Pepe Cuadrado, ingeniero agrícola.
YT: German Agrolife - Agricultura sostenible
El ingeniero agrícola Pepe Cuadrado advierte en 'Agrolife Podcast' que Marruecos se ha convertido en el gran competidor de la agricultura española.
Destaca la brecha en costes laborales, con salarios en el país norteafricano que rondan los 10 euros al día por persona.
Las explotaciones marroquíes superan en tamaño a las españolas, alcanzando hasta las 200 hectáreas frente a las 5 o 10 habituales en España.
El experto alerta de que en tres años las nuevas plantaciones en Marruecos alcanzarán el 100% de su producción, intensificando la competencia.
La agricultura española afronta una competencia cada vez mayor en los mercados europeos. Marruecos se ha consolidado como uno de los principales rivales de los productores nacionales, especialmente en frutas y hortalizas, gracias a sus menores costes laborales y a la capacidad de sus explotaciones para producir a gran escala.
Una realidad que conoce bien Pepe Cuadrado, ingeniero técnico agrícola y asesor especializado en cultivos subtropicales, que ha analizado las ventajas del país norteafricano en Agrolife Podcast. "Marruecos es un Ferrari a nivel de producción, las fincas de Marruecos son espectaculares", aseguró.
Cuadrado señaló que "podríamos decir que Marruecos es el gran competidor ahora mismo en la agricultura española", durante la conversación con Germán, presentador del espacio.
Cuadrado, cofundador del proyecto Iberian Avocados, conoce de primera mano las particularidades del cultivo de aguacate y mango, dos productos cuya demanda ha crecido en España y en otros mercados europeos.
Desde su experiencia asesorando a agricultores, considera que la capacidad productiva marroquí representa uno de los grandes desafíos para las explotaciones españolas.
Una de las principales diferencias entre ambos países se encuentra en el tamaño de las explotaciones y el coste de los trabajadores. Según detalla el experto, mientras que en España una finca de entre cinco y diez hectáreas ya puede considerarse grande, en Marruecos existen explotaciones que alcanzan las 200 hectáreas.
"Primero, las condiciones de Marruecos son espectaculares. Mano de obra... qué te voy a contar, allí una persona te va a valer 10 euros al día", señala Cuadrado.
Esta diferencia de costes permite a los productores marroquíes trabajar con una estructura económica distinta a la de los agricultores españoles, que deben afrontar los costes laborales y las exigencias regulatorias propias de la Unión Europea.
Las organizaciones agrarias españolas llevan tiempo reclamando que los productos importados estén sujetos a controles efectivos y a requisitos equivalentes en materia laboral, sanitaria y medioambiental.
El tamaño de las fincas también influye en la capacidad para mecanizar procesos, organizar la producción y aprovechar las economías de escala. "A nivel de producción no puedes competir, es muy complicado competir contra ellos, muy complicado", advierte el ingeniero.