Un inmigrante marroquí antes de cruzar nadando y posteriormente, ya establecido en España.
Arte E. E.
La imagen que finaliza el trayecto entre Castillejos (Marruecos) y Ceuta (España) suele ser similar para todos: besan la arena, contemplan su panorama y se dan cuenta de que llegaron a la meta.
Posteriormente se paran, se sacuden y avanzan. Lograron su cometido: dejar atrás su país para establecerse en uno nuevo. Actualmente, esa escena está siendo masificada por la entrada de miles de marroquíes en Ceuta.
Eso ha llevado a una crisis. Incluso Pedro Sánchez desplegó el Ejército en Ceuta y se cifra en al menos 20.000 los migrantes que han llegado desde Marruecos, lo que marca la peor crisis desde 2021.
Pero antes de ese final hay un primer salto al agua. En muchas ocasiones no empieza únicamente con el deseo de emigrar. A veces, este llega en un vídeo de TikTok e Instagram donde se muestra a un supuesto héroe y su hazaña.
Una de las cuentas que muestra este tipo de "consagraciones" se llama @haragaa_ceuta1.
Las cuentas desaparecen con frecuencia. Hay cientos que han sido borradas porque incitan a la emigración. Los creadores saben de ello. Por eso, cada cierto tiempo, abren una nueva cuenta.
De forma irónica, en su descripción, indica que "no incitan a la emigración". Pero basta con avanzar en sus publicaciones para darse cuenta de que allí, en ese muro, hay cientos de rostros colgados de quienes lo han logrado.
Los ven como héroes. Ellos documentan el proceso: lo que vivieron en Marruecos, las herramientas que tuvieron que conseguir, lo que aprendieron para lograrlo y cómo su vida, en España, da un vuelco de 180 grados.
Cada una de esas publicaciones, ya sea en TikTok o en Instagram, va acompañada del que suele ser el himno de los emigrantes.
"Dos mundos, España y Marruecos, cruzando el estrecho; banderas en el pecho. Soy hijo de las señoras que cogen peso a la espalda en Ceuta frontera; y también soy hijo de aquel que emigra encima de una patera", se escucha en la voz del rapero marroquí Khalid El Paisano.
Todo ello, claramente, tiene un destino: Ceuta. Para ello, el punto de partida es en Castillejos -ciudad frontera de Marruecos-, aunque va variando. Depende de si la marea está alta. También de si hay bruma. Y de si algún que otro aventurero, que conoce un poco del mar, considera que las condiciones no son las adecuadas.
La distancia parece corta: 10 kilómetros de distancia es lo que separa a Castillejos de Ceuta. Pero en ello influyen factores como el esfuerzo físico, las corrientes del agua, la marea y la experiencia que tenga el nadador.
En las inmediaciones de la playa en Castillejos suele haber vallas en el paseo marítimo para impedir las salidas. Sin embargo, eso no es ningún problema.
Buscan salir lo más cerca posible de la aduana marroquí y por eso, otra de las alternativas, suele ser la playa de Pedralima.