacional de Instituciones Financieras).
Una de las preocupaciones principales del sector es la reducción de ingresos por cuenta de la apreciación del dólar. A corte del 24 de julio de 2026, el dólar cayó por debajo de los COP 3.200, su nivel más bajo desde 2019.
La magnitud del movimiento es significativa: en lo corrido del año el peso acumula una apreciación del 12,8 %, un giro considerable frente a la misma ventana del año pasado, cuando el dólar, por el contrario, registraba una depreciación del 6,9 %.
La mayor exposición cambiaria está en los sectores que tienen una mayor proporción de exportaciones frente a sus ventas en el mercado doméstico.
El mejor ejemplo de ello son las flores. Del total de la producción nacional de pompones y otras flores de capullo cortado, el 94,8 % son exportadas, 88,8 % para el caso de las rosas y 87,8 % para claveles. Respecto al café trillado, este porcentaje alcanza el 88,3 %, 65,7 % para el banano y 63,4 % para artículos de confitería que no contengan cacao.
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La reforma de 2025 elevó el costo de contratar mano de obra formal, con medidas como la reducción de la jornada laboral, el incremento del recargo nocturno y de horas extra, y las restricciones a la contratación bajo la modalidad de tiempo fijo. A esto se suma el incremento del 23 % en el salario mínimo para 2026.
Anif identifica los productos transables que mantienen una alta exposición a la regulación cambiaria. Entre estos se encuentran actividades industriales, tales como:
A lo anterior se le suma la imposición arancelaria a algunos productos colombianos, como los agroindustriales y textiles, por parte de Estados Unidos que, según Analdex, podrían afectar al 30 % de las exportaciones del país.
“Es evidente el reto que enfrentan actualmente las empresas exportadoras para mantenerse a flote: el endurecimiento regulatorio en las condiciones de contratación y los menores ingresos derivados de la apreciación cambiaria”, concluye el informe.
Y añade que a esto se suma el mayor costo proveniente de los recientes aranceles anunciados por Estados Unidos, principal socio comercial del país.
A pesar de los beneficios que puede representar un dólar barato para compradores y turistas, las consecuencias sobre el tejido empresarial exportador son considerables.
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